La transferencia tecnológica era esto

Es ahora cuando emprendeduría y ciencia están andando juntas... por el bien común

Els cinturons Belty | Cedida Els cinturons Belty | Cedida

Quién haya estado embarazada, o acompañado a una embarazada en las últimas semanas antes del parto, sabe que las visitas de monitorización son muy importantes y además, momentos de tensión y nervios. Se controla el latido del bebé y el estado de la madre, con unas correas que te mantienen abrochada a la cama. Pensaba en aquellos momentos, que he vivido dos veces, cuando recibía la información de Eurecat anunciando que junto con la Diputación de Barcelona y la startup catalana Treematernity han empezado a fabricar cinturones de monitorización fetal desechable para mujeres embarazadas, que complementarán el registro de bienestar fetal empleado en las salas de partos. Salas de parto en tiempo de coronavirus....

Los cinturones, que se denominan Belty, permiten evitar la reutilización de las correas tradicionales y la carga bacteriana que esto comporta, de forma que ofrecen "más seguridad ante el coronavirus", apuntan desde el centro de investigación. El proyecto, que ha sido coordinado a través del Centro de Investigación y Transferencia de Tecnología Textil de Canet de Mar–Escuela de Tejidos de la Diputación, es un ejemplo de la transferencia tecnológica, un concepto que ahora tiene todo el sentido del mundo.

Hace unos meses este medio asistió a una jornada sobre transferencia de conocimiento entre ciencia y empresa en la sede del CSIC en València. La crónica de aquel acontecimiento se puede leer aquí, pero hay algunas reflexiones que los ponentes, entre café y café, explicaron. Investigar, apostar por la ciencia, encerrarse en un laboratorio no es fruto del capricho de científicos asociales, es resultado de pensar en el bien común. Tal vez antes era difícil de entender, ahora todo se reduce a "si han investigado y funciona, ¿porque no lo producen ya?".

Los científicos, como los que participaban en aquella jornada que organizaba el CEEI, explican a menudo las dificultades para acceder a la financiación. Traduciéndolo, que no encuentran dinero para poner en práctica los descubrimientos del laboratorio. Además, "las empresas no encuentran los investigadores que necesitan", denunciaba también Jesús Casanova, director de CEEI Valencia.

Més info: Ciencia y mercado, condenados a entenderse

Ahora, unos y otros se buscan y se necesitan. En este match particular, la Asociación de Empresarios del Textil de la Comunidad Valenciana, (Ateval) y el Instituto Tecnológico Textil Aitex se han unido para producir, como se ha anunciado este lunes, 6 millones de mascarillas quirúrgicas. Dice la Consellería de Economía que "ha unido la experiencia en innovación y laboratorios de Aitex y el referente empresarial y conocimiento del sector textil de Ateval". Eureka!

Més info: 6 millones de mascarillas con tejido valenciano

¿Otro ejemplo? La plataforma Colabora&Connect –como el Marketplace que ha ideado el Gobierno catalán-, que facilita la colaboración entre todas las empresas e industrias para contribuir a paliar las consecuencias de la crisis sanitaria actual de la COVID-19. Dice el Gobierno valenciano que "el resultado de esta colaboración ha sido el desarrollo y puesta en marcha de un conjunto de acciones encaminadas no sólo a poner a disposición de las industrias y empresas la innovación, como factor estratégico, sino para desarrollar proyectos colaborativos que contribuyan a poner a disposición de la Generalitat Valenciana la capacidad productiva existente".

Algunas todavía están levantando la voz en este inmenso océano de propuestas. Es el caso de la startup SomData, que se ha ofrecido a los servicios de emergencia valencianos sin éxito. Son expertos en análisis de datos y en analítica de llamadas, Speech analytics. "Desgraciadamente no hemos podido ponernos en contacto con los responsables pero entendemos que estarán hasta arriba de trabajo", apunta Ricardo Gasperini, CEO de SomData. Proponen verificar que los agentes están dando la información correctamente; detectar posibles focos de contagios (zonas de dónde son las llamadas), que puede servir para gestionar mejor los recursos y ver las preguntas que más se repiten para mejorar la información que se difunde", apunta en declaraciones a VIA Empresa.

Aquí, teletrabajando con dos niños, pienso en todas aquellas embarazadas. En tiempo de coronavirus... ¡¡¡Salud y ciencia!!!

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