El Festival Cruïlla, uno de los grandes festivales de música de la ciudad de Barcelona, ha decidido trasladar su presencia digital del dominio .com al dominio .cat, y pasa así a operar desde la dirección cruillabarcelona.cat y cruillaconcerts.cat. La decisión, anunciada en el marco de la nueva campaña de comunicación Cruïlla és casa, coincide con un año especialmente simbólico para el dominio .cat, que celebra su vigésimo aniversario. Se trata de un cambio que, lejos de ser una operación rutinaria de gestión web, es una declaración de intenciones.
La metáfora es casi literal: el Cruïlla cambia de casa en la red. Y, como cualquier mudanza, no es solo un cambio de dirección. Es una manera de decir dónde uno pertenece.
El Festival Cruïlla tiene una particularidad que lo distingue de los grandes macrofestivales internacionales: más del 90% de su público es catalán y mayoritariamente proviene del Área Metropolitana de Barcelona, y más del 50% de los asistentes repiten año tras año. No es el festival donde te encuentras con desconocidos venidos de 25 países; es el festival donde te encuentras con el vecino, con el amigo de la infancia, con personas que comparten un mismo territorio y una misma lengua. Un festival que es casa, por definición, debe tener dirección propia. Y en Internet, la dirección propia de quienes hablan, trabajan y crean en catalán es el .cat.
Para el dominio .cat, la llegada del Festival Cruïlla a cruillabarcelona.cat es un caso de éxito especialmente significativo. No porque sea el primero —somos ya más de 117.000 dominios activos—, sino porque confirma una tendencia de fondo: las marcas con una identidad cultural sólida están eligiendo explicarse al mundo desde el .cat. Cuando un Festival como el Cruïlla decide que su puerta de entrada digital sea un .cat, está enviando un mensaje doble: hacia adentro, refuerza el vínculo con la comunidad que lo ha hecho posible; hacia afuera, muestra al mundo que se puede ser global sin renunciar a ser de algún lugar concreto.
Más del 90% del público del Festival Cruïlla es catalán y mayoritariamente proviene del Área Metropolitana de Barcelona
Según Genís Roca, presidente de Accent Obert, el movimiento del Cruïlla tiene una lectura que va más allá del caso concreto: "Cuando un proyecto como el Cruïlla decide pasar al .cat no está haciendo un cambio técnico: está diciendo dónde está su casa. Veinte años después de aquella movilización cívica que hizo posible el .cat, vemos cómo las marcas con una identidad clara entienden que ser globales y ser de un lugar concreto no solo es compatible, sino que es, a menudo, lo que las hace relevantes. El Cruïlla lo ha entendido. Y nosotros, como entidad que custodia esta infraestructura colectiva, lo celebramos".
El movimiento del Cruïlla llega en un momento especialmente relevante. Este año, el dominio .cat celebra los 20 años de existencia. Veinte años desde que una movilización cívica extraordinaria —65.468 personas y cerca de 3.000 empresas— consiguió que la comunidad catalanohablante tuviera su propia identidad en Internet. Fue el primer dominio del mundo concedido a una comunidad lingüística y cultural, y continúa siendo un referente internacional.