Tres obras catalanas han sido galardonadas en los Premios Arquitectura 2026, que reconocen el respeto al legado histórico y cultural y la innovación sostenible con el objetivo de avanzar hacia entornos urbanos "más humanos y resilientes". En concreto, se ha distinguido la recuperación del acceso al Castell de Rupit de Carles Enrich Studio con el Premio de Arquitectura Española; el Plan Especial Urbanístico y de Mejora Urbana del Tejido Residencial de la Fira de Barcelona y la Model, de la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Barcelona y Barcelona Regional con el Premio de Urbanismo Español, y la restauración del Mercado de Santa Caterina de Barcelona del estudio Miralles Tagliabue – EMBT, realizada hace veinte años, con el Premio a la Permanencia.
Sobre el acceso al Castell de Rupit, una edificación conocida con el nombre de Can Saltiri, el jurado ha indicado que destaca por la "capacidad" para integrar patrimonio, paisaje y técnica contemporánea "a través de una intervención contenida, mínima y precisa". El acceso al castillo "se convierte en una experiencia espacial sensible en la que se identifican recorrido y estructura en un diálogo con la topografía que estimula nuevas lecturas del lugar desde la austeridad expresiva, la agilidad narrativa y la economía de medios".
El evento ha servido para poner el foco en la importancia de la arquitectura ante retos actuales como la emergencia climática y la necesidad de vivienda asequible
En cuanto al plan urbanístico de la Fira de Barcelona y la Model, el jurado apunta que en una trama "de gran valor histórico, pero obsoleta", se interviene "de manera valiente y equilibrada entre tradición e innovación, creando una nueva centralidad fundamentada en criterios avanzados de sostenibilidad y adaptación climática". En el caso del Mercado de Santa Caterina, la rehabilitación "demuestra" la permanencia como infraestructura cívica "al reactivar un vacío histórico en Ciutat Vella mediante un programa híbrido -mercado, vivienda, espacio público y aparcamiento- que sostiene la vida cotidiana del barrio".
El jurado ha destacado que en ella "se despliega una danza sin pasos previstos, sin dirección única, sin una cronología lineal. Una danza arraigada en la historia y en el arte, que busca aquello que es irrepetible como condición de lo imperecedero. No se impone sobre lo heredado: lo envuelve, lo acoge, lo reactiva". Durante la gala, que se ha celebrado este martes por la noche en el Teatro Alcázar de Madrid y a la que han asistido 500 personas, se han entregado los premios a estos tres proyectos y a los otros seis que han resultado ganadores.
El evento también ha servido para poner el foco en la importancia de la arquitectura ante retos actuales como la emergencia climática, la necesidad de vivienda asequible, la cohesión social y la preservación del patrimonio y del paisaje. Los premios los organiza el consejo superior de los Colegios de Arquitectos de España.