El Índice de Precios al Consumo (IPC) continúa estable en junio en el Estado español, con un aumento del 3,2% respecto al año pasado, y marca tres meses en el mismo nivel de crecimiento interanual, según el indicador adelantado que ha publicado este lunes el Instituto Nacional de Estadística (INE).
En este comportamiento destaca la influencia al alza de la electricidad y el gas, que han aumentado los precios durante el mes de junio. Los combustibles y los lubricantes para vehículos personales arrastran los precios a la baja, componentes que disminuyen más en comparación con las subidas de junio del año pasado. En paralelo, la inflación subyacente, que excluye alimentos frescos y productos energéticos, se modera una décima hasta el 2,9% interanual en junio.
El ministerio de Economía, Comercio y Empresa ha asegurado en un comunicado que las medidas del gobierno español para hacer frente a las presiones de la guerra en Oriente Medio han permitido “amortiguar” su impacto sobre los precios. El gobierno español destaca que los carburantes, que durante los meses más duros del conflicto fueron la principal presión al alza de los precios, moderan ahora su contribución y empujan a la baja la tasa de junio.
El ejecutivo español recuerda que mantendrá a partir del 1 de julio las medidas de apoyo a familias y sectores más afectados por la guerra en Oriente Medio, aunque matiza que “la progresiva disipación de la incertidumbre que ha marcado los últimos meses permite adaptar y calibrar de forma gradual las medidas, sin retirar la protección a los que más la necesitan”.
El indicador adelantado del IPC es una imagen provisional de la inflación oficial que, en caso de confirmarse a mediados de julio, supondría que la tasa anual se mantiene estable. La estadística definitiva también detallará la inflación de cada comunidad autónoma.