14
de Noviembre
de
2015 - 05:31
Todos recordamos la época en que la industria musical entró en la deriva... El planteamiento había quedado del todo desfasado para la época de Internet que ya era absolutamente imparable. Las grandes megastores de discos en calles céntricas cerraban una detrás la otra y servicios como Napster o emulo hacían temblar los altos ejecutivos de las multinacionales del sector.
El qué aquellos hombres con corbata no entendían, sentados detrás sus mesas, era que los usuarios ya no estaban dispuestos a pagar 20 euros por un CD de 12 canciones de las cuales posiblemente la mitad no los gustarían. Con dos aproximaciones diferentes –y unos cuántos años de diferencia– aparecieron dos actores en juego que lo cambiarían todo: iTunes y Spotify .

La primera, propiedad de Apple, se posicionaba como acompañante de los nuevos iPod, que más bien acontecerían el buque insignia de la compañía de Cupertino. La idea última de iTunes seguía siendo la venta directa de música, a pesar de que seeliminaba el apoyo físico y el usuario tenía la posibilidad de comprar sólo aquellas canciones que le interesaban.
Más tarde, en 2008, una empresa sueca sería la que realmente cambiaría el paradigma. Spotify planteó un software que permitía escuchar tanta música como quisiéramos de manera gratuita y legal. A cambio, el sistema introducía publicidad entremedias de las canciones. Aquellos usuarios que lo desearan, además, podían pagar una suscripción para hacerla desaparecer.
El dominio de Youtube
A partir de aquí, nada fue el mismo. Ahora muy poca gente se imagina escuchar sus canciones preferidas de ninguna otra manera que no sea vía Spotify, Deezer, Apple Music o, incluso, Youtube. En esta línea, el portal de vídeos propiedad de Google es seguramente la fuente de clips musicales más importante de Internet, a pesar de que hasta ahora se había especulado mucho con un posible lanzamiento de una versión dedicada exclusivamente a la música, la cosa parece más bien parada.
Sin embargo, el potencial de Youtube en este sector es indiscutible: estrellas como Eminem o Psy –con el Gangnam Style– tienen que agradecer su fama en el portal de vídeos, y otros artistas más consagrados ven en este servicio una manera de hacer llegar sus vídeos a una ingente demasiado de público potencial.
Llega Youtube Music
Finalmente, hace sólo un par de días Youtube hizo el golpe de ninguno y ha presentado oficialmente Youtube Music, un servicio similar a Spotify pero basado en vídeos. Además, según ha explicado su máximo responsable, Jay Fowler, la idea es que el nuevo servicio de música sea un viaje por el infinito catálogo de Youtube, en el que además, en lugar de contar con programadores musicales humanos, el sistema se basa totalmente en los algoritmos de Google.

De este modo, hace falta con sólo que un usuario haga play a un vídeo, y la inteligencia del buscador se encargará de irle sugiriendo aquello que considere más adecuado. Parece pues, que el tema musical está bastante resuelto.
Ahora es el turno del vídeo y los libros. A buen seguro que hoy por hoy, servicios como Netflix –que acaba de implantarse en nuestro país– o la tienda de libros digitales de Amazon también deben de tener más de un alto ejecutivo preocupado a su despacho.
El qué aquellos hombres con corbata no entendían, sentados detrás sus mesas, era que los usuarios ya no estaban dispuestos a pagar 20 euros por un CD de 12 canciones de las cuales posiblemente la mitad no los gustarían. Con dos aproximaciones diferentes –y unos cuántos años de diferencia– aparecieron dos actores en juego que lo cambiarían todo: iTunes y Spotify .

La primera, propiedad de Apple, se posicionaba como acompañante de los nuevos iPod, que más bien acontecerían el buque insignia de la compañía de Cupertino. La idea última de iTunes seguía siendo la venta directa de música, a pesar de que seeliminaba el apoyo físico y el usuario tenía la posibilidad de comprar sólo aquellas canciones que le interesaban.
Más tarde, en 2008, una empresa sueca sería la que realmente cambiaría el paradigma. Spotify planteó un software que permitía escuchar tanta música como quisiéramos de manera gratuita y legal. A cambio, el sistema introducía publicidad entremedias de las canciones. Aquellos usuarios que lo desearan, además, podían pagar una suscripción para hacerla desaparecer.
El dominio de Youtube
A partir de aquí, nada fue el mismo. Ahora muy poca gente se imagina escuchar sus canciones preferidas de ninguna otra manera que no sea vía Spotify, Deezer, Apple Music o, incluso, Youtube. En esta línea, el portal de vídeos propiedad de Google es seguramente la fuente de clips musicales más importante de Internet, a pesar de que hasta ahora se había especulado mucho con un posible lanzamiento de una versión dedicada exclusivamente a la música, la cosa parece más bien parada.
Sin embargo, el potencial de Youtube en este sector es indiscutible: estrellas como Eminem o Psy –con el Gangnam Style– tienen que agradecer su fama en el portal de vídeos, y otros artistas más consagrados ven en este servicio una manera de hacer llegar sus vídeos a una ingente demasiado de público potencial.
Llega Youtube Music
Finalmente, hace sólo un par de días Youtube hizo el golpe de ninguno y ha presentado oficialmente Youtube Music, un servicio similar a Spotify pero basado en vídeos. Además, según ha explicado su máximo responsable, Jay Fowler, la idea es que el nuevo servicio de música sea un viaje por el infinito catálogo de Youtube, en el que además, en lugar de contar con programadores musicales humanos, el sistema se basa totalmente en los algoritmos de Google.

De este modo, hace falta con sólo que un usuario haga play a un vídeo, y la inteligencia del buscador se encargará de irle sugiriendo aquello que considere más adecuado. Parece pues, que el tema musical está bastante resuelto.
Ahora es el turno del vídeo y los libros. A buen seguro que hoy por hoy, servicios como Netflix –que acaba de implantarse en nuestro país– o la tienda de libros digitales de Amazon también deben de tener más de un alto ejecutivo preocupado a su despacho.