El maquillaje de las empresas

Los Estados Unidos dedica un 2% del PIB a la filantropía empresarial, una contribución que lideran empresarios como Bill Gates y que se extiende entre compañías y organizaciones de todo el mundo

El acuerdo entre el Barça y Unicef se utiliza a menudo como ejemplo de la filantropía
El acuerdo entre el Barça y Unicef se utiliza a menudo como ejemplo de la filantropía
20 de Abril de 2016 - 05:30
"La filantropía empresarial es un poco una entelequia. Al fin y al cabo, las empresas están hechos por personas". Quién habla es Guillermo Cisneros, presidente y fundador de Unnivers y vicepresidente de Iniciativas Globales Berklee College of Music. Habitual residente en los Estados Unidos, a Cisneros no lo sorprenden las cifras que muestran como la filantropía privada en este país se ensarta hasta el 2% del PIB, mientras en España no llega al 0,1%.

De hecho, con empresarios como Bill Gates al frente, poco más de 20 países al mundo tienen un PIB superior a la cantidad de dinero que se destinan a filantropía en los Estados Unidos. "En una sociedad donde el 70% de los jóvenes quieren ser emprendedores y generar riqueza es más fácil quehaya filantropía. Más que en una donde el 70% de los jóvenes quieren ser funcionarios", indica con rotundidad. Lo ha hecho en el último Talking Numintec, destinado a analizar la presencia de la filantropía en el mundo empresarial. 

Una segunda oportunidad
Cisneros tiene claro que "hay que cambiar el miedo al fracaso en esta sociedad. En los Estados Unidos más que una cultura de emprendeduría, hay la conciencia que pueden cambiar el mundo con el impacto de su trabajo". Se suma a la idea José María Torres, presidente de Numintec. "Sólo en Europa cierran un millón de empresas cada año. Todas las personas que lo han perdido todo tienen que tener la oportunidad de rehacer su vida. Si no, sólo los queda la exclusión social, la economía sumergida o las prestaciones sociales", asegura convencido.

Torres es de los empresarios que siempre se apunta a defender su responsabilidad social como dinamizadores económicos. Consciente que no se puede llegar a todo, actualmente centra sus esfuerzos a conseguir una legislación europea que facilite la segunda oportunidad. Proyectos como el multipremiat cortometraje Corredor quieren concienciar sobre una cuestión que Torres celebra que por fin sea a la agenda política.

"En España en julio se aprobó una ley pensante en la foto, igual que se hizo con la de emprendedores, que no ha servido para nada", lamenta el presidente de Numintec de una legislación sobre la cual "muy pocas personas sepodrán beneficiar porque no contempla finiquitos de las deudas con la Seguridad Social". Torres recuerda que "porque que todo vaya bien, depende en primer lugar de la economía". A la vez, advierte que "con la moda de las start-ups, los jóvenes sólo quieren ser Mark Zuckerberg y hacerse millonarios. Pero crear una empresa se tiene que hacer con una visión a largo plazo, para crear un bien estable a la sociedad y generar trabajo".

Las alianzas empresariales de Unicef
Anna Folch, presidenta de Unicef en Cataluña, recuerda que no se trata de ninguna ONG, sino que la organización "hace una función de incidencia a los gobiernos de todo el mundo porque prioricen sus políticas con mirada a los niños".

Folch valora muy positivamente contar con la alianza de muchas empresas, que generan el 30% de los fondos privados de la organización (el 60% viene de los socios, ha explicado). "A veces vas a firmar un convenio y son los mismos empresarios los que te explican la misión de Unicef, porque cruzan realmente en ella", celebra.

La dirigente de Unicef en Cataluña destaca que entre sus alianzas hay tanto grandes empresas, como medias y pequeñas. "Las políticas de RSC a veces se ven como un puro maquillaje, pero nosotros vemos la vertiente del empresario sensible que viaja al terreno a vivir los proyectos", defiende Anna Folch.

"Son canales que generan beneficios intangibles, pero a la larga también lo son de económicos", insiste. "Cuando como empresario eres capaz de entender el valor de la filantropía estás fortaleciendo la imagen corporativa, así como la mirada del empleado hacia tú porque ve que trabaja en una empresa con valores", dice Folch. A su parecer, además, "también te fortalece ante los clientes. Estos regresos intangibles siempre acaban generando beneficio en el negocio".

En este sentido, la responsable de Unicef explica que con la crisis no han perdido colaboración, más bien al contrario. "Se ha constatado que cuando más cerca están las personas de las necesidades de todo tipos, más solidarias son. Durante la crisis no han bajado los socios, y hemos aumentado los aliados entre las empresas", confiesa. Por Anna Folch, "la persona que no tiene mucha cosa comparte porque tiene el drama más cerca".

Los riesgos de la filantropía
Ariadna Trillas, periodista de Alternativas Económicas, reconoce que "el mundo seguramente sería peor sin tantas personas que quieren volver a la sociedad todo el que los ha dado". Ahora bien, mientras la filantropía "ha vivido una segunda edad de oro, somos en una fase donde hay más dinero que nunca (350.000 millones de dólares) que coincide con un momento de máxima desigualdad al mundo", lamenta.

Trillas apunta que la mayoría de empresarios han conseguido sus fortunas gracias a la globalización, que he hecho perder poder en los estados. "Su competición entre sí para no perder ingresos ha provocado un descenso de la fiscalidad", analiza. A la vez, la periodista advierte que uno de los riesgos de la filantropía es que "se utilice para enfrentarse a una posible demanda de redistribución. El filántropo decide la agenda y el enfoque de donde van el dinero". Además, según Trillas, todavía "hay empresas que gastan más a publicitar las acciones que en las propias acciones".