La alianza entre la china Cosco —cuarta naviera del mundo en tráfico de mercancías— y la argentina PTP invertirá 116 millones de euros para transformar y explotar el moll d'Andalusia del Port de Tarragona y convertirlo en su nodo de referencia en el Mediterráneo. Esto permitirá que la infraestructura tarraconense pueda incrementar significativamente su tráfico de contenedores, que se podrán transportar con rapidez hacia el centro de la península Ibérica y hacia Europa mediante la terminal ferroviaria de la Boella y el tercer hilo del corredor mediterráneo. Esto hará que el Port de Tarragona pase “a jugar en primera división” en el ámbito europeo en cuanto al movimiento de mercancías, según han destacado este jueves en la presentación del acuerdo.
Las inversiones en el moll d'Andalusia lo convertirán en una terminal denominada multipropósito, es decir, que dispondrá de una tecnología que le permitirá ser capaz de gestionar contenedores, carga general que viaja sin contenedores y productos sólidos a granel. Una característica que no tiene ningún otro puerto del Mediterráneo peninsular y que la compañía china ha valorado muy positivamente, ya que parte de su flota de barcos tiene la capacidad de transportar cualquiera de estas cargas o incluso más de una a la vez, hecho poco habitual.
A este elemento favorable se le debe sumar la terminal intermodal de la Boella, que permite cargar rápidamente las mercancías que llegan por mar a los trenes y transportarlas por vía ferroviaria. Fuentes del Port de Tarragona han concretado que la llegada inminente del tercer hilo del corredor mediterráneo a la ciudad ha sido un factor clave para que Cosco Shipping y PTP hayan apostado por la infraestructura. Este elemento permitirá que las mercancías que salgan de la Boella vayan directamente hacia Europa sin necesidad de hacer cambio de tren en Barcelona, tal como ocurre ahora. Asimismo, también podrán ir hacia el centro de la península Ibérica. En concreto, el principal interés son Zaragoza —donde Cosco ya tiene una plataforma ferroviaria intermodal— y Guadalajara-Marchamalo, donde el Port de Tarragona está ultimando la construcción de su propia terminal para distribuir las mercancías por el centro de España.
Por todo ello, Cosco y PTP han visto con buenos ojos que Tarragona sea su nodo en el Mediterráneo. Esto implicará que las mercancías que lleguen tanto de Asia como de Sudamérica se descargarán en Tarragona para, después, transportarlas hasta su destino final, sea en tren o en barco, hacia otros puertos del Mediterráneo, que recogerán y entregarán sus mercancías en el puerto tarraconense.
Posicionar Tarragona como flujo logístico
La operación a escala estratégica ha sido muy bien recibida en la ciudad. El presidente del Port de Tarragona, Santi Castellà, ha destacado que es “una apuesta por la actividad industrial y logística con visión a largo plazo” y que permitirá “conectar las grandes rutas globales con el desarrollo económico y regional”. El nuevo muelle de Andalucía dispondrá de 500.000 metros cuadrados, se prevé que esté plenamente operativo en 2028 y que genere hasta 180 puestos de trabajo directos. La capacidad estimada será de 680.000 TEU (contenedores). “Además de toda la actividad económica indirecta asociada a los servicios logísticos, la actividad ferroviaria, la operativa aduanera, el transporte y las cadenas industriales vinculadas al ecosistema portuario”, ha añadido Castellà.
“Esto no va de mover mercancías, va de construir corredores logísticos, de conectar industrias y mercados, de generar oportunidades y de posicionar Tarragona dentro de los grandes flujos logísticos del mundo”, ha valorado. Por todo ello, ha avanzado que “Tarragona está preparada para jugar en las grandes redes logísticas internacionales”.
Una alianza internacional
Cosco Shipping dispondrá de un 51% de la alianza con PTP, que tendrá el 49% restante. La primera es la cuarta naviera a escala mundial, con más de 500 buques de carga de sólidos a granel —la más grande del mundo— que quiere reconvertir a buques multipropósito. El presidente de Cosco Shipping, Zhu Tao, ha explicado que la experiencia de la compañía será clave para la terminal de Tarragona, que ha avanzado que será “intermodal, moderna, eficiente, verde y segura”. “Respetaremos siempre la legislación local y las necesidades del mercado, otorgando la máxima importancia a la seguridad, el medio ambiente, la eficiencia operativa y la responsabilidad social corporativa”, ha expuesto.
Por su parte, el director general de PTP, Guillermo Misiano, ha hecho valer que la fortaleza de su compañía es “hacer desarrollos portuarios interconectados que permitan vincular mercados desde diferentes regiones”.
Según el plan que han presentado las empresas —que han obtenido la concesión del moll d'Andalusia para los próximos 50 años— se prevé que entre el 2027 y el 2033 el tráfico aumente progresivamente. El compromiso en la oferta que presentaron para obtener la concesión es operar un mínimo de 360.000 TEU en 2031, de los cuales la mayoría deberán ser contenedores.