El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, ha presidido este miércoles el acto de colocación de la primera piedra de la planta de Grifols en Lliçà de Vall, acompañado del ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu; del delegado del gobierno español en Catalunya, Carlos Prieto, y del alcalde de Lliçà de Vall, Xavier Castillejo. Según Sánchez, el proyecto “contribuirá a fortalecer la autonomía estratégica sanitaria, industrial y tecnológica de Europa”.
La planta de Lliçà, ha apuntado, “continúa el viaje hacia la biomedicina más avanzada en Catalunya y España” y supone “un salto cualitativo” en la historia de una empresa familiar que “se ha convertido en una multinacional líder”. La planta, ha añadido, “dispondrá de la tecnología más avanzada” y supondrá una inversión de 160 millones de euros que creará 400 puestos de trabajo directos y más de 1.000 indirectos, “todo un revulsivo” para Lliçà de Vall y el Vallès Oriental.
La planta “dispondrá de la tecnología más avanzada” y supondrá una inversión de 160 millones de euros que creará 400 puestos de trabajo directos y más de 1.000 indirectos
El presidente español ha recordado que el sector farmacéutico “genera empleo de calidad”, es “muy competitivo”, aporta el 1,9% del PIB del Estado y exporta el 80% de su producción. “Catalunya es el segundo ecosistema farmacéutico de Europa en número de puestos de trabajo, con cerca de 90.000, por delante de regiones como Frankfurt o la Lombardía”, ha afirmado. En total, el sector aporta 7.800 millones de euros al PIB catalán.

Por eso, ha asegurado que el gobierno español “seguirá apoyando a este sector fundamental” a través de la Estrategia Deep Tech 2026-2030, el fondo España Crece y la tramitación final del anteproyecto de ley del medicamento.