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Comunidad de Regantes de la Zona Oriental de la Terra Alta: el camino hacia la eficiencia hídrica

La entidad, con una infraestructura que agrupa a ocho municipios de la comarca, ha recibido un préstamo del ICF para la modernización del regadío

La comunidad agrupa a ocho municipios de la Terra Alta
La comunidad agrupa a ocho municipios de la Terra Alta
David Rodriguez
Periodista
Gandesa
29 de Noviembre de 2025 - 04:55

La gestión de los recursos hídricos, sobre todo en los contextos de sequía y especialmente por parte de las comunidades de regantes, se convierte en uno de los retos de la agricultura y del urbanismo actual. En este contexto se enmarca la apuesta por la modernización de la Comunidad de Regantes de la Zona Oriental de la Terra Alta, la tercera más grande de la zona y que engloba ocho municipios de la comarca de la Terra Alta: La Pobla de Massaluca, Vilalba dels Arcs, Batea, Gandesa, Corbera d’Ebre, la Fatarella, Bot y Caseres. Con una capacidad potencial de alcanzar una superficie de riego de más de 14.000 hectáreas, la comunidad utiliza actualmente unas 8.800, representadas por 6.000 parcelas. En un proceso que se extiende desde hace muchos años, en 2022, la entidad inició una serie de inversiones que se concretaron en un préstamo del Institut Català de Finances (ICF) de 2,5 millones de euros. La operación de la banca pública de promoción de la Generalitat de Catalunya le ha permitido mejorar y modernizar su red de regadíos.

 

El presidente de la Comunidad de Regantes de la Zona Oriental de la Terra Alta, Aleix Sunyer, explica que la infraestructura se construyó hace un cuarto de siglo y la última fase de ampliación de la superficie se dio en el año 2006. Ahora, el objetivo es dar un salto desde las 8.500 hectáreas actuales hasta las 9.315 que otorga la concesión de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE). Los regantes de la comunidad cultivan olivos, viñedos y almendros, aunque casi la mitad de las plantaciones corresponden a estos últimos. De las 6.000 parcelas se ocupan 2.500 regantes. Sunyer precisa que la entidad se encuentra inmersa en la Fase 6, iniciada este año, y que tiene el propósito de alcanzar las mencionadas 9.315 hectáreas. 

Aun así, los pasos de la comunidad se encaminan a solicitar un permiso de ampliación de la concesión, que permita regar hasta las 14.000 hectáreas. Esta iniciativa se aborda a más largo plazo. De momento, se están llevando a cabo una serie de órdenes de regadío, con las que los regantes aceleran las actuaciones para mejorar el sistema, modernizando la red y consiguiendo un incremento de la eficiencia. Este apoyo permite que las comunidades de regantes afronten con más garantías episodios de sequía y mejoren la competitividad de sus explotaciones.

 

Las órdenes de regadío permiten que las comunidades de regantes afronten con más garantías episodios de sequía y mejoren la competitividad de sus explotaciones

Modernizar las instalaciones

Las actuaciones de la primera orden de regadío finalizaron el año pasado y la comunidad recibió un préstamo del ICF de 2,5 millones de euros. El importe, según detalla Sunyer, sirvió para complementar la subvención directa otorgada por la Generalitat de Catalunya para la modernización de los riegos. Es decir, con esta última, se amortizó parte de la inversión. Entre las acciones que ha facilitado esta ayuda, se encuentran cambios en las instalaciones de riego u otros elementos, como los hidrantes, que facilitan la modernización de la red.

Este año, se ha aprobado la segunda orden de regadío, en la cual el ICF ha ofrecido un préstamo de 555.000 euros, con la previsión de mejorar las estaciones de bombeo. La Comunidad de Regantes de la Zona Oriental de la Terra Alta admite la necesidad de actualizar unas instalaciones, que en muchos casos ya superan las dos décadas. En este caso, la línea ICF EcoVerda Cambio Climático son préstamos bonificados de entre 150.000 y 5 millones de euros para impulsar proyectos e inversiones que promuevan las energías renovables, medidas de eficiencia energética, la movilidad sostenible, el autoconsumo energético, el ahorro de agua o la conservación de la biodiversidad, entre otros. Gracias a la bonificación del Departamento Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, tienen un tipo de interés del euríbor a 12 meses más un diferencial entre el 0% y el 1,50%. El plazo de devolución es de hasta 20 años, con hasta dos años de carencia incluidos.

Respecto al papel del ICF, el presidente de la Comunidad de Regantes de la Zona Oriental de la Terra Alta elogia “la conciencia pública de la banca de promoción de la Generalitat y su apuesta por la modernización de los regadíos

Sunyer precisa que las ayudas favorecen “la modernización de las fincas, al tiempo que nos deja invertir en cambios de los contadores, la instalación del telecontrol o la detección de fugas de agua, además de controlar el riego de forma automática, gestionando el consumo eficientemente”.

Conciencia pública 

Respecto al papel del ICF, el presidente de la Comunidad de Regantes de la Zona Oriental de la Terra Alta elogia “la conciencia pública de la banca de promoción de la Generalitat y su apuesta por la modernización de los regadíos, ayudando a los agricultores a sacar adelante inversiones elevadas con productos específicos orientados a nuestras necesidades”.

Uno de los últimos proyectos de la entidad, que está previsto que arranque en 2026, es la licitación de una planta solar de 5MW, que permitirá el autoconsumo de la comunidad de regantes. En el momento en que se ponga en marcha, sería la instalación solar más grande de Cataluña a través del sistema de bombeo solar. Sunyer augura que gracias a la óptima gestión del riego, el ahorro de consumo energético podría situarse entre el 30 y el 40%, lo que supone medio millón de euros anuales. A largo plazo, en el horizonte de la comunidad está llegar a una concesión para poder regar 14.000 hectáreas, una meta con la que trabaja desde el año 2007.