Director general del IRTA

Catalunya será un referente de resiliencia vitivinícola

10 de Julio de 2026
Josep Usall, director general del IRTA | Cedida

Imaginemos una bodega que tiene muy sistematizada su manera de cultivar y fermentar la uva para obtener un vino que comercializa con éxito a pesar de los cambios en los hábitos de consumo y la bajada de ventas por las tensiones geopolíticas.

 

Imaginemos, sin embargo, que después de un verano con picos de temperatura especialmente altos, pasada la vendimia el mosto no fermenta igual y el producto resultante no es el de siempre.

Si esta bodega dispone de sensores en el campo, en los depósitos de fermentación, y en los posteriores procesos de clarificación, estabilización o crianza, podrá recoger miles de datos que le ayudarán a resolver el problema en aquellos momentos en que se detecte que pasan cosas diferentes de lo que era habitual.

 

En el caso de la fermentación -que en la mayoría de las bodegas catalanas todavía no está sensorizada-, disponer de datos en tiempo real de aquello que pasa dentro de los depósitos permitirá ajustar, en fases concretas del proceso, parámetros como el oxígeno, la temperatura, o la nutrición de las levaduras que fermentan.

"La sensorización y la investigación permitirán a esta bodega una mayor eficiencia energética en todo el proceso de elaboración del vino"

Y aún más. Estos miles de datos pueden servir para crear modelos predictivos con inteligencia artificial para que la bodega tenga la capacidad de anticiparse a los problemas que puedan surgir desde el cultivo hasta el embotellado en la añada siguiente. Unos modelos que deben apoyar el trabajo que tradicionalmente han hecho los enólogos a partir de la cata.

Asimismo, si la bodega conoce al milímetro los parámetros de fermentación y las características de los vinos que se derivan, tendrá más facilidad para diseñar nuevos productos ajustados a aquello que el elaborador tiene en mente o que el mercado demanda.

Igualmente, la sensorización y la investigación permitirán a esta bodega una mayor eficiencia energética en todo el proceso de elaboración del vino, y encontrar vías para valorizar subproductos como las pieles de la uva.

"El objetivo final del Celler de Recerca Experimental i Intel·ligent será apoyar al sector vitivinícola de todo el territorio catalán en su transformación ante la tormenta perfecta que vive"

Pues tan cierto es que la nueva realidad climática ya está aquí, como que gracias a la ciencia, la digitalización y la innovación tenemos la oportunidad de afrontarla para hacer el territorio y el sector más resilientes en los ámbitos social, económico y ambiental.

Desde el Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries (IRTA) estamos trabajando para contribuir a ello y de aquí a dos años pondremos en marcha el Celler de Recerca Experimental i Intel·ligent. Se trata de un nuevo centro de investigación e innovación enológica orientado a la digitalización y la sostenibilidad, centrado especialmente en la vinificación -aquello que ocurre una vez se ha cosechado la uva- y ubicado en una antigua fábrica de camisas en el centro de Falset, la capital del Priorat.

El proyecto generará una veintena de puestos de trabajo relacionados con la ciencia y los datos, y será posible gracias, por un lado, a la integración del Centre Tecnològic del Vi (VITEC) en nuestra organización, y por otro, al impulso del Ayuntamiento de Falset y del Departament de Recerca i Universitats, que invierte 4 millones de euros, en una firme apuesta por el futuro del sector y por la investigación científica en el territorio.

El objetivo final del Celler de Recerca Experimental i Intel·ligent, será, pues, apoyar al sector vitivinícola de todo el territorio catalán en su transformación ante la tormenta perfecta que vive: el cambio climático está poniendo contra las cuerdas las denominaciones de origen y afecta los hábitos de consumo, los cuales también están condicionados por las tendencias en salud, por el poder adquisitivo o por las tensiones geopolíticas.

"Queremos contribuir a hacer de Falset un polo de atracción de talento que suponga nuevas oportunidades para una comarca eminentemente rural"

Y, en términos generales, en todo el mundo las ventas y el consumo de vino tienen una tendencia a la baja. Según un informe de la Generalitat y el Institut Català de la Vinya i el Vi (INCAVI), las ventas de vinos con denominaciones de origen catalanas cayeron alrededor de un 4% en Catalunya en 2025 respecto a 2024. Asimismo, según la Organización Internacional del Vino y la Viña (OIV), el consumo mundial de vino acumula una reducción del 14% desde 2018.

Desde el IRTA estamos convencidos de que esta situación puede mejorar. Queremos contribuir a hacer de Falset un polo de atracción de talento que suponga nuevas oportunidades para una comarca eminentemente rural, y ayudar a consolidar Catalunya como referente internacional de resiliencia agroalimentaria, también en el ámbito de la viticultura.

 

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