El registro de patentes por parte de las grandes compañías tecnológicas es a menudo una fuente de información para intentar averiguar ninguna donde se dirigen los esfuerzos en R D para los nuevos productos. Y a pesar de que muchos golpes hemos visto Apple o Google registrar patentes que han caído en el olvido, cuando más de una gran empresa trabaja en el mismo tipo de tecnología, los números que tiene que convertirse en realidad aumentan considerablemente.
El pasado 1 de marzo de este año, la oficina de patentes de los Estados Unidos otorgó a Apple 54 nuevas patentes entre las cualesdestacaba una que detallaba el funcionamiento de un teléfono móvil con pantalla flexible.
[[ PATENTE APPLE ]]
La patente, titulada Flexible Electronic Devices, hablaba de productos con carcasas, componentes y pantallas OLED flexibles. Y la cosa todavía iba más allá: el mismo registro mencionava el uso de sensores para detectar el grado de deformación del dispositivo, de forma que el cambio de forma se pudiera usar como una interfaz de control –del mismo modo que ahora lo hace el toque de pantalla o el swipe de uno o varios dedos–.
Otra de las características que se detallan en el documento es como esta supuesta flexibilidad aumentaría la resistencia a golpes y caídas de los dispositivos electrónicos al disponer de una mayor capacidad de absorción de impactos.
Pero los dispositivos flexibles –o como mínimo, un poco flexibles– no son nuevos. El año 2014 LG quiso sorprender todo el mundo con su LG Flex, el primer teléfono de pantalla curva y ligeramente flexible.
De todos modos, un golpe el teléfono salió a la venta, se pudo comprobar como los únicos motivos por los cuales disponía de una pantalla flexible era para evitar que se rompiera si nossentábamos encima y porque sus usuarios jugaran a hacer presión hasta dejarla plana.
[[ GIF LG FLEX ]]
Y ahora, Samsung acaba de solicitar dos patentes en las cuales explica el uso de una especie de "músculo artificial" que se encarga de conectar todos los componentes internos de un supuesto nuevo teléfono flexible para que este se pueda doblar sin problemas.
Este músculo estaría formado de pequeñas placas conectadas a una estructura principal capaz de comportarse de una manera determinada en función de la torsión del dispositivo. Así, este músculo sería capaz de recolocar los componentes internos del aparato en función de la presión que seaplique.
Según parece, la emprendida coreana trae cuatro años trabajando en esta tecnología, tal como se demuestra en este vídeo publicado a YouTube el 2013 en el que se muestra un concepto de cómo serían estos nuevos dispositivos flexibles.