Cuando el éxito depende de dormir media hora más

La importancia del descanso y la calidad del sueño ya no son sólo una cuestión de salud sino que se han convertido en dos de los ingredientes para aumentar la productividad

En abril del 2007 Arianna Huffington sufrió una crisis que la trajo a replantearse la vida. Perdió el conocimiento y cayó en medio de la oficina. Se colapsó por agotamiento, hacía meses que dormía entre tres y cuatro horas diarias. Aquella fecha fue el inicio de un viaje para redefinir el concepto de éxito profesional y personal. "Tenía dinero y poder, pero me faltaba la pata del bienestar", explica la fundadora del Huffington Puesto a su libro La revolución del sueño (Plataforma editorial).

Desde entonces, Huffington es una empresaria de éxito activista a favor del sueño y la importancia del descanso para ser más productivos. "Los estudios más recientes indican que dormir mejora nuestro sistema inmunológico, reduce el estrés y, en definitiva, nos ayuda a gestionar las adversidades y los retos de la vida", destaca.

Así pues, por qué hay la percepción social que dormir poco es propio de una persona fuerte? "Nuestra cultura pulsaba la falta de sueño, sacrificamos la salud para conseguir el éxito", denuncia Francesc Segarra, coordinador de la Clínica del Son Estivill y delegado en España del Día Mundial del Son, un acontecimiento que organiza la World Association of Sleep Medicine (WASM) y que se celebra este viernes bajo el lema Dormir profundamente, nutre la vida.

Segarra defiende un cambio en esta percepción social: "Uno de los motivos para celebrar el Día Mundial del Son desde el año 2008 es para evitar tópicos y mitos como este; no es verdad que una persona que duerma poco sea más productiva, al contrario, la falta de sueño también va vinculada a las bajas laborales". Según el especialista, un adulto tendría que dormir una media de 7-8 horas, si no, entre otras cosas, su rendimiento cognitivo, físico y por lo tanto laboral será menor.

Empresarios que hacen siesta
Hay una gran diferencia entre estar ocupado y ser productivo. Un empresario puede trabajar las 24 horas del día, los siete días de la semana pero esto no lo hace ser más productivo. Tanto es así, que algunas compañías recomiendan hacer la siesta a sus trabajadores. "Lo empezaron a promocionar algunas empresas japonesas, como es el caso de Toyota , porque vieron que el grado de productividad de los trabajadores en horario por la tarde aumentaba si estos habían hecho una siesta de 15-20 minutos", argumenta Segarra.

Los japoneses no son los únicos que combinan lo son y el rendimiento laboral. En los Estados Unidos, la empresa Aetna recompensa aquellos trabajadores que duermen como mínimo siete horas cada noche.

Robar tiempo al sueño
"Cuando una persona necesita más tiempo siempre roba horas de sueño", afirma Segarra quién recuerda que, aparte de la afectación sobre el sistema cognitivo que hace que esta persona no trabaje adecuadamente, también hay una afectación en la salud.

Concretamente, según Mireia Dalmases, pneumòloga del Hospital Arnau de Vilanova e investigadora del Instituto de Investigación Biomédica de Lleida (IRB) dormir poco se asocia a diferentes tipos de patologías crónicas como pueden ser la hipertensión o las enfermedades cardiovasculares. "Tradicionalmente la medicina del sueño se ha centrado más en las patologías que al mirar si la gente dormía bien, pero los últimos años ha aumentado la conciencia y ahora toca promocionar la salud del sueño, del mismo modo que hemos aprendido a cuidar la alimentación y hacer ejercicio físico".

Cambio de paradigma
Este es precisamente el objetivo del Observatorio Global del Son, una iniciativa creada este 2017 por el IRB, la Universidad Internacional de Cataluña y la Fundación Ad Salutem, para conocer la salud del sueño en Cataluña y promover la necesidad de dormir bien. "En general la salud del sueño varía según la edad y según el sexo; a medida que nos hacemos grandes, la calidad del sueño es peor y las mujeres dormimos peor que los hombres", argumenta Dalmases.

La mayoría de especialistas coinciden en el hecho que el insomnio es el problema más común, relacionado con la calidad del sueño. Según el coordinador de la Clínica del Son Estivill, "un 30% de la población tiene insomnio de tipo transitorio y, de este, un 10% tiene un insomnio crónico, el que se define como la persona que duerme mal desde hace más de un mes; es una barbaridad!".

Parte de este insomnio es debido a un estrés provocado por una sobrecarga laboral y de productividad. Así pues, ya no es con sólo que tengamos tendencia a dormir menos horas de las recomendadas, es que además, muchos de estos empresarios y trabajadores duermen mal porque tienen un insomnio instaurado. "Y ya no te digo los directivos que hacen viajes transoceánicos de forma frecuente o aquellos trabajadores que cambian de turno cada semana...", alerta Dalmases.

En este contexto, la fundadora del Huffington Puesto lo tiene claro: "No podemos dejar que la gente tome decisiones importantes si no han dormido suficiente". Huffington recomienda poner en práctica tres acciones: dormir media hora más esta noche, apagar el móvil y dejarlo fuera de la habitación e introducir cinco minutos de meditación en algún momento del día. Tres hábitos para aumentar la productividad y la felicidad.
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