El Port de Barcelona ha presentado este miércoles su quinto Plan Estratégico 2026-2030, que impulsa el mayor ciclo inversor de su historia. Por primera vez, el documento integra en una visión única el puerto comercial, el logístico y el ciudadano, y se despliega a través de 120 iniciativas agrupadas en 25 objetivos ambientales, sociales y económicos.
En el ámbito económico, el plan se fija como prioridad alcanzar un modelo de financiación sostenible que permita desarrollar nuevas infraestructuras e incrementar el flujo de caja respecto a 2025. En este sentido, el presidente del puerto, José Alberto Carbonell, ha recordado durante la presentación del documento que en 2025 ya se licitaron obras por valor de 300 millones de euros, una cifra que se prevé mantener en 2026.
En cuanto al ámbito ambiental, establece el objetivo de reducir en un 50% las emisiones de gases de efecto invernadero en el año 2030, como paso previo a alcanzar la neutralidad climática en 2050. En el eje social, se pone el acento en la generación de empleo de calidad, la formación y la captación de talento, y en el impulso de actividades vinculadas a la economía azul, la innovación y el conocimiento.
Por primera vez, el documento integra en una visión única el puerto comercial, el logístico y el ciudadano
Este plan establece la hoja de ruta para transformar el puerto en los próximos años y reforzar su resiliencia ante un entorno global cada vez más inestable. En este contexto, identifica las infraestructuras, la conectividad y la energía como ejes estratégicos para reducir el impacto de posibles disrupciones. Carbonell ha asegurado que “el quinto Plan Estratégico marca el inicio de un nuevo ciclo de inversiones y cambios que transformarán el puerto, sus espacios y sus infraestructuras” y que representa “la respuesta del Puerto de Barcelona a los grandes cambios globales y el camino hacia un puerto del futuro más resiliente y conectado”.
¿Cómo quiere el Puerto de Barcelona resistir las disrupciones globales?

Carbonell ha presentado el plan en una rueda de prensa en el World Trade Center, donde ha recordado los principales factores que han afectado negativamente la actividad portuaria en los últimos años: la pandemia, los aranceles, el bloqueo del canal de Suez en 2021, la congestión portuaria de 2022, la sequía en el canal de Panamá y las tensiones geopolíticas en el estrecho de Ormuz. Según el presidente, el puerto puede “minimizar el impacto” de estas disrupciones y, para lograrlo, considera “fundamental reforzar las infraestructuras y ampliar la capacidad de almacenamiento de contenedores”. En este sentido, también ha señalado que el puerto trabaja con la Generalitat para ampliar la superficie logística más allá de los límites actuales.
En esta línea, el plan prevé medidas como la reordenación de la actividad hacia el sur, la creación de una nueva anilla ferroviaria, la mejora de los accesos viarios y ferroviarios, la construcción de nuevos puntos de atraque y el despliegue del Plan de Transición Energética, que incluye el desarrollo de un hub de producción y distribución energética.
Al acto también ha asistido el jefe de Estrategia, Jordi Torrent, que ha destacado que la hoja de ruta da continuidad al anterior plan. Según ha explicado, este permitió alcanzar objetivos como llegar a los 40.000 trabajadores en el recinto portuario, superar los 70.000 millones de euros anuales en comercio exterior y avanzar en el proceso de electrificación de los muelles para barcos y ferris.