El fabricante chino de automóviles Great Wall Motors (GMW) ha empezado a operar en el mercado español a través del Port de Barcelona, lo que ha supuesto la llegada de 500 vehículos procedentes del puerto de Lianyungang (China) a la infraestructura catalana.
Los coches, que son de combustión, híbridos y eléctricos, serán ajustados y recibirán los últimos preparativos en una de las terminales especializadas en el tráfico de vehículos del puerto antes de enviarse a los concesionarios correspondientes. Un servicio calificado de "clave" en el comunicado del Port de Barcelona para atraer a compañías como GMW.
La infraestructura opera ya dos terminales dedicadas al transporte de vehículos (Autoterminal y Setram), a las que se sumará en 2027 una tercera, que está construyendo actualmente el grupo japonés NYK, y elevará hasta las 120 hectáreas el espacio dedicado exclusivamente al tráfico de vehículos.