Empleabilidad en un ambiente incierto, volátil y cambiante ha sido la mesa redonda que ha iniciado el What Matters Fest 2026, el encuentro anual de EADA Business School, celebrado el pasado viernes en Barcelona. Moderada por Melissa Handley –Careers & Talent Director en EADA Business School–, la sesión ha contado con la participación ha sido de grandes expertos como ponentes: Carla Arimont (Lincoln Leadership Advisors), Álvaro Cárcel (KNIT) y Yolanda Gómez (Morgan Philips).
“La geopolítica ha pasado a ser el centro, ha dejado de ser ruido de fondo y ahora necesitamos personas que se adapten al cambio rápidamente. Por ahora, lo único cierto es la incertidumbre”, ha destacado Arimont durante su intervención inicial en la mesa redonda.
No obstante, a pesar de que la inestabilidad global copie titulares, el sector empresarial tiene un reto que necesita “nuevas maneras de hacer las cosas”, de acuerdo con los profesionales de EADA Business School. La inteligencia artificial es una de las protagonistas. Pero también lo es un cambio generacional, nuevas dinámicas, el aplanamiento jerárquico de las empresas y, a la vez, la necesidad de encontrar personas, tanto en sectores actuales como en nuevos que aún estén por crear.
Inteligencia emocional... y natural
Gómez lo ha explicado claro: “Ante la inestabilidad, lo que marca la diferencia, es una persona líder que sea capaz de capear los temporales. Necesitamos que, quien dirija, haga sentir a las personas integrantes del equipo seguras”.
Ante esta premisa, la experta ha puesto sobre la mesa un ingrediente que ella considera “esencial”: “Necesitamos inteligencia emocional. Es más imprescindible que nunca, para que tengamos espacios seguros con personas que sienten que forman parte del tejido de actividad y que sientan el equipo humano de trabajo como certeza, ante toda la incertidumbre”.
A pesar de ello, la inteligencia emocional no es algo que se quede dentro de las dinámicas relacionales corporativas. Es, también, una nueva manera de hacer las cosas. De tomar decisiones. De enfoque. De saber cómo funciona todo. Y, por encima de todo, los expertos explican una función adicional: hacer frente a la inteligencia artificial, acompañado de un pensamiento.
Cuando el pensamiento crítico es crítico para el futuro laboral
A su vez, Álvaro Cárcel ha expuesto la siguiente tesitura: “Necesitamos pensar como personas humanas. Tener sentido y pensamiento crítico ante un mundo donde los algoritmos y las automatizaciones crecen. La IA es una herramienta muy poderosa, pero lo que no podemos hacer es dejar que razone por nosotros”.
Por su parte, Gómez también ha añadido la capa de la comunicación: “Siempre recibimos noticias de que la IA nos quitará trabajos. Quien esté al frente de una empresa necesita transmitir cómo se debe emplear bien la IA y qué valor le pueden sacar todas las personas que forman parte de un proyecto”.
Gómez: "Quien esté al frente de una empresa necesita transmitir cómo se debe emplear bien la IA y qué valor le pueden sacar todas las personas que forman parte de un proyecto”
“Sin propósito o misión clara del trabajo, con IA o sin; sin saber cuál es nuestra posición, un líder debe ser capaz de comunicarlo todo. Y comunicarlo bien”, ha continuado.
Sin embargo, el reto de la IA no solo abre la puerta, de acuerdo con el grupo de expertos, a “ser más críticos y humanos”. También está la dimensión de la propia dinámica de trabajo: ¿qué pasa con la productividad? ¿Qué pasa con los cargos intermedios y superiores?
“Tendremos nuevas dinámicas”

El aplanamiento organizativo es uno de los capítulos que inauguran los algoritmos. Arimont ha ilustrado parte del nuevo escenario: “Mientras que veremos más oportunidades de crecimiento dentro de las empresas, también nos encontraremos con barreras de entrada que antes no había. La relación entre trabajadores y superiores cambiará. Entramos en un mundo empresarial donde habrá cada vez menos jerarquización”.
Estas nuevas maneras de hacer las cosas derivan, de acuerdo con los expertos, en un panorama laboral que es diferente en su esencia. La fragmentación y la diversificación hacen acto de protagonismo en una nueva estructura donde, quien estará por encima también deberá enfrentar nuevos retos. Sobre todo, de cara a la gestión de las personas.
La importancia del “sentimiento de pertenencia”
Ya hemos visto algunos de los ingredientes de los nuevos líderes. Pero, ¿qué pasa con los trabajadores? Aquí García y Arimont han incidido en el hecho de la pertenencia a la empresa:
“De la misma manera que un líder debe saber comunicar qué puede hacer la IA, también debe saber trasladar a los trabajadores cuál es su sentido existencial de pertenecer a la empresa. Por qué llevan a cabo su actividad. Por qué están allí”, han resaltado.
“Si quien trabaja con nosotros sabe por qué lo hace, entonces los equipos humanos son sólidos de verdad y pueden afrontar retos", destacan los expertos
¿Por qué? “Si quien trabaja con nosotros sabe por qué lo hace, entonces los equipos humanos son sólidos de verdad y pueden afrontar retos, y de manera más inmediata e inteligente”.
Sin embargo, quien manda, no solo debe gestionar a los demás. También “deben gestionarse a sí mismos”, han destacado. Uno de los primeros elementos de esta ecuación es “saber transmitir seguridad”, de acuerdo con Cárcel.
Presión y adaptabilidad en tiempos de extrema productividad inmediata
¿Recordamos la inteligencia emocional del principio? Aquí vuelve a surgir. Pero en este caso es para “gestionar la presión de la toma de decisiones ágiles por parte de los séniors”, ha explicado Cárcel.
También por el hecho de ser capaces de gestionar “el incremento de productividad que comporta reducido tiempo empleando herramientas de IA”, prosigue el experto.
Los algoritmos, sin embargo, también tienen repercusión con lo que son los perfiles júniors en las empresas. Cárcel: “Antes los nuevos contratados esperaban aprender. Ahora se espera de ellos que aporten el máximo valor posible”.
Las emociones humanas como éxito empresarial
No obstante, todavía queda una capa de esta inteligencia emocional. Hasta ahora, nos ha servido para ser críticos ante la IA, gestionar de manera más humana los equipos, dar seguridad a las personas en un contexto cambiante e inestable o que los propios jefes puedan gestionar las nuevas presiones que surgen.
¿Qué es lo que queda por ver, entonces? Además de las capacidades de organización y de sentido de pertenencia, los expertos reunidos en EADA Business School coinciden en la premisa de que "quien lidera, proyecte seguridad en el equipo, dé sentimiento de pertenencia y sea cercano". "Pero, por encima de todo, necesitamos que lo haga todo de manera genuina, sin que esto sea algo falseado”, concluyen.
La jornada WMF ha reunido a más de 600 profesionales este viernes en el encuentro anual de la escuela de negocios, donde se organizaron paneles de profesionales relevantes en once sesiones en las que la empleabilidad, la movilidad geográfica profesional y la irrupción de la IA ocupó el 30% del peso de la jornada. También la sostenibilidad y rentabilidad de las empresas (como Ecoalf), la emprendeduría joven (Unifit y Studentfy) y, asimismo, el caso Barcelona como lugar donde grandes empresas han instalado sus hubs de innovación (Bayer o HP también estuvieron presentes).