El consorcio SUPORT, una alianza liderada por el Institut de Recerca en Energia de Catalunya (IREC) y del cual forman parte el Port de Barcelona, Aigües de Barcelona, Cetaqua y CIMNE, ha desarrollado un proceso para convertir las aguas residuales y el CO2 generado en su depuración en combustibles marítimos sostenibles. La tecnología se ha testeado a escala de laboratorio, donde se ha demostrado que es técnicamente viable, y ahora el siguiente paso consistirá en escalarla a nivel industrial para "poder ampliar la oferta de combustibles de cero emisiones que ayuden a descarbonizar el conjunto de la cadena logística", según ha explicado el responsable de combustibles sostenibles del Port de Barcelona, Daniel Ruiz.
La solución en la que ha trabajado SUPORT se basa en dos técnicas principales, la co-electrólisis y la reacción catalítica Fischer-Tropsch, que conforman las dos etapas del proceso diseñado. En la primera de ellas, el agua y el dióxido de carbono provenientes de las depuradoras del Área Metropolitana de Barcelona se transforman en gas de síntesis, una mezcla de monóxido de carbono e hidrógeno. Posteriormente, la mezcla se pasa por un reactor catalítico Fischer-Tropsch para transformarla en un hidrocarburo sintético líquido, equivalente al gasóleo marino, pero sin generar emisiones durante el proceso.
En la constitución de este combustible, cada uno de los integrantes de SUPORT ha ejecutado diferentes tareas. El IREC se ha encargado de desarrollar las dos tecnologías utilizadas en el proceso, mientras que Cetaqua y Aigües de Barcelona han recogido el hidrógeno biológico a partir de la digestión de materia orgánica y de los lodos generados en las depuradoras que gestionan. Por su parte, CIMNE-CENIT ha efectuado el análisis económico y de impacto ambiental de la tecnología, y el Port de Barcelona ha evaluado la demanda.
"SUPORT demuestra que es posible ofrecer soluciones reales para la descarbonización de sectores como el marítimo, donde la electrificación directa no es viable”, ha asegurado la coordinadora del proyecto en el IREC, Lucile Bernadet. La experta ha recalcado que estos combustibles también se pueden utilizar en otros tipos de motores, como los de los camiones, cosa que considera "un paso clave para acelerar la transición energética”.