La comisión de gobierno del Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado inicialmente las bases del programa de ayudas a particulares para cambiar los ciclomotores de combustión por eléctricos. El programa prevé subvencionar con 600 euros esta renovación. Se trata del primer paso para sacar adelante las convocatorias, que buscan alcanzar el objetivo de tener un parque 100% eléctrico y de cero emisiones en 2030. El programa tiene un presupuesto inicial de cerca de 15 millones de euros y prevé la renovación de hasta 24.000 ciclomotores de combustión a eléctricos y el impulso de una red de estaciones de intercambio de baterías. Más adelante se aprobarán también las bases reguladoras de las convocatorias de ayudas para flotas y profesionales, que se enmarcan dentro del mismo plan.
Uno de los requisitos para poder acceder a la ayuda es desguazar un ciclomotor de combustión. Tendrá un importe único en todos los casos de 600 euros, una cifra que se sitúa entre el 16% y el 40% del importe de un ciclomotor eléctrico nuevo. Podrán beneficiarse todas las adquisiciones de nuevos ciclomotores que realicen los particulares a partir del 1 de marzo, y durante cuatro años, una vez aprobadas definitivamente y publicadas las bases de las ayudas.
Se podrán beneficiar todas las adquisiciones de nuevos ciclomotores que realicen los particulares a partir del 1 de marzo
Las personas que quieran optar a los 600 euros deberán aportar los justificantes de la compra del ciclomotor eléctrico y el del desguace del vehículo de combustión. Los depósitos de Barcelona de Serveis Municipals (BSM) ofrecen el servicio de desguace gratuito para los ciudadanos y la entrega del certificado válido para solicitar la ayuda.
El programa aspira a llegar a la totalidad de ciclomotores de combustión que circulen habitualmente por la ciudad, de manera que sean sustituidos por vehículos eléctricos de cero emisiones. En total, en Barcelona hay censados actualmente 32.000 ciclomotores, de los cuales se estima que aproximadamente circulan 18.000 de combustión. Del total de censados, alrededor de 8.000 ya son eléctricos y unos 24.000 de combustión. Según los datos disponibles, se estima que son los responsables de las emisiones de aproximadamente 3.000 toneladas de CO2 anuales.
Impulso a una red de intercambio de baterías
El programa de descarbonización de los vehículos de dos ruedas también prevé una segunda línea de ayudas para impulsar la implantación de una red de infraestructura de recarga para intercambio de baterías de ciclomotores y motocicletas. En este caso, el consistorio trabaja en las bases que regirán la concesión de estas ayudas, que incluirán cerca de tres millones de euros en cuatro años para subvencionar la instalación de estas estaciones de intercambio, con un alcance de al menos 64 puntos nuevos en cuatro años.