Escucha el artículo ahora…
La historia de la firma de cosmética que ha cuidado la piel de nuestras abuelas se puede contar de muchas maneras: a través del eslogan Para juventud, belleza y lozanía, Bella Aurora cada día, del enorme letrero verde que corona el edificio de dos plantas del número 5 de la calle Balmes o de los reconocimientos que ha acumulado a lo largo de los años. Se trata de Bella Aurora, una firma con 136 años de historia que, con su enfoque en el melanocito, aspira a situarse a la cabeza del tratamiento de las manchas cutáneas a escala mundial. Pero, a pesar de estar tan arraigada en Barcelona, lo que pocos podrían imaginar es que este trozo de historia catalana no nació en Catalunya.
Todo empezó en el año 1913, cuando la empresa barcelonesa Gili introdujo en España los productos de esta firma norteamericana, fundada en 1890 en Aurora (Illinois). Gili mantuvo las riendas de Bella Aurora hasta el año 2000, cuando la compañía fue adquirida por IMC Med Cosmetics, liderada por Josep Maria Martínez-Ribes. Catorce años más tarde, el grupo adoptó el nombre de Bella Aurora Labs. Hoy, la marca ocupa una posición destacada en el mercado del tratamiento facial. “Según Nielsen, Bella Aurora se consolida como la segunda marca en participación de mercado en tratamiento facial en el canal de perfumería y la tercera en todos los canales, compitiendo directamente con grandes multinacionales del sector”, apunta Martínez-Ribes, CEO y presidente del consejo de administración de Bella Aurora Labs.
Bella Aurora se consolida como la segunda marca en participación de mercado en tratamiento facial en el canal de perfumería y la tercera en todos los canales
Actualmente, la compañía, enfocada en productos faciales, capilares y para las manos, comercializa sus productos a través de múltiples canales, como perfumerías, supermercados, farmacias, salones de belleza y su tienda en línea. Su portafolio incluye nueve marcas, dos de las cuales son propias.
El reto, sin embargo, era mayúsculo cuando adquirió la compañía Martínez-Ribes y requirió una redefinición de la estrategia, con la misión de convertir Bella Aurora en la primera marca especialista en la prevención y el tratamiento de las manchas cutáneas. Gracias a esta apuesta clara y a una cultura empresarial basada en la confianza y el desarrollo del talento, la empresa ha logrado situarse entre las marcas con mayor proyección en España, según el informe Kantar BrandZ 2025.
El estudio, elaborado a partir de datos financieros y de la opinión de más de 85.000 consumidores sobre 1.200 marcas, destaca la capacidad de Bella Aurora para diferenciarse en el mercado y construir un fuerte vínculo emocional con los consumidores, consolidándose como una marca relevante en su vida.
Gestionar el equipo desde la “estima”

Y no solo con los consumidores, sino también con los propios trabajadores. Martínez-Ribes defiende que Bella Aurora es una compañía “singularmente reconocida por una forma de hacer muy centrada en la dignidad de las personas”, un rasgo que, según explica, marca la diferencia y favorece la retención del talento: “Tenemos antigüedades de veintitantos años”. Y añade: “Esta cultura hace que estemos en la Champions League. Pero no lo hacemos porque dé resultados, lo hacemos por el reconocimiento de que todas las personas tenemos una dignidad y somos dignas de ser amadas y tratadas de esta manera”.
El CEO considera que gestionar el equipo desde la “estima” es, precisamente, una ventaja competitiva que permite a la compañía plantar cara en el mercado a grandes corporaciones multinacionales. Con un equipo de 260 personas, la compañía cuenta con tres filiales en América -una en Miami (Estados Unidos), otra en Ciudad de México y una tercera en São Paulo- y distribuye sus productos en más de 30 países. En Catalunya, Bella Aurora Labs dispone de tres centros en la provincia de Barcelona: las oficinas centrales, en Barcelona; la fábrica, en Sant Feliu de Llobregat, y el centro de operaciones y logística, en Sant Esteve Sesrovires.
Con un equipo de 260 personas, la compañía cuenta con tres filiales en América y distribuye sus productos en más de 30 países
Precisamente, este último centro ha incorporado este año una de las principales novedades de la compañía: un sistema modular de almacenamiento y recuperación de productos gestionado por robots, que combina la tecnología robotizada con procesos tradicionales. El nuevo sistema automatiza especialmente la tarea de picking, es decir, la preparación de los pedidos. “Es similar a unas rumbas que funcionan rápido por unos carriles y que, de manera autónoma, cogen el producto y lo llevan hasta unos espacios donde están los operarios, que solo tienen que cogerlo y ponerlo en una caja”, explica. De esta manera, una tarea que manualmente “es muy compleja, lenta y puede ser muy imprecisa” se convierte, con los robots, en un proceso “rápido, preciso y muy productivo”, añade.
Esta apuesta también ha conducido a la empresa a diseñar un ambicioso plan de crecimiento: doblar la facturación actual y llegar a los 100 millones de euros. La estrategia se basa en un modelo omnicanal, en el que la perfumería representa más del 50% de las ventas. "Actualmente, Bella Aurora ya distribuye sus productos en más de 30 países, y la exportación es una de las principales vías para alcanzar este objetivo", concluye con optimismo Martínez-Ribes.
Añadir VIA Empresa como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad