Wallbox registró unas pérdidas de 19,3 millones de euros durante el primer trimestre, ligeramente por encima de los 18,4 millones del mismo período del año anterior, en un contexto de caída de los ingresos. De hecho, la facturación se situó en los 29,7 millones de euros, un 21% menos. En un comunicado, el consejero delegado y cofundador de Wallbox, Enric Asunción, ha asegurado que la compañía continúa ejecutando "con disciplina" la estrategia de transformación y que, a pesar del impacto temporal en los ingresos, ha logrado una mejora significativa de los indicadores operativos.
Así, la empresa mejoró un 23% el resultado bruto de explotación, con unas pérdidas ajustadas de 6 millones de euros. Por otro lado, por segmentos, Europa se mantiene como el principal mercado, con 22,6 millones de euros de ingresos y el 76% del total, seguida de América del Norte, con 6,7 millones (23%). Por productos, la mayor parte de la facturación proviene de la venta de cargadores AC, con 21,1 millones de euros (71%), mientras que los cargadores DC aportan 2,5 millones (8%) y el resto corresponde a software y servicios.
En cuanto a la situación financiera, la compañía ha firmado un plan de refinanciación y ha asegurado 11 millones de euros de financiación adicional, en un contexto en el que la deuda total se sitúa en unos 168 millones de euros. En este ámbito, Asunción ha calificado el proceso de refinanciación como “un hito clave” que permite reforzar la posición financiera y centrarse en la ejecución del plan de negocio con el objetivo de recuperar el crecimiento y avanzar hacia la rentabilidad.
De cara al segundo trimestre, Wallbox prevé ingresos de entre 33 y 36 millones de euros y unas pérdidas de ebitda ajustado de entre 3 y 5 millones, en línea con la estrategia de mejora de la rentabilidad.