La secretaria general de CCOO, Belén López, ha asegurado que el presentismo forzado es una “epidemia” y uno de los grandes problemas de la clase trabajadora catalana, ya que el 51,3% de las personas han ido a trabajar enfermas al menos una vez en el último año, a pesar de necesitar una baja. Lo ha dicho este lunes en rueda de prensa en Barcelona para presentar el informe anual de salud laboral 2025 del sindicato, que expone los datos sobre este tema en Catalunya, pero que también tiene el objetivo de “desmontar todos los falsos mitos” que las patronales sitúan alrededor del debate del absentismo laboral.
Según este informe, el absentismo laboral injustificado en Catalunya es residual y representa el 0,4% de las horas pactadas, por lo que López ha afirmado que la patronal mezcla “ausencias injustificadas con derechos legítimos”. Además, ha explicado que en sectores como la hostelería, las actividades sanitarias, el transporte y los servicios educativos, con exigencias laborales muy concretas, el presentismo llega al 86,7%: “Es una cuestión estructural, va ligada a la precariedad y dificultades en estos sectores”.
López ha destacado que este presentismo forzado lleva a un mayor envejecimiento de la población catalana, ya que a mayor edad los procesos de recuperación son más largos, y ha asegurado que las mutuas y las empresas derivan sistemáticamente enfermedades profesionales a la sanidad pública para evitar costes, aumentando las listas de espera.
El informe también expone que el 41% de las horas extras semanales, que son más de un millón en total, ni se pagan ni se cotizan, e indica un aumento del pluriempleo en los últimos años: “Estos factores están agotando la salud física y mental de las plantillas”. López ha explicado que hay graves desigualdades estructurales en este sentido, ya que los jóvenes, mujeres y personas nacidas fuera de la Unión Europa tienen peores indicadores de salud, de calidad laboral y un índice de presentismo más alto. La responsable de salud laboral del sindicato, Mònica Pérez, ha puntualizado que las mujeres, en las mismas condiciones que los hombres, tienen un 51% más de probabilidades de ir a trabajar enfermas.
Incremento en las muertes por accidente laboral
Pérez también ha enfatizado que el número total de accidentes laborales ha sido de 206.334 en 2025 y que 109 personas trabajadoras han perdido la vida por un accidente laboral, un 22,47% más que el año anterior. Según el estudio, solo un 5,5% de las empresas adoptan medidas contra los riesgos psicosociales y solo el 19% contra los riesgos ergonómicos, que son las dos principales causas que generan la incapacidad temporal.
Además, solo el 13% de las empresas hacen evaluaciones de salud y adaptación de los lugares de trabajo después de una baja larga y, por tanto, la mayoría de las empresas no toman ninguna medida para adaptar el lugar de trabajo tras esta baja: “Es un círculo vicioso en el que las personas vuelven a enfermarse en el lugar de trabajo porque no se han tomado las medidas para evitar eso que generaba la enfermedad”. Así, López ha exigido “una prevención que no sea mercantilista” y que no haya un control policial de las bajas, ya que opina que el exceso de controles médicos hace que se den muchas altas indebidas y que, por tanto, haya muchas recaídas y nuevas bajas.
Por su lado, el secretario de Acción Sindical, Enrique Rodríguez, ha explicado que el sindicato propone cuatro ejes de actuación: actualizar el marco normativo, empezando por la reducción laboral y la actualización y desarrollo del registro horario; reforzar el control y las inversiones públicas; poner fin a la falta de prevención de las empresas, y avanzar en la negociación colectiva.