La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha instado a reducir el déficit comercial con China este jueves durante su discurso en el Encuentro de Empresarios de Francia (La REF, por sus siglas en francés). Von der Leyen ha recalcado que el país es "un socio económico clave", pero que esto no significa "aceptar desequilibrios permanentes". "Nuestro déficit comercial con China ya ha alcanzado casi 1.000 millones de euros al día y, a principios de año, ha aumentado otro 10%". Von der Leyen también ha lamentado que la energía es el factor principal que limita la competitividad y la independencia europea, porque los precios en el continente son "dos o tres veces superiores a los de EE. UU. o China".
La máxima autoridad de la CE ha expuesto cómo actualmente las empresas europeas "se enfrentan a varios choques a la vez: precios de la energía más altos, fragmentación del mercado único, determinadas normas complejas y una competencia que no siempre es leal". Por ello, cree que, a corto plazo, se debe promover la inversión y, a largo plazo, "hacer de la innovación, la productividad y el crecimiento a gran escala los motores sostenibles del crecimiento europeo".
Para conseguirlo, la jefa del ejecutivo comunitario ha apostado por simplificar las normas "excesivamente complejas" y por restablecer unas condiciones de competencia leales. En este sentido, ha puesto el ejemplo de China. "Nuestro enfoque es claro y coherente: reducción de riesgos sin romper vínculos. Pero ser socios no significa aceptar desequilibrios permanentes", ha dejado claro.
Von der Leyen: "Ser socios no significa aceptar desequilibrios permanentes"
La mandataria ha repasado algunas cifras para defender su postura. "Algunas empresas chinas reciben hasta ocho veces más subvenciones que empresas comparables de la OCDE. Las importaciones chinas en la UE han aumentado un 45% en cinco años, mientras nuestras exportaciones a China están cayendo", ha expuesto.
Asimismo, ha señalado que este año, "por primera vez", todos los Estados miembros tienen un déficit comercial con Pekín. Es más, el país controla "eslabones clave" de las cadenas de suministro de la industria de la UE. "Dependemos de China en más de un 80% para muchas materias primas críticas y en un 90% para algunas tierras raras".
La presidenta ha recordado que han visto que "esta dependencia se puede utilizar como palanca contra nosotros". Por ello, cree que "el diálogo con China sigue siendo necesario", pero ha remarcado que es necesario que "dé resultados". "Y cuando el diálogo no sea suficiente, debemos estar preparados para hacer un uso pleno de nuestros instrumentos", ha subrayado.
Impulsar la Unión de Ahorro e Inversión y acelerar la electrificación
A lo largo de su intervención, la mandataria europea ha expuesto los diferentes aspectos clave para impulsar las empresas y la industria de la UE, como por ejemplo, la financiación. "Nos falta capacidad para hacer crecer nuestras empresas a gran escala", ha admitido. Además, ha indicado que "demasiado a menudo" las compañías se van a otros lugares a buscar fondos, "cuando Europa tiene ahorro".
El problema, sin embargo, es que este ahorro "permanece inactivo". "Actualmente, 10.000 millones de euros de ahorro de los hogares se encuentran en cuentas bancarias. Y una gran parte del ahorro se invierte fuera de nuestro continente". Por ello, defiende que la UE debe movilizar estos fondos hacia las empresas y una herramienta clave es la Unión de Ahorro e Inversión. "Es necesario que lleguemos a un acuerdo antes de finales de año, idealmente con los 27 Estados miembros o, si es necesario, con los que estén preparados".
Otro reto, según la dirigente alemana, es la energía. Más de la mitad del consumo proviene de combustibles fósiles importados y esta dependencia es "costosa". "Desde el inicio de la crisis en Oriente Medio nos ha costado más de 50.000 millones de euros adicionales". Para revertirlo, es clave "acelerar la electrificación de la industria, el transporte y los edificios". "Porque electrificar significa reducir las importaciones de combustibles fósiles y fortalecer nuestra independencia".
Aun así, la jefa del ejecutivo comunitario ha reconocido que no se puede pedir a las compañías que se pasen a la luz "cuando esta es, de media, casi tres veces más cara que el gas". Por ello ha propuesto medidas como que la electricidad no tenga más impuestos que el gas. Von der Leyen ha cerrado su intervención insistiendo en que el futuro de Europa dependerá de su capacidad para "recuperar la competitividad perdida" y para actuar con una sola voz ante los gigantes económicos mundiales.
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