En 1975 abría puertas en Granollers una tienda especializada en la venta de equipo de sonido para particulares y empresas. Más de 50 años después, aquel pequeño negocio se ha convertido en un estudio de referencia mundial en la transformación digital de los espacios físicos y colabora con marcas como Mango, Stradivarius, Lexus o Toyota. Es la historia de Instronic, una empresa familiar que transforma espacios físicos en experiencias digitales gracias a la imagen, al sonido y a todos los sentidos.
Del Vallès Oriental a Arabia Saudita
"Mi padre fundó la tienda en Granollers", explica Ignasi Coll, actual CEO de Instronic. El negocio empezó vendiendo aparatos de sonido de alta fidelidad, primero para particulares y después para negocios como discotecas. Durante años, Instronic vendía los aparatos. A partir del 2000, el proyecto da un salto adelante y, coincidiendo con la inquietud y crecimiento por la tecnología multimedia, empieza a ofrecer un servicio integral para equipar digitalmente espacios físicos como tiendas, oficinas o fachadas. Una revolución para ofrecer una experiencia sensorial a los visitantes a partir de la imagen y el sonido gracias a tecnologías como la luz LED. "Nuestra propuesta se mueve entre la arquitectura, la tecnología y el mundo audiovisual", resume Ignasi.

En la práctica, son los encargados de añadir la capa digital a las tiendas de cadenas como Mango, Stradivarius o Cottet. O en centros comerciales como el Al Shubaily Grand Mall de Arabia Saudita, el concesionario más grande de Lexus en Arabia Saudita, la fachada de la sede de CaixaBank en Madrid o de las perfumerías Júlia en Andorra. Y, más recientemente, en los renovados cines Phenomena de Barcelona. Actualmente, más del 60% de los proyectos que lideran están en el exterior, con Europa, Oriente Medio y Estados Unidos como principales destinos.
La recuperación de una empresa familiar
La historia corporativa de Instronic es curiosa. En 2013, la familia Coll vende la empresa e Ignasi se sale. Pero cinco años después, decide recomprarla y darle un nuevo impulso. Es en estos últimos años cuando Instronic ha dado el salto definitivo, situándose como una referencia en la incorporación de tecnología multimedia en espacios físicos de todo el mundo. "Diseñamos y modelamos espacios y la evolución de la tecnología nos permite ahora crear muchas nuevas propuestas", explica.
Ignasi Coll: "El mercado exterior es implacable"
Uno de los valores añadidos de Instronic es que diseñan su propia tecnología y aparatos. Además, ofrecen un servicio integral: desde el diseño del espacio hasta la implantación de la tecnología. "No hay muchas empresas que ofrezcan un servicio como el nuestro", enfatiza Ignasi. Además, siempre han tenido una vocación internacional y de calidad: "El mercado exterior es implacable. Si quieres competir en proyectos top, tienes que ofrecer un nivel muy alto".
En los últimos años, la tecnología nos permite hacer más cosas, a medida… Y hemos incorporado otras tecnologías. Ya no es solo tecnología, entra también arquitectura, contenidos, es un proceso lento. A partir de los últimos seis o siete años lo hemos acelerado mucho. En tres años, han multiplicado la facturación de los cinco a los diez millones y ya dan trabajo a una cincuentena de personas entre arquitectos, ingenieros, directores creativos o responsables de producto.
Tecnología propia: la clave
"Crear nuestra tecnología y productos es lo principal", sentencia Ignasi. Un punto al que llegaron después de años de trabajo e innovación, ya que vieron que las soluciones existentes en el mercado les limitaban. Ahora, pueden crearlo todo desde cero: "Ha supuesto una ventaja competitiva". La tecnología LED es el eje central, que plasman en todo tipo de productos y superficies. Si antes la tecnología multimedia en tiendas o negocios se limitaba a una pantalla de televisión, ahora está plenamente integrado en todo el espacio y ofrece una experiencia sensorial global.
Así lo explica el CEO de Instronic: "La tecnología se ha convertido en un material más de la arquitectura. Como puede pasar con el pladur, ahora se puede poner una superficie digital y que sea viva, que se pueda transformar, para generar atmósferas diferentes a través de la iluminación, el sonido...".
Ignasi Coll: "Es lo que nos da libertad para poder tomar decisiones más basadas en la intuición"

Instronic está dividido en dos divisiones: una encargada del sector retail y con clientes recurrentes como Stradivarius, Mango, Cottet o Parfois; y otra para proyectos más puntuales que transforman grandes espacios por un año o un año y medio. Aquí hay clientes de referencia como marcas de coche, entidades bancarias, discotecas o centros comerciales. Y, también, están terminando un proyecto, "el más grande que han hecho hasta ahora", con un gran estadio de fútbol europeo. A Ignasi le hace especial ilusión también su participación en la renovación de los cines Phenomena de Barcelona, consagrados como la mejor sala europea.
De cara al futuro, quizás por la experiencia que ya vivió de la venta, el reto de Ignasi Coll es claro: "Tenemos la voluntad de mantenernos independientes. Es lo que nos da libertad para poder tomar decisiones más basadas en la intuición". "Esto nos obliga a estar innovando constantemente y a estar muy despiertos", concluye.