Poner a disposición de los clientes los servicios de movilidad compartida, con el coche compartido (car sharing) como eje. Bajo esta premisa nació hace diez años la cooperativa de consumo Som Mobilitat. En esta década de existencia, su trayectoria ha evolucionado con el propósito de favorecer la construcción de un ecosistema de movilidad compartida, involucrando a socios particulares, entidades, empresas, administraciones, comunidades energéticas... Más allá de promover la movilidad compartida, uno de los objetivos fundacionales de la cooperativa es avanzar en la descarbonización como herramienta para sustituir los trayectos con vehículo privado. Es en este contexto en el que Som Mobilitat ha recibido un préstamo ICF EcoVerda InvestEU de 200.000 euros del Institut Català de Finances (ICF). El crédito de la banca pública de promoción de la Generalitat de Catalunya servirá para renovar y ampliar su flota de 180 vehículos con la finalidad de llegar a más municipios de Catalunya e incrementar su número de usuarios, erigiéndose en una comunidad cada vez más numerosa.
Uno de los coordinadores de Som Mobilitat, Arnau Vilardell, recuerda que esta estrategia de promover la movilidad y avanzar en la descarbonización se ha extendido como la pólvora. Ahora mismo, la cooperativa está presente en 40 municipios de toda Catalunya, con 70 puntos de aparcamiento con diferentes capacidades y 7.500 socios, entre los cuales se encuentran unas 650 entidades y empresas, una veintena de ayuntamientos y consorcios públicos.
“Ofrecemos los servicios de movilidad a través del 'car sharing', una fórmula muy implantada en la zona de Barcelona, pero también otras prestaciones como el alquiler de un vehículo eléctrico por días, horas o durante un año”
"Ofrecemos los servicios de movilidad a través del car sharing, una fórmula muy implantada en la zona de Barcelona, pero también otras prestaciones como el alquiler de un vehículo eléctrico por días, horas o durante un año”. Vilardell esgrime estos datos como una muestra de la construcción de este ecosistema alrededor de la movilidad compartida que siempre persigue la cooperativa. Este crecimiento y posicionamiento se sustenta con el desarrollo y la concreción de los diferentes usos de la movilidad en función del perfil del usuario.
Trabajar la demanda
Las posibilidades del modelo cooperativo, según detalla Vilardell, “nos permiten trabajar la demanda, estar en todas partes donde sea posible y concienciar de la necesidad de descarbonizar la movilidad”. En este sentido, indica que la filosofía empresarial de Som Mobilitat responde a la creencia de que “compartir vehículo es posible, no hace falta tener tantos privados”. Globalmente, supone una reflexión sobre los costes por la utilización de los coches, la sobreocupación del espacio público y los efectos de la contaminación en las grandes ciudades
Desde Som Mobilitat se insiste en la importancia de avanzar la mirada, más allá de la movilidad de cuatro ruedas. “Aunque como último recurso facilitamos el car sharing, el movimiento ideal debería ser ir a pie, en bicicleta o en transporte público, solo alguna vez en vehículo eléctrico”. Este componente sostenible, según Vilardell, es “el motor de nuestra actividad”. Para reafirmarlo, alude a los estudios que muestran que, por cada usuario que utiliza el car sharing, se generan 100 viajes más en transporte público.
Inversión sostenible
Con la voluntad de expandirse, Som Mobilitat ha recibido un préstamo ICF EcoVerda InvestEU de 200.000 euros para renovar y ampliar su flota de 180 vehículos con el fin de llegar a más municipios de Catalunya e incrementar el número de usuarios. Los préstamos ICF EcoVerda InvestEU disponen de una garantía del Fondo Europeo de Inversiones (FEI) con el apoyo de la Unión Europea (UE) a través del programa InvestEU, destinada a mejorar el acceso a la financiación en condiciones favorables a inversiones sostenibles en Catalunya, como proyectos de eficiencia energética, energías renovables, movilidad sostenible o ahorro de agua, entre otros
Respecto a esta colaboración, Vilardell afirma que “estamos muy contentos de haber trabajado con el ICF, ya que han valorado nuestra trayectoria y un modelo sólido y consolidado”. En estos momentos de crecimiento en territorios como Tarragona, Lleida y el Pirineo, desde Som Mobilitat se valora que haya una línea de financiación verde, como la del ICF, que “nos permita trabajar la demanda, reforzar nuestro modelo cooperativo e impulsar una mirada colectiva al bien común”. Por esta razón, “esperamos fortalecer la relación con el ICF”.
Respecto al ICF, la cooperativa valora que haya una línea de financiación verde que “nos permita trabajar la demanda, reforzar nuestro modelo cooperativo e impulsar una mirada colectiva al bien común”
Som Mobilitat se fundó en el año 2016 en Mataró. Su objetivo es fomentar un modelo de movilidad responsable, eficiente y sostenible que priorice los desplazamientos a pie, en bicicleta y en transporte público y que apueste por el vehículo eléctrico y compartido cuando sea necesario trasladarse en coche. En la situación actual, con una crisis en Rodalies y en el sistema global de transporte ferroviario, la cooperativa pide “un transporte público a la altura del país, de forma que la población vea viable la posibilidad de no tener un coche privado”.
En relación con la reciente convocatoria de ayudas para acelerar la transición hacia el vehículo eléctrico, Som Mobilitat insta a que este tipo de apoyo financiero priorice las flotas compartidas, que son las que ayudan a liberar coches del espacio público. Tal como remarcan desde la entidad, cada plaza de aparcamiento debería ser como una tiendecita, alrededor de la cual se forma una comunidad de usuarios que a la vez son propietarios.