Cómo puedo proteger mi start-up?

La experta Vanesa Alarcón, abogada y directora de Legaltis, explica la vertiente jurídica del negocio de las empresas emergentes, a veces olvidada y, por el contrario, imprescindible por cuando alguien quiere emprender un proyecto

Hace falta que l’emprendedor defina cómo quiere proteger sus activos
Hace falta que l’emprendedor defina cómo quiere proteger sus activos
Vanesa Alarcón
11 de Julio de 2014 - 05:30

Cuando una persona quiere emprender o tiene una idea de negocio , es muy frecuente que se plantee preparar un plan de marketing o un plan de empresa; pero hay una vertiente muy importante, que afecta prácticamente en todas las áreas de un negocio que, a menudo, no se tiene tanto en cuenta como se debería de. Es la vertiente jurídica del negocio. Así, pues, todo emprendedor haría falta que se planteara los siguientes aspectos:

1. Forma jurídica
Cómo quiere actuar al mercado, es decir, con qué forma jurídica. En función del tipo de actividad y negocio que quiera llevar a cabo, podrá actuar como autónomo, como sociedad limitada, como cooperativa, como sociedad civil, sociedad anónima...entre otros. Hace falta que se tenga en cuenta que actuar con una forma jurídica u otra, puede tener repercusiones a nivel fiscal y tributario ; ser más o menos beneficioso para él en función de donde y cómo quiera operar; o atendiendo sus necesidades (por ejemplo, si quiere pedir un préstamo; si quiere estar abierto a la entrada de inversores...). Por eso, hay que analizarlo con detalle con la ayuda de un experto en estas materias.

2. Protección de cara a terceros involucrados al proyecto
Hace falta que el emprendedor defina cómo quiere proteger sus activos. Si el emprendedor tiene una idea muy buena y quiere ponerla en marcha, hace falta que se rodee de un buen equipo para llevarla a cabo pero también que firme con ellos los correspondientes contratos de confidencialidad (previamente) y cesión de derechos sobre el proyecto; todo porque la idea quede a su nombre o de quien se haya acordado. No hacerlo a menudo genera disputas entre los participantes o socios de un proyecto que después es más difícil de solucionar.

A banda, fijar unos mínimos requisitos en el qué se tiene que cumplir a la hora de ejecutar un contrato, contribuye a que después nos podamos defender o nos sea más fácil reclamar. Por ejemplo, si encargamos una plataforma web y después no funciona como tendría que hacerlo; o si se dedican más horas del que se acordó inicialmente... Son aspectos que si no se han fijado previamente, acostumbran a dar problemas. Evidentemente, después, también pueden haber; pero si hemos fijado estos mínimos, tendremos más fuerza para defendernos.

También es importante proteger todos estos temas a nivel contractual con los propios trabajadores o becarios. Es importante que todo el mundo tenga claro de quién es la idea, el proyecto y quien tendrá los derechos de explotación sobre el resultado, entre otros.

Hoy en día, además, también es importante estar abiertos a la entrada de nuevos socios a nuestra empresa o determinar qué derechos y deberes tienen estos o ya sea los socios iniciales. Esto, normalmente se fija en el qué se denomina pacto de socios.

3. Protección de cara a terceros, en general
Si tenemos un nombre para nuestro proyecto, el más conveniente es registrarlo ante la Oficina de Patentes y Marcas; así como proteger el resto dentro de lo posible, vía derechos de autor; patentes o similar.

Los beneficios de proteger nuestro negocio en este sentido, puede ahorrarnos problemas después, en caso de conflicto con terceros que tengan marcas o productos parecidos, con anterioridad o posterioridad; o contribuir a que inversores crean en nuestro producto o negocio. A banda, proteger estos activos nos otorga fiabilidad, seriosidad, rigor y calidad de cara a posibles clientes y clientes que ya tengamos.

4. Otras protecciones
Si dispones de una plataforma o página web; alguna aplicación móvil o realizas algún tipo de actividad on-line, no olvides tampoco cumplir con ciertas normativas que te afectan, como la protección de datos, el comercio electrónico, normativa de cookies y otros queestán vinculadas. Disponer de las adecuadas políticas legales puede hacerte dar la imagen que necesitas y garantizar los usuarios y clientes que haces las cosas correctamente.

Si eres emprendedor, tengas en cuenta estos aspectos y, igual que creas tu plan de marketing o de negocio, crea la estrategia legal más adecuada para tú a los inicios de tu negocio. A posteriori, puede ahorrarte muchos dolores de cabeza.


Vanesa Alarcón es abogada y directora de Legaltis