¿Somos conscientes de hasta qué punto somos dependientes energéticamente de estos países (tanto por el petróleo y el gas, como por las posibles futuras instalaciones fotovoltaicas al desierto del Sáhara)? ¿Somos conscientes que los pocos kilómetros del Estrecho separan dos áreas económicas con una diferencia de renta per cápita de más de 10 veces, y con un potencial de crecimiento demográfico y económico brutal durante los próximos años?
Estas dos cosas, y tanto otros, invitan a una nueva mirada. Yo recomendaría que cuando nos encaparrem, con razón, persiguiendo iniciativas reactivadores, no olvidáramos de mirar hacia el sur con voluntad de colaboración , de ayuda y de beneficio mutuo.
Añadir VIA Empresa como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad