• Economía
  • Murallatrans: de mensajeros a una red de transporte global

Murallatrans: de mensajeros a una red de transporte global

La empresa familiar de Osona, que cada vez tiene más presencia internacional, adquiere de forma directa una nave de Damm gracias a un préstamo del ICF

La nueva  nave de Murallatrans, en Vic
La nueva nave de Murallatrans, en Vic
David Rodriguez
Periodista
Vic
16 de Abril de 2026 - 04:55

El negocio lo inició el abuelo de Anna Rifà, la actual gerente, que se movía con un burro y un carro desde Roda de Ter hasta Barcelona a finales de la década de los años cuarenta del siglo pasado. Lo hacía transportando mercancías, uno de los rasgos característicos de Murallatrans, una empresa familiar de Osona, que a fuerza de ir creciendo, se ha consolidado como un miembro habitual de una red internacional de transporte paletizado. Entremedias, durante los años sesenta del siglo XX, la compañía adquirió su primer camión, propiedad del padre y del tío de Anna Rifà, de la tercera generación.

 

En un momento de necesidad de ampliar sus instalaciones para poder continuar expandiendo su actividad, Murallatrans ha comprado una de las naves más conocidas de Vic, propiedad de Damm, que la firma familiar ha adquirido directamente a la multinacional. La operación ha sido posible gracias a un préstamo de un millón de euros del ICF Crèdit del Institut Català de Finances (ICF). Con este, la banca pública de promoción de la Generalitat de Catalunya financia inversiones en activos fijos, materiales, inmateriales y financieros.

El gran salto de Murallatrans se produjo en el año 2009, cuando la empresa se integró en la red Palletways Iberia, especializada en distribución exprés de mercancía paletizada. “Este paso nos permitió ampliar nuestra cobertura, además de los servicios logísticos en un contexto de crisis económica que nos generó oportunidades de diversificación”. Así lo explica la gerente de Murallatrans, Anna Rifà. La trayectoria de la compañía se podría definir como la de un crecimiento sostenido. De hecho, el nombre de la firma denota su transformación constante. Su fundador vivía en la calle Muralla de Roda de Ter. Tal como asegura Rifà, “hemos pasado de mensajeros que hacíamos grupaje nacional a formar parte de una red de distribución global”. Ahora mismo, disponen de una flota de tres tráileres, tres furgonetas y tres camiones más tradicionales. Un 80% de las mercancías que mueven provienen de Palletways, mientras que el 20% restante es actividad propia.

 

En esencia, Murallatrans es una empresa de transporte y logística situada en el polígono industrial Malloles de Vic. Se dedica principalmente al transporte de mercancías por carretera, tanto a escala nacional como internacional, y ofrece servicios de distribución, recogidas, envíos paletizados y logística a medida.  Entre sus servicios, destacan la distribución y recogidas en todo el Estado español y Europa y el transporte entre terceros. 

Un 80% de las mercancías que mueve la compañía provienen de Palletways, mientras que el 20% restante es actividad propia

El año pasado, Murallatrans facturó más de 3 millones de euros, de los cuales tres cuartas partes corresponden a la red paletizada. La compañía tiene asignada la zona de Osona, el Bages, el Ripollès, la Garrotxa y el Berguedà. Rifà explica el funcionamiento del servicio que ofrecen. “Recogemos la mercancía, distribuimos el material, seleccionando la mejor opción para el cliente”. Aunque los envíos internacionales solo representan el 20% del total, cada vez se incrementan más. La gerente de la empresa lo ve como un signo positivo en la medida en que las empresas catalanas apuestan por la internacionalización. “Antes gestionábamos un envío exterior a la semana, mientras que ahora lo hacemos con dos o tres al día”. Angola, Nigeria o Montenegro son algunos de los destinos a donde llega el transporte de Murallatrans.

La capacidad de crecer con el ICF

Con 24 trabajadores en plantilla, Murallatrans efectúa servicios diversos, como la recogida de mercancías, el envío, la entrega, la gestión de las devoluciones, la logística inversa, el seguimiento en tiempo real de los envíos o entregas personalizadas. Estos se dirigen a compañías industriales, siderúrgicas o del sector de la madera. El pasado mes de marzo, culminó un proceso con la compra de una nave histórica en Vic, muy cerca de sus actuales instalaciones, a la firma catalana Damm. Rifà explica que “necesitábamos crecer y disponer de un espacio propio”. Con este paso, añade la gerente, “consolidamos nuestro crecimiento gradual y sostenido”. La facturación, en esta misma línea, ha pasado de los 500.000 euros de 2009 a los más de 3 millones del año pasado. 

En relación con el contacto con el ICF y su crédito, Anna Rifà valora que “la operación nos aporta un plus de seguridad, ya que las naves y el almacén se nos quedaban pequeños en un contexto de emprender un proyecto estratégico para la empresa”. En el proyecto, también se ha involucrado la patronal vallesana Cecot, que ha aportado su experiencia en el ámbito del asesoramiento empresarial.

En relación con el contacto con el ICF y su crédito, Anna Rifà valora que “la operación nos aporta un plus de seguridad, ya que las naves y el almacén se nos quedaban pequeños en un contexto de emprender un proyecto estratégico para la empresa”

Rifà precisa que “la inversión, a través del crédito que hemos recibido, nos dará capacidad de crecer y, a medida que se haga grande el espacio, generar nuevos puestos de trabajo”. El nuevo emplazamiento de Murallatrans favorecerá aún más la ubicación geográfica estratégica de la compañía: justo al lado del acceso a la C-25, que conecta Lleida con Francia, pasando por Girona, y pocos kilómetros de la C-17, que enlaza Vic con la capital catalana, y la C37, conocida como el eje Vic-Olot.

En un sector tradicionalmente masculinizado, Anna Rifà, alude a que su formación en Administración y Dirección de Empresas (ADE) le ha permitido gestionar y dirigir la tercera generación de la firma familiar. “Es un sector muy duro y exigente en el día a día con unos horarios que hacen difícil la conciliación familiar”, admite. Ahora, haciendo un balance al frente de la compañía, con la que ya acumula dos décadas, Rifà asegura que le queda cierta tranquilidad saber que sus dos hijos garantizan la continuidad del negocio. Igual que lo han hecho desde el año 2009, cuando dieron el salto global, espera que el crecimiento se produzca de una manera constante y sostenida.