La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, ha prometido que no se quedarán “paralizados” ante la crisis energética. “Nuestro compromiso para proporcionar una inflación del 2% a medio plazo es incondicional”, ha asegurado este miércoles por la mañana en un acto en Fráncfort. Lagarde ha asegurado que el BCE está “preparado para hacer cambios” en su política monetaria en “cualquier reunión”.
Lagarde ha asegurado que el BCE está “preparado para hacer cambios” en su política monetaria en “cualquier reunión”
Así, ha remarcado que ahora tienen más “flexibilidad” para actuar que en la crisis energética de 2022 causada por la guerra en Ucrania. De todas maneras, la francesa ha avisado que no actuarán hasta que no tengan “información suficiente sobre la magnitud y la persistencia del impacto y su propagación”.
“Tenemos una estrategia diseñada para un mundo con más incertidumbre, con riesgos y escenarios en el centro. Disponemos de un conjunto gradual de opciones para responder y estamos en un mejor lugar si hay que actuar”, ha concluido. En la última reunión del 19 de marzo, el BCE decidió mantener el tipo de interés de referencia en el 2% a pesar de la inestabilidad en Oriente Medio y el consiguiente encarecimiento de los combustibles a escala global por el bloqueo del estrecho de Ormuz.
En paralelo, sin embargo, el BCE revisó ocho décimas al alza la previsión de inflación para 2026, hasta el 2,6%, precisamente teniendo en cuenta un posible encarecimiento del petróleo y el gas en caso de que el conflicto en Oriente Medio se agrave.