Coches de lujo de marcas como Bugatti o McLaren y maquinaria industrial de John Deere o Caterpillar tienen un nexo catalán: los limpiaparabrisas diseñados, desarrollados y fabricados por la empresa abrerense Doga. Fundada en 1958, esta compañía catalana se ha convertido en líder mundial en limpiaparabrisas de pequeñas y medianas series. Tractores, excavadoras, trenes, autobuses o turismos de lujo de todo el mundo llevan sus limpiaparabrisas y sus motores electrónicos incorporados.
Un proyecto nacido en una tienda de juguetes
La historia de Doga se remonta a 1958, cuando Antonio García Domingo comienza a fabricar pequeños motores en una tienda de juguetes. Aquel proyecto acaba derivando, por casualidades de la vida, en sistemas para limpiaparabrisas y se especializa en aquel producto. Con la industrialización de los años sesenta, da el salto a Abrera y comienza a suministrar su producto para coches y camiones. Nissan, Seat o Santana fueron algunos de sus primeros clientes. Doga fue de los pioneros en Cataluña en especializarse en limpiaparabrisas y se encargaba de todo el proceso y fabricación: desde el motor hasta la pieza.
En sus primeros años, sus limpiaparabrisas se focalizaron sobre todo en la automoción convencional, que estaba en pleno crecimiento. Pero pronto se centraron en series pequeñas y medianas y en vehículos pesados como maquinaria industrial, camiones, autobuses o trenes.
Una idea muy potente
Jordi Miró es el actual CEO de Doga y explica una de las claves que han situado la empresa como un referente mundial: "Desde el principio, el fundador tuvo una idea muy potente, que fue la vocación internacional". Desde buen comienzo miraron a Europa y llevaron sus productos por todo el continente. "En los años 80 ya teníamos clientes en Finlandia", enfatiza Jordi. A finales de los años 90, la segunda generación inicia la segunda expansión, mirando hacia Estados Unidos y Asia. Hoy en día, el mercado español representa menos del 5% de las ventas de Doga y sus principales mercados son Estados Unidos, China, Reino Unido, Japón, Alemania, Italia y Brasil. En total, tienen presencia en una setentena de países: "En cualquier vehículo de todo el mundo habrá alguna pieza nuestra".
Jordi Miró: "En dos horas, podemos llevar personal técnico a cualquier cliente"
Todavía con Abrera como base de operaciones, esta vocación internacional les ha llevado a disponer de filiales y plantas y centros de diseño en todo el mundo, desde México hasta la India: "En dos horas, podemos llevar personal técnico a cualquier cliente".
El otro factor clave para Doga ha sido que desde buen comienzo apostaron por encargarse de todo el limpiaparabrisas, desde el motor hasta la fabricación de piezas. Para hacerlo, la apuesta fundamental ha sido por el diseño. "Uno de los grandes rasgos diferenciales es que siempre hemos tenido un centro de diseño interno", resume Jordi. Esto les permitió especializarse y dar el salto de la automoción a los vehículos industriales o turismos de lujo. "Son sectores que necesitan más calidad y flexibilidad y es lo que nosotros podemos ofrecer", recalca.
Los grandes fabricantes mundiales
Esta filosofía les ha abierto la puerta de los grandes fabricantes mundiales. De hecho, Doga provee limpiaparabrisas a los diez fabricantes más relevantes del mundo de maquinaria offroad, que son aquellos vehículos pesados para la construcción, agricultura, movimiento de tierras, etc. Caterpillar (Estados Unidos), John Deere (Estados Unidos), JCB (Reino Unido), Komatsu (Japón), Sany (China) o Hyundai (Corea del Sur) son algunos ejemplos.
"Lo que nos diferencia es que hemos replicado el modelo que nos ha funcionado en Europa en Asia, donde tenemos fábrica propia y centro de diseño. Envolvemos al cliente con una calidad global, pero particularizando las soluciones", reivindica Jordi Miró. Una manera de trabajar que también han llevado a los coches de gran lujo, como Bugatti o McLaren. "Nuestro cliente valora soluciones técnicas muy potentes, con un nivel de calidad alto y con una flexibilidad extraordinaria y costes competitivos", remata.
Evolucionar y innovar para ser líderes
Jordi Miró tiene claro que la evolución y la innovación constantes son fundamentales para mantener el liderazgo y la referencia mundial. Por eso han apostado también por la diversificación y ahora fabrican y diseñan pequeños motores electrónicos, que ya utilizaban en los limpiaparabrisas, para otras aplicaciones. Por ejemplo, en equipamientos médicos, puertas automáticas o en agricultura. Un ejemplo son unos motores electrónicos en maquinaria agrícola en Brasil que determina cuándo se abre una pequeña compuerta y suelta semillas al campo en función del terreno o la velocidad del tractor. Y todo ello con la posibilidad de ir recopilando datos.
Con todo, los limpiaparabrisas continúan siendo el 75% de sus ventas, que este 2026 rozarán los 180 millones de euros. Otros productos que fabrican son los tanques y sistemas de líquido para limpiar los parabrisas que llevan los vehículos.
De empresa familiar a cambio de propiedad
En 2022, Nazca Capital compró Doga, pero mantuvo el equipo directivo y la filosofía. Así lo asegura el CEO, que lleva 24 años en Doga y llegó a dirigir la planta de China. Jordi Miró reivindica que el centro de decisión continúa estando en Abrera. Y tiene claro cuál es el ADN que les ha hecho llegar hasta aquí: "En una empresa como la nuestra, de pequeña y mediana serie, la gran diferencia son las personas. Nosotros vendemos un servicio, no un producto estándar". Por eso apuesta por una gestión "humanista del equipo": "Son nuestros representantes en todo el mundo".