Repsol dispara su beneficio en el primer trimestre, en un contexto marcado por el conflicto en Oriente Medio y el alza en el precio del petróleo. Según los resultados presentados este jueves, la compañía registró unas ganancias de 929 millones de euros entre enero y marzo, un 150% más respecto al mismo período del año pasado.
El grupo atribuye esta mejora al encarecimiento del crudo y de otros productos petrolíferos: los diversos efectos económicos durante el primer trimestre de este ejercicio han tenido un impacto positivo de 593 millones para la empresa, mientras que el año pasado tuvieron un impacto negativo de 189 millones. En este sentido, Repsol ha invertido 1.200 millones entre enero y marzo para asegurar el suministro energético al Estado.
En concreto, la empresa ha puesto en marcha una serie de medidas para incrementar la producción de queroseno para la aviación en las cinco refinerías de que dispone en España y reforzar los inventarios de crudo para "maximizar la materia prima disponible". Al mismo tiempo, la compañía ha detallado que elevará entre un 15% y un 20% su producción de queroseno, sobre todo de cara al verano, para "salvaguardar" sectores como el turismo.