Un enigma llamado STEM

Cómo si se tratara de una nueva especie, las empresas se pelean para entender y atraer los tecnólogos, un perfil escaso, cotizado y privilegiado, pero que despierta dudas sobre su capacidad de liderazgo

Los perfiles STEM encuentran trabajo con facilidad y las empresas sufren para encontrar los y retener los | iStock
Los perfiles STEM encuentran trabajo con facilidad y las empresas sufren para encontrar los y retener los | iStock

Detrás del acrónimo STEM se esconden los perfiles profesionales más cotizados en la actualidad. Science, Technology, Engineering and Mathematics (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). Los cuatro campos con más oportunidades en una Barcelona consolidada como hub tecnológico y que sufre por la carencia de talento disponible en estos sectores. Una situación ventajosa por los profesionales, pero que obliga a las empresas a trabajar constantemente en estrategias de captación y retención. En definitiva, a dar respuesta a la gran pregunta: qué quieren los STEM? Este fue uno de los debates abiertos en la última jornada Emprendida y STEM organizada por la escuela de negocios EADA.

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"El gran problema que tienen las empresas es que los trabajadores marchan a la cabeza de pocos meses o, si se quedan, piden nuevos proyectos constantemente", explica el director del área tecnológica y digital de Page Group, Daniel Pérez. Los expertos coinciden en que los tiempos de evolución profesional han cambiado y esto supone un reto para las empresas. "Antes, para ser senior se necesitaba una década, y ahora muchos reclaman esta posición en su primer año de experiencia", narra Pérez, mientras que el CEO de Exoticca, Pere Vallès denuncia que "algunos con 24 años ya nos piden años sabáticos por agotamiento".

Vallès considera que estas situaciones se producen porque, en la actualidad, "los STEM tienen la fuerza de negociación", el que obliga a las empresas a ser imaginativas a la hora de plantear sus ofertas. "Antes entrevistabas candidatos y, en los últimos cinco años, es el candidato quién manega varias ofertas y tú tienes que convencerlo de qué eres la compañía ideal para él", describe.

En este nuevo contexto aparece un concepto clave: el storytelling. Por primera vez, las empresas tienen que trabajar en como vender su marca, no sólo de cara en sus clientes, sino a los profesionales. "Más allá de la oferta económica, los STEM se mueven por un propósito, por el que tienes que transmitir que aquello en el que estás trabajando cambiará el mundo", describe el vicepresidente de recursos humanos de Schneider Electric a la Península Ibérica, Alberto Martínez.

Y las historias se construyen desde dentro de las mismas empresas y se transmiten a través de los canales donde se mueven estos perfiles, como las redes sociales, y con el formato en el cual se sienten más cómodas. "Antes colgábamos ofrecidas de trabajo, pero hoy en día el contenido escrito no crea valor. En la actualidad las empresas necesitamos tener casi presentadores de televisión para hacer nuestras ofertas", indica Pérez, que considera que uno de los problemas en la captación de talento STEM es que "se sienten incompresos porque buscamos captar su atención de forma equivocada".

La captación sólo es el primer paso. Su reto es la captación y aquí entran en juego las prioridades de estos perfiles tecnológicos en el ámbito laboral. "Hay elementos básicos que ya no se discuten, como la flexibilidad en los horarios y la posibilidad de trabajar desde casa", expone Pérez. El que marca la diferencia, en cambio, es la capacidad de implicar emocionalmente los trabajadores con los proyectos. "Trabajamos desde la perspectiva de la inclusión. Esto supone tener líderes que permitan que sus trabajadores se sientan cómodas y seguros para proponer, crear valor y, si se da el caso, equivocarse", describe Martínez, que presume de una ratio de rotación voluntaria a Schneider por debajo del 2%.

Pérez, en cambio, reduce la importancia de la retención del talento y reclama a las empresas plantearse nuevas cuestiones. "Es más interesante saber si los trabajadores de nuestra empresa que marcharon volverían, y es probable que el 90% no quisiera. Tenemos que vivir con naturalidad el hecho que las personas salgan, crezcan, y que, con el tiempo, piensen que vale la pena volver".

Pueden ser líderes los STEM?

Los perfiles tecnológicos son diamantes buscados con insistencia por las empresas por sus habilidades tecnológicas, pero los expertos plantean un problema de futuro inmediato en términos de liderazgo. "Paseando por una start-up ya voces que los STEM están hechos de otra pasta, que son muy buenos en su trabajo, pero que tienen serias dificultades para gestionar equipos", considera Vallès. El CEO de Exoticca, pero, cree que es un problema con solución. "Para ser un buen mànager, el 25% es voluntad y el 75% es aprendizaje, por el que hay que identificar aquellos perfiles más interesados y que pueden ser más adaptables a esta función y formarlos en las habilidades soft que no tienen desarrolladas". En este sentido, Vallès desaconseja la estrategia de promocionar simplemente los más brillantes por la amenaza de "perder un gran tecnólogo y ganar un mal directivo".

Por su parte, el director de Seidor Learning Services, Baptista Borrell, advierte que, a pesar de la carencia de interés de los STEM para desarrollar estas habilidades más relacionales, su crecimiento profesional dependerá en buena parte de esto. "La realidad es que el mercado requiere de unas competencias comunicativas que hay que tener; del mismo modo que las empresas nos esforzamos a atender las particularidades de los tecnólogos, ellos tienen que saber que estamos en un contexto en que las capacidades vinculadas con la venta y el liderazgo son necesarias".

Pérez, en cambio, se posiciona en la banda de los STEM y denuncia que las empresas tienen la percepción que sólo ellos tienen que cambiar. "Estamos forzando especialistas en tecnología a entrar en entornos que los asustan, por el simple hecho que no quieren hacer el ridículo. No tienen capacidad comunicativa y no quieren quedar en evidencia".

Vallès rebate el posicionamiento de Pérez y denuncia el poder que han adquirido los perfiles STEM y que, según él, los permite imponer sus condiciones sin mucha oposición por parte de las empresas. "Cuando Marx hablaba de dictadura del proletariado quizás no pensaba en esto, pero estos trabajadores están en una situación de privilegio que un día puede acabar, y entonces tendrán un problema", considera el empresario que advierte que "el día que aparezca un robot que aprenda a programar seré el primero a comprar".

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