No todas las ideas nacen quietas. Algunas se encienden mientras el mundo avanza a 90 kilómetros por hora por la autopista. La de Gerard Cañellas y Arnau Pérez de Tudela se gestó en el coche, en un trayecto cualquiera entre el Alt Camp y el Tarragonès, con la emisora RAC1 de fondo y el anuncio del pistoletazo de salida de la temporada de calçots. Aquel mensaje radiofónico hizo de detonante: si la calçotada es un ritual de país, ¿dónde estaba el mapa digital que la hiciera visible y comprensible?
Cañellas, nacido en la Riera de Gaià, periodista de formación y miembro de la agencia Acomunica -con sede en Altafulla-, pensó inmediatamente en EsmorzApp, la aplicación que geolocaliza establecimientos de desayunos de tenedor. Si existía una herramienta capaz de ordenar un universo tan popular como el de los desayunos para mojar pan, ¿cómo podía ser que la calçotada, con todo su peso cultural y emocional, no tuviera nada parecido?
La intuición fue instantánea. Cañellas la compartió con Pérez de Tudela, vallense, propietario de Acomunica y profundo conocedor del territorio y del universo calçotero. Y de aquella conversación, medio casual, medio visionaria, surgió un compromiso: llenar un vacío digital que nadie había afrontado todavía, una herramienta que pusiera orden allí donde hasta ahora predominaba el boca a boca, la intuición y la memoria colectiva. “Es un proyecto que hemos construido poco a poco, y que ha acabado tomando forma después de un año de trabajo”, explica Cañellas a VIA Empresa.
Así tomó forma CalçotApp, presentada el pasado 18 de diciembre de 2025 en el Mas Boronat de Salomó y disponible para iOS y Android. La aplicación quiere ser la casa digital de la calçotada, un punto de encuentro que conecte usuarios, productores, restaurantes, marcas de salsa y establecimientos de calçots cocidos. Su núcleo es un mapa interactivo que localiza más de 500 establecimientos en toda Catalunya, cada uno con una ficha completa y datos de contacto.
Actualmente, CalçotApp ya reúne a 1.240 usuarios y registra picos de hasta 300 usuarios únicos en un solo día cuando aparece en los medios o envía notificaciones. La aplicación es gratuita, pero incorpora formatos publicitarios -como banners- pensados para marcas que quieren llegar a un público claramente interesado en la calçotada. Para quien prefiera una experiencia sin anuncios, los impulsores han activado una versión premium de 9,99 euros anuales o 0,99 mensuales, que permite navegar de manera limpia y contribuye a sostener la iniciativa. "Muy pronto incorporaremos más beneficios y funcionalidades para los suscriptores que se acojan a la versión premium", anuncia Cañellas.
La aplicación es gratuita, pero incorpora formatos publicitarios, y para quien prefiera una experiencia sin anuncios, los impulsores han activado una versión prémium de 9,99 euros anuales o 0,99 mensuales
Pero para validar la necesidad real del proyecto, los cofundadores llevaron a cabo una encuesta con más de 500 respuestas. El diagnóstico es claro: el consumidor estima la calçotada, pero desconoce sus sellos de calidad. Un 40% de los participantes no sabe qué es la IGP Calçot de Valls y un 63% desconoce la IGP Pa de Pagès Català. Las Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) son distintivos oficiales que acreditan el origen, el método de producción y la calidad de un producto vinculado a un territorio concreto. A pesar de ello, solo un 20% de los encuestados se fija en este sello cuando compra calçots, aunque el 90% asegura adquirirlos al payés o en tiendas de proximidad. “Esto nos confirma que hace falta mucha más pedagogía. Tenemos que dar más visibilidad a las IGP”, defiende Cañellas.
El estudio también radiografía cómo se vive la calçotada en el país y revela un hábito mucho más extendido de lo que a menudo se percibe. La mitad de los encuestados hace entre tres y cuatro al año, un 30% hace dos, y cerca de un 10% hace más de cinco. El 56% opta por hacerlas cerca de casa, pero un 40% se desplaza lejos para vivir la experiencia. A pesar de esta marcada estacionalidad, más del 50% quiere estar informado durante todo el año de lo que pasa en el mundo de la calçotada, y más del 70% asegura que se descargaría una aplicación como CalçotApp.
La Redolta, el hilo que mantiene la tradición despierta todo el año

La voluntad pedagógica de Cañellas y Pérez de Tudela ha impulsado el proyecto a ir mucho más allá de un simple directorio. Por ello, CalçotApp incorpora La Redolta, un canal de contenidos que funciona como un pequeño "blog" gastronómico. El nombre remite a la rama de la vid con la que se asan los calçots y simboliza, precisamente, el lugar donde se cuece todo: el relato, la tradición y la comunidad. El objetivo es mantener viva la conversación durante todo el año, más allá de los meses de diciembre, enero, febrero, marzo y abril, con reportajes, curiosidades, piezas de opinión y otros contenidos.
La Redolta se alza como un canal que quiere mantener viva la conversación durante todo el año, más allá de los meses de diciembre, enero, febrero, marzo y abril
“Publicamos artículos con nuestra firma, pero también nos gustaría dar voz a colaboradores gastronómicos que nos ayuden a ampliar el relato”, resume Cañellas. Esta apuesta editorial se complementa con una presencia activa en las redes sociales, portales donde el equipo publicará contenidos divulgativos para reforzar la comunidad y desestacionalizar el interés por el mundo de la calçotada. Y la propuesta no se detiene aquí: CalçotApp se concibe como una herramienta evolutiva, con actualizaciones futuras que podrían incorporar una tienda en línea para adquirir productos de los negocios adheridos o un foro de usuarios para compartir fotografías, recomendaciones y experiencias en torno al calçot y la gastronomía catalana.
Tecnología, inversión y complejidades

El soporte y desarrollo tecnológico de la aplicación ha ido a cargo de la empresa vendrellense Goil, y ha requerido de “una inversión inicial importante, unos cuantos miles de euros”, señala Cañellas. "Si hubiera ido a mi cargo, yo soy un cero a la izquierda en informática", añade entre risas. Para poder asumirla, los impulsores diseñaron un plan de patrocinio con marcas estrechamente vinculadas al sector: Domenio Wines, Embotits Bundó, Salses Fruits y Mas Boronat (con este último, el acuerdo está a punto de cerrarse).
Cañellas: “No teníamos ningún precedente ni ningún resultado que enseñar. Hemos tenido que vender una idea que aún no existía”
Además, el proyecto se articula bajo el paraguas institucional del Ayuntamiento de Valls, la Cámara de Comercio de Valls y la IGP Calçot de Valls, que han acompañado la iniciativa desde el primer momento. “No teníamos ningún precedente ni ningún resultado que enseñar. Hemos tenido que vender una idea que aún no existía”, reconoce Cañellas. "Pero a pesar de asumir muchos procedimientos a ciegas, la ilusión por el proyecto ha pesado más que los obstáculos", asegura.
La presencia con un pequeño estand en la Fiesta de la Calçotada de Valls el próximo 25 de enero, se convertirá en otro impulso clave. Pero cuando se les pide mirar más allá de la temporada, ambos tocan de pies en el suelo: su trabajo principal sigue siendo en Acomunica y no hay ninguna prisa por convertir CalçotApp en una gran empresa. “No pienso mucho en ello, pero tampoco cerramos ninguna puerta. Si se hace grande, seguiremos”, dice Cañellas. En un horizonte de dos o tres años, los emprendedores no descartan ampliar el equipo ni incorporar nuevas funcionalidades, pero sin perder el norte. Porque el propósito ya no admite matices, y difundir el mapa de una "comida autóctona" en Catalunya es, a fin de cuentas, la razón de ser de este proyecto.