• Empresa
  • Miquel y Costas anuncia inversiones de 130 millones y prevé crecer a doble dígito entre 2027 y 2029

Miquel y Costas anuncia inversiones de 130 millones y prevé crecer a doble dígito entre 2027 y 2029

El grupo papelero refuerza el crecimiento después de reducir los beneficios durante el 2025 un 7,7% por el entorno geopolítico

Ignasi Nieto, director general de Miquel y Costas, y Jordi Mercader, presidente de Miquel y Costas | ACN
Ignasi Nieto, director general de Miquel y Costas, y Jordi Mercader, presidente de Miquel y Costas | ACN
Redacción VIA Empresa | ACN
Barcelona
18 de Junio de 2026 - 04:17

Miquel y Costas reforzará el crecimiento con un nuevo plan inversor de 130 millones de euros entre 2027 y 2029. El grupo papelero, que ha celebrado este jueves la junta de accionistas, se propone que el beneficio crezca a doble dígito anualmente en los próximos tres años. “Es una ambición potente, pero es factible y realista”, ha dicho el presidente de la compañía, Jordi Mercader.

 

El anuncio del plan inversor y de las previsiones económicas llega después de un 2025 “difícil” con un “contexto geopolítico complejo”, en el que la compañía redujo el beneficio neto un 7,7%. La caída ha estado marcada por la volatilidad de la demanda, la debilidad del dólar frente al euro y las tensiones geopolíticas, con los aranceles de Estados Unidos. “El grupo es capaz de hacerlo mejor que la competencia en un entorno extremadamente complejo”, ha dicho Mercader, que ha sido renovado como presidente por parte de los accionistas.

La Junta ha aprobado las cuentas de 2025, en el que el grupo ingresó 313,8 millones de euros (+1,5%), un crecimiento que no fue suficiente para compensar el auge de los costes. El grupo mantiene una posición neta de caja con 66 millones, por debajo del año pasado por el plan de inversiones. Según ha relatado conjuntamente con el director general de la compañía, Ignasi Nieto, la firma ha podido navegar el choque que han supuesto los aranceles y repercutir su coste, y ha conseguido perder solo un cliente en Estados Unidos, mercado que supone un 7,5% del negocio.

 

Precisamente, Miquel y Costas analizó opciones de crecimiento en territorio norteamericano, pero acabó descartándolas porque “no encajaban”. Uno de los factores de duda fue la falta de mano de obra especializada. “Lo que no podemos hacer es poner en riesgo lo que hemos construido hasta ahora”, ha dicho Mercader, que ha puesto en valor el “proyecto industrial” que busca especializarse en el producto de “nicho” y de “valor añadido” frente a las grandes producciones de los competidores.

Durante el trienio anterior, el grupo tenía previsto invertir 120 millones de euros, de los cuales se han ejecutado 100 a seis meses de que acabe el periodo. La puesta en marcha de las inversiones también “menguó” el resultado final del año, ya que obliga a detener fábricas para llevarlas a cabo.

La ampliación de capital

Los accionistas también han dado luz verde a la reducción de capital mediante la amortización de acciones propias en autocartera, así como la posterior ampliación de capital por importe de 15 millones. La ampliación se llevará a cabo mediante la emisión de 7,5 millones de nuevas acciones y permitirá incrementar el número de títulos en circulación, favoreciendo una mayor liquidez del valor en el mercado bursátil. En los últimos cinco años, el valor de la acción ha pasado de los 16,5 euros de 2018 a los 13,80 actuales, una evolución que, según la compañía, se explica por unas expectativas que esperan “desmentir” con un crecimiento de doble dígito cada año entre 2027 y 2029.

Los accionistas también han dado luz verde a la política de retribución por 5,3 millones de euros que se hará efectivo el 16 de julio. El dividendo total del ejercicio alcanzará los 18,6 millones de euros, un 3% más que el año anterior. El grupo tiene una política de repartir el 40% de las ganancias y de invertir el restante.

Miquel y Costas ha desgranado que las inversiones para el próximo trienio se destinarán a mejoras tecnológicas del proceso productivo, especialmente en las plantas del Besòs y de Tortosa (47 millones), a la renovación de infraestructuras (33 millones), a la sostenibilidad (30 millones) y a la automatización y digitalización (20 millones).

El papel de fumar, un pilar que se quiere diversificar

La compañía, que extrae el 60% del negocio del papel de fumar, busca potenciar nuevos productos en segmentos como la alimentación, aprovechando la necesidad de las empresas de prescindir de plástico en el empaquetado. Los productos industriales destinados a sectores tan diversos como la alimentación o la automoción representan un 22% del total, mientras que la industria gráfica es un 8%. Actualmente, Miquel y Costas ocupa 950 personas en nueve centros de producción, de los cuales ocho están en territorio español y uno en Argentina. Por mercados, España es el principal (14%), seguido de Suiza, Estados Unidos e Italia.

La empresa continuará incrementando esfuerzos en materia de sostenibilidad y está pendiente de recibir los permisos para sacar adelante dos plantas de biomasa en la Pobla de Claramunt y en el Besòs, que espera poder tener en 2027 para que el proyecto sea una realidad en 2030. La compañía ha reducido el consumo energético de los procesos productivos, el consumo de agua y ha puesto en marcha instalaciones fotovoltaicas.

Las inversiones anunciadas se suman a las que se realizaron durante el 2025 en fábricas como la de Capellades —donde se hace el papel de fumar Smoking—, la de Mislata en Valencia o la de Clariana en Castellón, para poder producir “papeles muy específicos para el mercado alimentario”, como papeles ecológicos para el horno, así como papeles antigrasa libres de sustancias químicas fluorantes. Por otro lado, la planta de Terranova ha desarrollado un papel biodegradable con durabilidad bajo tierra para usarse en el sector hortícola.