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Barcelona prohibirá al personal público trabajar solos a la intemperie en emergencias de calor

La nueva instrucción para proteger a trabajadores ante altas temperaturas limita tiempo de trabajo en el exterior y exige descansos obligatorios en los niveles más altos de emergencia

Una trabajadora limpia la calle con agua freática | Blanca Blay (ACN)
Una trabajadora limpia la calle con agua freática | Blanca Blay (ACN)
Redacción VIA Empresa | ACN
Barcelona
19 de Mayo de 2026 - 10:20

El Ajuntament de Barcelona ha aprobado una instrucción para reforzar la protección de los trabajadores municipales y del personal de empresas concesionarias ante altas temperaturas. La medida define cómo hay que actuar ante una ola de calor y establece escenarios diferentes. En el nivel de emergencia más alto, por ejemplo, se prohibirán los trabajos en solitario a la intemperie y se limitará el tiempo de trabajo continuado a un máximo de veinte minutos, con descansos obligatorios de dos minutos en espacios que permitan recuperar “el equilibrio térmico”. La nueva instrucción llega a las puertas del verano, después de que el año pasado una empleada del servicio de limpieza de Barcelona muriera durante una ola de calor.

 

Las medidas fijadas afectarán a cerca de 32.000 trabajadores, tanto los 17.000 de la plantilla municipal como los 15.000 que en estos momentos trabajan para empresas concesionarias y contratistas del Ajuntament que prestan servicios al aire libre o bien en puestos de trabajo que no pueden estar cerrados en espacios climatizados.

Diferentes niveles de alerta

El teniente de alcaldía de Règim Interior, Albert Batlle, explica en declaraciones a la ACN que lo que recoge la instrucción se ha trabajado con los delegados de salud de las diferentes organizaciones sindicales para prever cómo proceder ante una ola de calor. “Básicamente, se trata de reducir el tiempo de trabajo continuado y que la prestación del servicio evite la exposición al sol y el calor de la mayor parte de los trabajadores que trabajan en el espacio público”, indica.

 

En términos generales, la nueva instrucción técnica establece con exactitud qué hay que hacer ante un episodio de ola de calor y marca seis escenarios diferentes en función del nivel de alerta que proporciona en cada momento el Servei Meteorològic de Catalunya. En el caso de emergencia más alta se prohibirán estos trabajos en solitario a la intemperie y se limitará el tiempo de trabajo continuado a veinte minutos como máximo. Además, se pedirá planificar y ejecutar las tareas de mayor exigencia física fuera de las horas centrales del día y, en caso de que no sea posible por las características del trabajo, establecer rotaciones de personal. 

Según Batlle, la parte más alta de esta escala de seis niveles “podría llegar a suponer la suspensión del trabajo”. En este sentido, el teniente remarca que hay que ir “con mucho cuidado” con las condiciones con las que se realizan trabajos cuando la temperatura supera los 35 grados.

En situaciones de alerta menos severas, la instrucción igualmente prevé medidas preventivas como el uso de equipos de protección individual, crema solar, sombreros o gorras, y la reasignación de los trabajos físicamente más exigentes a personas que no sean especialmente sensibles al calor. Cuando esto no sea posible, se recomienda la rotación del personal para reducir el tiempo de exposición. También se refuerza la necesidad de aumentar la supervisión de los equipos, por ejemplo con sistemas de trabajo por parejas.

Lugares de trabajo con más riesgo y personas vulnerables

Otra novedad de la instrucción es que incluye la obligación de detectar los lugares de trabajo “con más riesgo” y las personas “especialmente vulnerables” para aplicar medidas preventivas específicas y reforzar los planes de protección. Esta identificación previa deberá permitir que el personal disponga de la información necesaria antes del verano y que se desplieguen actuaciones específicas, como formación, reconocimientos médicos adaptados, seguimiento de las medidas preventivas y registros de las actuaciones ejecutadas. Estas medidas se deberán incorporar, cuando sea necesario, a los contratos y concesiones vigentes, y también a las futuras licitaciones. Según el Ajuntament, representa un paso importante hacia una protección de la salud laboral más proactiva y personalizada.

Para facilitar la identificación de las personas más vulnerables, la instrucción recoge diversos factores individuales que pueden incrementar el riesgo de sufrir los efectos nocivos del calor. Entre estos se encuentran la pérdida de aclimatación, que se puede producir en solo una semana, la condición física, determinados antecedentes médicos o medicaciones, el consumo de alcohol o cafeína, el sobrepeso, la edad avanzada o el embarazo. En estos casos, se recomienda realizar reconocimientos médicos específicos para valorar si es necesario adoptar medidas preventivas adicionales.

Prevención y actuación ante un golpe de calor

Más allá de las situaciones de calor extremo, el documento también establece medidas generales de prevención. Entre los meses de junio y septiembre, se recomienda que las personas que trabajan al aire libre o en espacios no climatizados hagan pausas frecuentes para hidratarse y utilicen, preferentemente, ropa ancha y transpirable. La instrucción también subraya la necesidad de que todo el personal conozca los planes de protección específicos y las medidas asociadas.

En cuanto a los posibles síntomas de un golpe de calor, la instrucción alerta de signos como una temperatura corporal superior a los 40 grados, dolores de cabeza, vértigo, náuseas, vómitos, piel enrojecida y seca, respiración acelerada, calambres musculares o alteraciones del estado mental, como confusión, irritabilidad o delirio. Ante estos casos, se indica que hay que avisar inmediatamente a los servicios de emergencia a través del 112.

Mientras no lleguen los servicios sanitarios, el protocolo establece que la persona afectada se debe trasladar a un lugar fresco y aireado, darle agua si está consciente y ayudarla a reducir la temperatura corporal mojándola y abanicándola. Si la persona está inconsciente, hay que colocarla en posición lateral de seguridad hasta la llegada de los servicios de emergencias médicas.