Hace 42 años, el sector tecnológico aún podía considerarse muy incipiente en el mundo empresarial. Es en este contexto, donde el software llegaba a regalarse se posicionó la firma leridana Aritmos. En un territorio marcado por el peso del sector agroalimentario, el acercamiento de la compañía al mundo tech se hizo a través de un software para gestionar una explotación agraria: desde el campo y la cosecha hasta el control de los stocks de producción. Ha sido esta tecnología la que le ha permitido poner Lleida en el mapa tecnológico global, ya que muchos países se han mostrado interesados en los procesos de Aritmos.
El gran salto adelante se produjo hace aproximadamente dieciocho años, en el momento en que la firma se hizo ‘partner’ oficial de la multinacional Sage. En este período, tal como explica el director general de Aritmos, Andreu Salvadó, “siempre hemos mantenido un compromiso con la innovación tecnológica”. Y lo ha hecho trabajando en soluciones de gestión para múltiples clientes del sector agroalimentario. Además de disponer de programas propios, también tiene otras herramientas para facilitar la transformación tecnológica de compañías de la industria multisectorial.
Aunque Salvadó señala que el 60% de los clientes procede del sector agro, el CEO de Aritmos precisa que las soluciones de gestión son compatibles con cualquier tipo de empresa. De hecho, la compañía ha dividido su negocio en dos ramas: la estándar, en la que se incluyen establecimientos deportivos, firmas de transporte, distribución o tecnológicas, y la agroalimentaria, en la que la actividad se ofrece a cooperativas agrarias, entre otras.
El negocio se divide en dos ramas: la estándar, en la que se incluyen establecimientos deportivos, firmas de transporte, distribución o tecnológicas, y la agroalimentaria, en la que la actividad se ofrece a cooperativas agrarias, entre otras
El salto internacional de la empresa leridana tuvo lugar hace unos quince años con el desembarco en Sudáfrica de la mano de Sage. Allí comenzaron a implantar sus soluciones tecnológicas con cierto éxito. Más adelante, a través de una firma de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) que había adquirido otra leridana del sector de la alfalfa, esta descubrió que la implantación tecnológica la había hecho Aritmos. Una vez realizado este descubrimiento, comenzó a trabajar en Asia y África. Salvadó explica que en estos mercados se constituyó una ‘vertical’, una solución a medida para el sector agroalimentario, en la que se agrupan herramientas de software, trazabilidad o block change.
Delegaciones internacionales
Este bagaje le permitió hace una década abrir delegaciones en Dubái, en los EEUU y en Kenia. Fruto de la experiencia en el acompañamiento para crear nuevos proyectos y “una vez que constatamos algunas dificultades operativas”, tal como asegura Salvadó, Aritmos decidió cerrar estas sedes. Pero este aprendizaje lo ha convertido en una nueva oportunidad de compromiso tecnológico. Desde hace dos meses, ha creado ‘Tech4agro’, una startup que busca asesorar a las empresas que ayudan a la implantación tecnológica de otras en el sector agroalimentario.
Aritmos consolidó su presencia en Oriente Medio en 2020 cuando recibió los premios entregados por la multinacional Sage. Tuvo dos importantes reconocimientos que reafirmaban el trabajo hecho por la compañía. Uno de los galardones más importantes recibidos fue el premio al Mejor Partner de Sage X3, una distinción que reconoce su trabajo relacionado con el software de gestión empresarial (ERP) más relevante desarrollado por la multinacional.
Del caos de datos a decisiones inteligentes. Así se podría definir la tarea de Aritmos, a la que le gusta llamarse como “el sistema nervioso digital del negocio agrícola”
Del caos de datos a decisiones inteligentes. Así se podría definir la tarea de Aritmos, que le gusta denominarse como “el sistema nervioso digital del negocio agrícola”. La compañía matiza que se trata de conectar el ERP, el software integral de gestión, de forma que recoja todos los procesos del ámbito agrario: desde la planificación de la siembra hasta la facturación. Salvadó recuerda que algunas empresas agrarias llegan a utilizar siete herramientas tecnológicas diferentes. Por este motivo, “toman decisiones basadas en la intuición y no la información, fruto de los procesos duplicados y los datos fragmentados”.
Diferenciación y crecimiento
Aritmos es una compañía familiar, gestionada por la segunda generación, que tiene como uno de sus principios fundacionales la mejora constante de la eficiencia operativa. Con la sede central en Lleida, dispone de otra oficina en Sevilla, ya que Andalucía también es una zona con una gran implantación de la actividad primaria. La firma tiene una plantilla de 40 trabajadores y el año pasado facturó unos 4 millones de euros. Andreu Salvadó alude a la importancia de interpretar con precisión las demandas del mercado para desarrollar soluciones tecnológicas integrales que aportan soluciones de valor a los clientes y “avanzarse a las necesidades de las compañías con las que colaboramos, ofreciéndoles herramientas tecnológicas que les ayudan a ganar en competitividad empresarial”.
Las soluciones de la compañía apuestan por la transformación digital de las empresas y están permitiendo conseguir a los clientes puntos de diferenciación respecto a su competencia y crecimientos de hasta un 35%. Más allá de las cifras, Aritmos defiende las mejoras en la eficiencia del negocio, beneficios reales, el asesoramiento para tomar decisiones acertadas, al tiempo que se construye una relación tecnológica de confianza.