Ante la amenaza del cambio climático, que ya está presente en los campos de cultivo, una de las pocas alternativas radica en prepararse y diseñar herramientas para afrontar el futuro. Temperaturas altas, olas de calor e irregularidades en las condiciones meteorológicas obligan a buscar nuevas formas de proteger los cultivos, a la vez que se intenta garantizar el rendimiento de las explotaciones agrícolas. En este terreno de juego es donde se mueve la empresa de Almacelles (Segrià), Promisol, que desde hace más de 35 años se dedica al diseño, la fabricación y la comercialización de soluciones y programas de nutrición vegetal. En este camino innovador, recientemente ha presentado los resultados obtenidos con un bioestimulante desarrollado para mejorar la respuesta de las plantas ante el estrés por el cambio climático y las olas de calor.
Por este proyecto, ha recibido una ayuda de más de 200.000 euros por parte del ministerio español de Ciencia. Tal como asegura la empresa, “nuestros productos están orientados a mejorar tanto la estructura y las propiedades de la tierra como la salud y el vigor vegetal, claves para su productividad”.
Promisol comercializa sus productos en el mercado nacional y en más de veinte países alrededor del mundo. En un contexto de incremento exponencial de la población mundial, la compañía leridana recuerda que resulta imprescindible elevar la calidad y la cantidad de las producciones agrícolas. En este sentido, precisa que “con el agricultor como pieza fundamental de nuestro sector, trabajamos para conseguir que alcancen excelentes rentabilidades sostenibles en el tiempo mediante productos asequibles y de calidad, respetando a la vez el medio ambiente”.
"Con el agricultor como pieza fundamental de nuestro sector, trabajamos para conseguir que alcancen excelentes rentabilidades sostenibles en el tiempo mediante productos asequibles y de calidad, respetando a la vez el medio ambiente"
Desde su sede en Almacelles, la firma busca la mejor solución, ejemplificada en programas de nutrición vegetal que alcancen rendimientos óptimos con “vigor, elevada tolerancia a estrés y elevada resistencia a enfermedades y plagas”. Promisol trabaja con los equipos de investigación de biotecnología y nutrición y patologías vegetales de universidades y centros de investigación privados. El objetivo implica “incrementar la presencia en los mercados internacionales, a la vez que aumentamos nuestro conocimiento de las condiciones específicas de cada zona y cada cultivo para mejorar su rendimiento y calidad”.
Innovación y sostenibilidad
Promisol se ha posicionado como líder mundial en biotecnología agrícola, operando en 25 países. Combinando innovación y sostenibilidad, ha desarrollado productos como el Mucigel, un bioestimulante reconocido internacionalmente y diseñado para mejorar el enraizamiento, la resistencia ante los nematodos y los hongos del suelo y la retención de agua. Mucigel se ha vendido en el estado español y en Latinoamérica, donde la empresa dispone de una sede en Montevideo (Uruguay).
A principios del mes de julio, Promisol participó en el XIX Simposio Ibérico de Nutrición de las Plantas (Nutriplanta 2026), celebrado en Granada. Este encuentro estaba orientado a situar la nutrición vegetal como una herramienta clave para una agricultura más sostenible y resiliente ante el cambio climático. La compañía recuerda que “nuestra contribución científica se centró en la presentación de resultados obtenidos con un bioestimulante desarrollado para mejorar la respuesta de las plantas ante el estrés osmótico, tanto en condiciones simples como combinadas”.
Combinando innovación y sostenibilidad, ha desarrollado productos como el Mucigel, un bioestimulante reconocido internacionalmente y diseñado para mejorar el enraizamiento, la resistencia ante los nematodos y los hongos del suelo y la retención de agua
Los resultados mostraron el potencial del bioestimulante para modular respuestas fisiológicas asociadas a la tolerancia al estrés, contribuyendo a preservar el crecimiento, el estado hídrico, la funcionalidad fotosintética y el equilibrio de la planta bajo condiciones adversas.
Tolerancia al estrés
Promisol ha recibido una ayuda de 269.095 euros por parte del Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI), dependiente del ministerio español de Ciencia, para desarrollar un bioestimulante que aumente la tolerancia de diferentes cultivos al estrés ocasionado por las cada vez más frecuentes olas de calor a consecuencia del cambio climático. El proyecto cuenta con un presupuesto total de 316.600 euros. La Administración destaca “el compromiso con la innovación y la preparación de la empresa ante los retos del futuro”.
Hace dos años, Promisol puso en marcha en Altorricón (Huesca) una planta para la fabricación, el almacenamiento y la comercialización de fertilizantes y bioestimulantes a partir de subproductos de origen animal y vegetal, incluyendo vitaminas y antioxidantes naturales. La fábrica supuso una inversión de tres millones de euros y generó seis nuevos puestos de trabajo. En aquel momento, la firma habló de abrir “nuevos nichos de mercado a partir de la producción de bioestimulantes seguros y eficaces para su uso en agricultura, abarcando todo el ciclo productivo y adaptándonos al tipo de suelo y a las condiciones climáticas”.
Con el cambio climático como protagonista y espectador de la actividad agrícola, la receta de Promisol se basa en la investigación y la innovación como fórmula para adelantarse a los retos de futuros. Entre estas medidas, se encuentran el diseño de soluciones que refuercen la tolerancia de los cultivos ante las altas temperaturas y las olas de calor. A través de la biotecnología, la empresa ha emprendido un camino para favorecer una agricultura resiliente, sostenible y que continúe siendo productiva, más allá de la necesidad de conseguir el crecimiento natural de una planta.
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