Bruselas plantea promover el teletrabajo entre las empresas europeas para reducir la demanda de combustible ante el impacto de la guerra en Oriente Medio en los precios de la energía. Se trata de una de las medidas que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pondrá sobre la mesa en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la UE que se celebrará la próxima semana en Chipre, según ha avanzado El País y han confirmado fuentes comunitarias. La medida será una recomendación para las empresas, que podrán aplicarla si es posible, pero en ningún caso supondrá una imposición. El anuncio llega después de que Von der Leyen anunciara el lunes que flexibilizará las ayudas de Estado temporalmente para facilitar la respuesta ante la crisis energética.
Desde el inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, hace ahora más de un mes, la UE ha pagado 22.000 millones de euros adicionales por las importaciones de combustibles fósiles. Por este motivo, el ejecutivo de Von der Leyen presentará la próxima semana un paquete de medidas "delimitadas, de rápida aplicación y temporales" para mitigar el impacto del conflicto sobre la ciudadanía y empresas europeas.
Entre estas medidas, se encuentra la flexibilización temporal de las normas de ayudas de estado -que Bruselas quiere adoptar este mismo mes de abril- para apoyar a los sectores "más expuestos" al aumento de los precios de la energía, tal como detalló Von der Leyen el lunes. Esto permitiría dar más margen a los gobiernos de la UE para subvencionar parte del combustible o los fertilizantes en el caso del sector primario. Concretamente, las administraciones estatales y regionales podrán asumir hasta un 50% del coste adicional.
Desde el inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, hace ahora más de un mes, la UE ha pagado 22.000 millones de euros adicionales por las importaciones de combustibles fósiles
Para "proteger" los hogares y los sectores más vulnerables, Bruselas también prepara un paquete de medidas, entre las cuales destaca la propuesta para promover un día de teletrabajo obligatorio entre las empresas. Fuentes comunitarias han subrayado que en ningún caso será una imposición y que la intención de Bruselas es ofrecer recomendaciones a los Estados miembros para hacer caer la demanda de combustible y los precios de la energía. Bruselas también planteará a los Estados miembros reducir los precios del transporte público o cerrar edificios públicos si las condiciones lo permiten.
La Comisión Europea también planteará coordinar las reservas de gas entre los estados "para evitar que compitan entre ellos en el mercado", así como liberar existencias estratégicas de petróleo. Para hacer caer los precios a medio plazo, Von der Leyen dijo que el ejecutivo comunitario también "trabaja en impuestos eléctricos" y en la reforma del mercado de carbono, conocido como sistema ETS, que grava las emisiones contaminantes.
La vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea a cargo de Transición Energética, Teresa Ribera, ha dicho este miércoles en una conversación con periodistas que el conflicto en Oriente Medio "ha destruido una capacidad importante de producción de gas, petróleo, combustible de aviación y de algunos productos químicos importantes para muchos procesos industriales". "La recomendación general de moderación, contención, ahorro y eficiencia es muy útil y se puede definir de formas diferentes", ha indicado.
En este sentido, ha calificado el paquete que presentará el ejecutivo de Von der Leyen como "equilibrado" porque recoge tanto medidas estructurales, como impulsar el consumo de energía limpia, como medidas extraordinarias como las subvenciones a los sectores más expuestos al aumento del precio de la energía.
Sin embargo, la Comisión Europea no se plantea por ahora aplicar tasas a los beneficios extraordinarios de las grandes compañías energéticas, tal como han pedido Estados miembros como Alemania, Italia o España.