
La siniestralidad laboral se ha disparado en los primeros siete meses del año con 26 muertes en Catalunya, más del doble que hace un año (11). Las estadísticas del Departament de Treball muestran que las personas que perdieron la vida en el trabajo en el mes de julio fueron siete y confirman que las muertes en el trabajo van al alza, aunque el número global de accidentes —que incluyen los leves y graves— se reduzca. Los sindicatos alertan desde hace tiempo de que el sistema de prevención “no está resolviendo los riesgos más evidentes de seguridad” y reclaman cambios normativos. “La accidentalidad mortal está creciendo y esto nos debe preocupar. No deberíamos morir en el trabajo por cosas que se pueden prevenir”, ha dicho Mónica Pérez, responsable de Salud Laboral de Comisiones Obreras (CCOO).
El incremento de siniestralidad llevó al Gobierno a anunciar antes del verano un plan de choque para hacerle frente, negociado con los sindicatos y la patronal. La medida estrella del plan era la creación de un cuerpo de delegados de prevención de riesgos laborales que debía entrar en vigor este verano, pero fue rechazada por la patronal Foment del Treball y las negociaciones se estancaron.
Aumento de las muertes por caídas y choques
Los datos del Observatori del Treball i Model Productiu publicados este viernes muestran que las muertes en el trabajo han crecido, especialmente, por causas traumáticas como atropellos, choques o caídas en altura. “Después de 30 años de aplicación de la ley de prevención de riesgos laborales, todavía tenemos un sistema que no resuelve bien los riesgos de seguridad que son muy evidentes y muy básicos”, ha afirmado la responsable de Salud Laboral de CCOO.
En total, en el primer semestre del año, las muertes durante la jornada laboral por causas traumáticas se elevaron a 19 personas, un 72,7% más que hace un año. Solo en el mes de junio se incrementaron un 500% las defunciones por accidentes traumáticos.
Las muertes durante la jornada laboral por causas traumáticas se elevaron a 19 personas el primer semestre de 2025, un 72,7% más que hace un año
Si al primer semestre se le añaden las cifras de julio, los últimos datos disponibles hasta ahora, las muertes en jornada de trabajo por causas traumáticas se elevan hasta las 26 personas, un 136% más que en el año 2024. Solo en julio se han registrado siete, mientras que hace un año no hubo ninguna.
La construcción es el sector que más accidentes mortales atribuidos a este tipo de causas ha concentrado en los primeros siete meses del año (13), cuadruplicando los siniestros registrados el año pasado (3). Hasta siete han sido en los servicios, cinco en la industria y uno en la agricultura.
En cambio, en las empresas del sector servicios es donde hay más siniestros por patologías no traumáticas —como derrames cerebrales o infartos— que terminan con la pérdida de la vida del trabajador (15).
Una cultura preventiva “ficticia”
Los sindicatos denuncian que “la mayoría de empresas están incumpliendo la normativa preventiva”, ya que solo un 1% habría evaluado todos los riesgos de manera adecuada, según los datos de 2022, los últimos disponibles. En general, ha añadido Pérez, la cultura preventiva imperante es “muy ficticia”, con “muchos documentos” que terminan siendo “muy similares de una empresa a otra e incluso de un sector a otro, cuando los riesgos cambian significativamente”. Según la especialista en salud laboral, otro factor importante es la subcontratación de este servicio de forma masiva a otras empresas, práctica en la que incurren 9 de cada 10 compañías en Catalunya. En un 82% de los casos el servicio de prevención es exclusivamente ajeno a la empresa.
Para hacer frente a la situación, CCOO reclama hacer cambios para “priorizar los recursos internos dentro de las empresas y evitar que la prevención esté en manos de un mercado monopolizado y controlado por pocas empresas externas” y situar indicadores y sistemas de control de calidad más claros de estos servicios de prevención ajenos. Por otra parte, también apuestan por incluir dentro del cuadro de enfermedades profesionales patologías feminizadas y relacionadas con la salud mental y revisar la capacidad que tienen las mutuas para declarar de manera inicial un accidente de trabajo o una enfermedad profesional. El sindicato también considera que reducir la jornada de trabajo y fortalecer el control horario y la desconexión digital serviría para “proteger la salud de los trabajadores”.
Un sistema no preparado para el calor extremo
Además de estos riesgos “básicos”, Pérez ha señalado que el sistema tampoco está preparado para paliar los efectos del calor extremo que sufren los trabajadores obligados a trabajar durante las olas de calor, con los termómetros superando los 40 grados. La responsable de Salud Laboral de CCOO considera que “sería bueno situar en la norma la obligación de no tener que trabajar a determinadas temperaturas” y también tener en cuenta que el calor no solo tiene que ver con la temperatura, sino con muchos otros factores como el tipo de ropa, de trabajo, el esfuerzo físico y las máquinas que generan calor, que el empresariado debe tener en cuenta.
A falta de disponer de datos oficiales, los sindicatos apuntan que en verano la mortalidad en el trabajo ha ido al alza, siguiendo la tendencia del acumulado del año. Solo en el mes de junio se registraron nueve siniestros mortales, un 125% más que el año anterior. En estos registros se cuentan todos los casos comunicados a la autoridad laboral, como el del empleado de 20 años que perdió la vida en Les Borges Blanques al caer de un tejado mientras instalaba placas solares, o el del trabajador que cayó de una azotea mientras trabajaba en una empresa de construcción de Tarragona. Hay algunos casos, como los de la trabajadora del servicio municipal de limpieza de Barcelona que perdió la vida el 28 de junio, en plena ola de calor, que no se contabilizan porque la defunción ocurrió en casa de la empleada y la empresa no comunicó al Departamento el accidente.
Pérez (CCOO): “Sería bueno situar en la norma la obligación de no tener que trabajar a determinadas temperaturas”
En el mes de julio se han comunicado 13 accidentes de trabajo mortales, un 160% más. Entre los difuntos, está el trabajador del Equipo de Prevención Activa Forestal que perdió la vida después de caer por un desnivel mientras trabajaba en el incendio de Paüls, que quemó más de 3.300 hectáreas. También en julio murió un trabajador de mantenimiento de carreteras atropellado por un camión en la C-13, en Vilanova de la Barca.
En cuanto a agosto, se han dado a conocer como mínimo tres accidentes laborales mortales. El 22 de agosto se dio a conocer la muerte en Banyoles de un trabajador atropellado por una máquina mientras asfaltaba una calle. También sufrieron siniestros mortales este mes en el trabajo un temporero en Alcarràs por un golpe de calor y un trabajador de Ebro, que perdió la vida mientras descargaba chapa.