Leo al
japonés que estrelló el tren para ganar tiempo de Gabriel
Ginebra que los humanos somos más
incompetentes del que nos pensamos, pero tenemos, en cambio, más
potencial del que sabemos.
En el ámbito
político, esta incompetencia, se manifiesta con escándalos muy diversos y malas prácticas, que provocan, a la vez, gran
desafección y una muy mala valoración de la
clase política de nuestro país, sea cual sea su tendencia o ideología. Al detrás de muchas de estas actuacionesencontramos grandes dosis de ineptitud, de perversión del sistema o, sencillamente, una carencia de profesionalidad de las personas que sededican.
No querría pensar esta incompetencia puede tener que ver con los usos y costumbres de la tradición de los países del
arco mediterráneo, o con el
atraso democrático de nuestro país respecto de nuestros vecinos de tradición anglosajona, pero el cierto es que a pesar de que tanto los catalanes como los españoles tenemos fama de pasar muchas horas al trabajo,trabajamos menos, y no estamos en los primeros lugares de los rankings de productividad. Por suerte vamos progresando en este campo. El último informe de la
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) así lo pone de manifiesto: la productividad
en el Estado español
está mejorando de una forma espectacular.
Es la incompetencia
la que nos permite elaborar leyes y normas por después no cumplirlas? Tenemos suficiente normativa porque las administraciones públicas ajuste los pagos a proveedores, pero los plazos no se cumplen, y tampoco hay mecanismos para repercutir los intereses de demora, pero el peor es que nocabe programa electoral con medidas concretas para resolver este problema. Así tenemos la ley
15/2010 que regula el
pago de las
administraciones públicas a los
proveedores; el propósito de la cual era la de convertirse en una de las leyes mas rigurosas y exigentes de
Europa en cuanto al trato y regulación de estos pagos. El resultado lo sabemos todos, de los 30 días que estipula la ley, la realidad en reflexa 155. Cómo se permite esta situación?, quién lo permite?, no quizás sino un conjunto de incompetentes, que muy probablemente esconde al última, una
sociedad incompetente.
En todos los casos, las investigación de la utópica excelencia comporta a la
incompetencia (Gabriel Ginebra).
Este artículo es la primera parte de dos bajo el título "Somos Incompetentes"