El otro día coincidí con un conocido escritor-periodista-guionista-actor-empresario-radiofonista e ilustre perico (y qué?) a la presentación de un proyecto de creación de contenidos audiovisuales en linea. En un momento de la conversación me preguntó por las últimas tendencias digitales y hacia donde vamos todos juntos. Le dije que esto de la transformación digital ya lo daba por superado, que ya era mucho enero del 2017 y que ahora del que tenemos que empezar a hablar es de la transformación analógica.
Bien es verdad que hace tiempo que doy tumbos al concepto de transformación analógica y siempre quepienso me viene a la cabeza el inicio del monólogo de La Ciutat de Joan Capri, cuando dice que "todo el mundo quiere vivir en la ciudad y afuera ya no hay quién siembre. Y después se quejan que las patatas van caras, (…) y esperáis-se el día que sóloquede una de patata, a ver quién será el guapo que la pague aquella patata."
Pero seguimos con la industria audiovisual y saltamos de la Barcelona de los 60 del Capri en la Hollywood actual de Scorsese. En Hollywood ya hace tiempo que la transformación digital es un tema del pasado. El 2014 Paramount fue el primero gran estudio a distribuir sólo copias digitales de sus películas. El lobo de Wall Street de Martin Scorsese fue distribuida sólo en apoyo digital y marca el principio del fin de más de 100 años de distribución de contenido audiovisual en apoyo de película. El lobo de Wall Street también fue la película más pirateada del 2014.
Y en cuanto a la creación también hace tiempo que se ha digitalizado. Los procesos de rodaje, puesto-producción y montaje de una película son todos digitales (algunos realizadores como Quentin Tarantino, Christopher Nolan, Steven Spielberg y Wes Anderson continúan filmando de manera militante en película).
Cuando una película se ha acabado, se almacena en una cinta LTO (Linear Tape-Open) que es más fiable que un disco llevar y también sehace una copia analógica en celuloide. Las cintas LTO tienen una vida estimada de unos veinte años pero por seguridad los grandes estudios la rebajan a cinco. Esto quiere decir que cada cinco años los estudios tienen que re-copiar todo su catálogo al formato de copia de seguridad de turno. Y no todos los estudios tienen la capacidad ni las ganas: los pequeños no pueden hacer frente al coste que supone el mantenimiento de un archivo digital y los grandes si la cinta en cuestión no da beneficios en algún momento decidirán que basta.
Y no sólo esto, la obsolescencia programada de los aparatos reproductores hace que cada dos o tres añoscambien los modelos que no siempre garantizan la compatibilidad atrás. Contenidos audiovisuales grabados hace cinco años en una cinta LTO no se pueden leer con los reproductores LTO actuales.
El año 1952 el actor James Mason compró la mansión de Buster Keaton en Hollywood y en una habitaciónencontró las latas de las películas que la estrella del cine mudo guardaba para conservarlas. El coleccionista Fernando Peña descubrió el 2008 la versión original entera de Metropolis de Fritz Lang's al archivo del Museo del Cine en Argentina. La historia del cine es llena de hallazgos de películas que se creían perdidas.
El problema por los coleccionistas del futuro será acceder al material actual de los estudios pequeños y productores independientes sin presupuesto para mantener archivos; así como al material de los estudios grandes que no dé suficientes beneficios para cubrir el mantenimiento de su arxivament. Se puede producir la paradoja que nuestros hijos puedan ver películas de finales del s XIX pero en cambio no puedan ver El lobo de Wall Street del 2014 hasta que un día James Mason de turno no la encuentre en un disco llevar recuperado. Un disco llevar que seguramente será de un servidor de intercambio ilegal de películas.