Asegura Carlota Pi Amorós (Barcelona, 1976) que el momento que vive Holaluz no le quita el sueño, la sonrisa, ni tampoco las ganas de irse de vacaciones. Han pasado trece días desde que se publicó en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el procedimiento de inhabilitación de la compañía energética catalana, y el supuesto -y desmentido- traspaso por parte del ministerio para la Transición Ecológica de su cartera de clientes. Este viernes 31 de julio, vence el plazo oficial para presentar alegaciones, pero Pi ya las dejó registradas el martes: “Inapelables y contundentes”, defiende.
Ingeniera y empresaria, cofundó la empresa con Oriol Vila y Ferran Nogué en el año 2010. Acostumbrada a convivir entre "ataques de algunos actores" desde su debut en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB) en 2019, la directiva mantiene hoy un discurso de tranquilidad impenetrable y sostiene que su modelo es "muy rentable". Convencida de haber construido "un ejército de Davids" y de que hay motivos para “dar miedo al antiguo modelo escaso y de precios altos”, Pi no se priva de reivindicar la "revolución de los tejados". Recibe a VIA Empresa en la sede situada en la Barceloneta -el barrio marinero de la ciudad condal-, horas antes de una cuenta atrás que se puede estirar hasta tres meses para conocer el destino de Holaluz.
Se ha dejado ver con mucha serenidad y sin perder la sonrisa estos días. ¿Hoy también?
(Sonríe). Sí, pero igual que ayer, ¿eh?
Este viernes marca la fecha límite para presentar alegaciones.
Pero nosotros ya las hemos presentado. Quiero decir que el día límite ya no existe. Teníamos hasta el viernes y se podía solicitar una extensión del período. También teníamos claro que queríamos presentarlas lo antes posible, pero bien hechas. Y las presentamos el martes.
No querían agotar el tiempo.
Tampoco es que quisiéramos agotar o no el tiempo, sino que fueran unas alegaciones bien fundamentadas, inapelables y muy contundentes. Por supuesto, siempre dentro del plazo que teníamos. Si hubiera tenido que ser el último día, pues el último día.
Califica el procedimiento de inhabilitación de "trámite administrativo puntual". ¿Qué quiere decir con eso?
Que es un procedimiento administrativo el cual, como hemos dicho desde el principio, teníamos intención de presentar las alegaciones. También tenemos la confianza de que esto, tal como ha pasado en ocasiones anteriores, porque esta no es la primera vez que nos atacan, y tampoco creo que sea la última, se pueda cerrar tan pronto como sea posible favorablemente para los intereses de Holaluz.

Precisamente del ataque viene el paralelismo que hace con la historia de David contra Goliat. ¿Por qué en Holaluz impera esta idea?
No es que sea una idea, es que tenemos un 1% del mercado, y solo se habla de nosotros. Hace una semana que recibimos a todos los medios del país, con un 1%. Si realmente no fuéramos un peligro, una amenaza, si no tuviéramos algo radicalmente diferente y mucho mejor para la ciudadanía o para las empresas, ¿por qué se hablaría tanto de nosotros? Hay muchas otras compañías que operan en el mercado, lo que pasa es que somos los únicos que desarrollamos tecnología para la transición energética, y tenemos un modelo que genera abundancia. Abundancia quiere decir precios muy baratos, y con electricidad y energía muy barata se puede desbloquear cualquier otra vertical de la vida.
Las evoluciones más grandes que hemos hecho como especie humana han pasado íntimamente ligadas a revoluciones energéticas: el descubrimiento del fuego, la máquina de vapor, la electricidad, y ahora, la electricidad abundante barata. El agua y la luz son el mismo problema. Somos un país muy impactado por las sequías y el cambio climático, pero la tecnología para desalar el agua del mar está probada desde los años 90, con lo cual genera abundancia en la producción de electricidad, quiere decir que tenemos acceso a agua potable también barata. Una vez hay agua potable barata, se desbloquea cualquier otra cosa: la agricultura y la ganadería, la salud, el progreso, la educación...
"Mientras nosotros nos estamos rompiendo los cuernos para implementar un modelo energético, hay otros actores que lo que hacen es esforzarse por tenernos atados a 'Matrix', al viejo modelo"
¿Por qué cuesta tanto hacer estas transiciones?
Mientras nosotros nos estamos rompiendo los cuernos para implementar este modelo energético, hay otros actores que lo que hacen es esforzarse por tenernos atados a Matrix, al viejo modelo. De verdad que lo consiguen bastante, porque en 30 años somos el único disruptor que hay en esta categoría, y como le digo, con un 1% del mercado damos mucho miedo. ¿Por qué? Porque el modelo donde estamos ahora, el antiguo, es escaso, de precios altos y, por lo tanto, de herramientas de control. Si nosotros fuéramos cualquier otro competidor que hiciera un poquito más de mejor precio, de mejor servicio, no molestaríamos tanto.
Así que no es algo que yo diga, sino que se hace patente en los actos durante todos estos años, porque nosotros llevamos quince años ejecutando este modelo. Desde el primer minuto, en 2013, que salimos al público y nos dimos a conocer cuando ganamos la primera subasta de la OCU; en 2019, cuando se filtra que salimos a bolsa y tenemos una opción para poder capitalizarnos, otro ataque; en 2024, tres cuartos de lo mismo, y ahora igual (ríe). También le digo, nosotros ya vivimos abrazando este rol de David contra Goliat. Y una cosa que a mí me gusta mucho -y de hecho no es que me guste, es que me siento muy orgullosa- es que hemos generado un ejército de Davids, un ecosistema tanto dentro del equipo como en nuestra base de clientes.
Si tiene la certeza de que hay un asedio contra Holaluz, ¿nunca ha pensado en tirar la toalla y plegar?
De ninguna manera (niega con la cabeza). Sería no estar a la altura de la confianza que nos han mostrado nuestros clientes e inversores.
Este ecosistema que dice que ha generado, ¿conecta con la opinión que en el año 2016 publicaba en este diario, en la que afirmaba que “la pobreza no tiene apellidos” sino que se entiende como tal, a secas.
(Sonríe). Eso es una frase de mi madre.
También decía que Holaluz nunca corta indiscriminadamente la luz a alguien porque no pueda asumir el coste. ¿La esencia de los orígenes de la compañía se mantiene todavía hoy?
No es que se mantenga, es que es nuestro pilar. Nosotros no somos una compañía que tiene un departamento de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) o que se pinta un poco para salir guapa en las fotos. Nacimos con el propósito genuino de desarrollar tecnología para conseguir que el mundo se mueva gracias al 100% de la energía verde. Nuestra generación será juzgada por las generaciones futuras en función de lo que hayamos sido capaces de hacer para detener el cambio climático. Es el gran tema. Además, cuando fundamos la compañía, que lo hicimos inspirados por un profesor que tuvimos en el IESE que se llamaba José Antonio Segarra, fue con este objetivo y convicción de que una compañía debe ser una herramienta para hacer del mundo un lugar mejor.
"Nuestra generación será juzgada por las generaciones futuras en función de lo que hayamos sido capaces de hacer para detener el cambio climático"
Montamos en 2022 una escuela de instaladoras cuando no había gente para poder instalar. Fue en conjunto con Barcelona Activa, y sacábamos a señoras de la limpieza que trabajaban con sueldos muy bajos y en condiciones precarias y en trece semanas las teníamos de roofers. Y tengo correos suyos en los que aseguran que nunca en la vida habían ganado 2.000 euros en un mes. Con todo este proceso, cuando se empezó a hablar de la pobreza energética, infantil o femenina, es absurdo porque la pobreza efectivamente no tiene apellidos.
Mi madre ahora sería perfectamente categorizada como emprendedora social. Antes no se decía así, pero es de donde yo he bebido, de mis padres. Y antes de cortarle la luz a alguien, nos aseguramos no solo de cortarle la luz, sino de que sepa todo lo que está haciendo, porque muchas veces estas familias vulnerables ni siquiera saben que tienen acceso a una tarifa ultrabonificada si se califican de familia vulnerable. Y ahora, de hecho, hay algo que anunciaremos más adelante. Tenemos en el horno el último paso para que todas nuestras acciones que hacemos dentro del modelo de negocio generen y reviertan en un impacto positivo directo. Esto ya se lo explicaré en septiembre.

A pesar de que el contenido del expediente continúa bajo carácter reservado, ¿cómo ha sido la interlocución con el ministerio?
En cuanto tuvimos conocimiento de que se iniciaba este procedimiento, nos pusimos en contacto tanto con el ministerio para la Transición Ecológica como con el ministerio de Industria. Hemos estado siempre, ellos y nosotros, completamente tranquilos. Piense que hasta octubre de 2018 en España teníamos el impuesto al sol. De ahí hasta aquí hemos conseguido desarrollar toda la normativa necesaria para crear comunidades energéticas, que tenemos 12.000.
Somos líderes en el Estado y en el sur de Europa. Al principio, las comunidades energéticas se definían con 500 metros a la redonda. Después conseguimos expandirlo a 1.000, después a 2.000, y ahora ya vamos por 5.000 metros a la redonda. Un kilovatio hora producido en un tejado de su casa, por ejemplo, lo podemos compartir con cualquier otro cliente conectado a la red de proximidad, que esto se define como 5.000 metros a la redonda. En Portugal, por ejemplo, son 10.000 metros. Ellos lo hicieron bien directamente. Aquí hemos tenido que trabajar mucho, de vencer muchísimas resistencias.
"Somos líderes en el Estado y en el sur de Europa. Al principio, las comunidades energéticas se definían con 500 metros a la redonda; ahora ya vamos por 5.000"
¿En qué estado se encuentra el supuesto traspaso de los clientes?
No hay ningún estado de eso, lo dijimos desde el primer día. Aquí el ministerio abre unas diligencias, inicia unos trámites y lo primero que hace es decir: “Escucha, tienes diez días para explicar qué pasa”. Durante estos días no puede pasar nada, porque, si no, no habría plazo para dar ninguna explicación. Operamos con absoluta y total normalidad. No se está produciendo ni se ha producido en ningún momento un traspaso de clientes a ningún lugar y tampoco pasará.
¿Ha habido alguna notificación formal a los usuarios para confirmar la continuidad del servicio?
No, ¿porque sabe qué pasa? Que nuestros clientes son Davids y nosotros no vendemos contratos de luz, ofrecemos una visión del mundo. Los 225.000 contratos que tenemos en nuestro ecosistema son gente que viene a unirse a la causa. Y esto no nos ha pasado por primera vez, nos ha pasado ya muchísimas veces en nuestra historia. Es un capítulo más.
Los otros capítulos no han sido tan mediáticos como este, ¿verdad?
Cuanto más relevantes vamos siendo, cuantos más pasos vamos dando hacia la solidez y hacia el largo plazo, más fuertes son los ataques. Ahora tenemos un nuevo socio que incorporamos el año pasado, que es industrial. Este nos abre una vía hacia el gas verde, hacia el hidrógeno verde, y esto significa que cada vez hemos ido avanzando hacia la resiliencia.

¿Han planteado un escenario en el que se desestimen las alegaciones y se ejecute la inhabilitación?
Es que eso no pasará en ningún caso. No hay ninguna posibilidad de que pase eso.
¿No han pensado en un plan B?
Es que no pasará. Ya lo hemos vivido en otras ocasiones: es un procedimiento puntual. De lo que yo tengo más ganas -aparte de irme de vacaciones-, es de que salga ya la resolución y nosotros podamos explicar públicamente, con todos los its y los uts todo lo que ha pasado, porque entonces todo esto que yo le explico le hará pensar “esta chica tenía razón”, porque se verá claro como el agua.
De vacaciones se irá bien tranquila, pues.
(Ríe). Esta tarde me voy, eso seguro. Cuando acabe la entrevista, me marcho a Calella.
Hablaba antes de su modelo de electricidad 100% verde y abundancia para abaratar los costes. ¿Es también un modelo rentable?
Y tanto, por supuesto. Le pondré un ejemplo: yo soy la mayor de cuatro hermanos y, cuando tenía dieciocho o diecinueve años, mi padre cada mes entraba con la factura del teléfono: “¡40.000 pesetas de teléfono! ¡La madre que os matriculó!”, decía. Mi hermana, además, tenía un novio en Londres, no sabe el lío que había (ríe). Yo ahora tengo tres adolescentes en casa, y esta bronca no la hemos tenido nunca. ¿Por qué? Pues porque el sector de las telcos ha pasado de una lógica de cable a una lógica de infraestructura. Hemos puesto repetidores y antenas por todas partes, hemos generado unos anchos de banda, y ahora pertenecemos a un ecosistema con una cuota fija que pagamos cada mes, independiente del consumo, con unos paquetes.
¿Qué pasa con la electricidad? Pues que todavía estamos con la lógica de hace 200 años. Por muy barata que yo la pueda producir, lo que vale dinero es toda la parte logística, todo el coste de transporte y distribución que se tiene que pagar para llevar la luz a casa de cada uno. Y eso es mucho. Para un cliente doméstico o para una pyme esta logística son dos terceras partes de la factura. Si se apuesta por la generación distribuida, es decir, por la producción kilómetro cero, se almacena en la red de proximidad. Nosotros disponemos de una plataforma tecnológica donde gestionamos toda esta energía que estamos produciendo, almacenando y repartiendo, similar a una lógica como la de las telcos, porque producir un kilovatio hora con unas placas solares, almacenarlo y repartirlo por la red de proximidad me cuesta cero euros.
La revolución de los tejados.
Así le llamamos. En España hay diez millones de tejados que son técnicamente viables para ser transformados en una planta de producción de electricidad que no solo abastece a la familia que vive debajo, sino que es una infraestructura crítica para la comunidad. Diez millones de tejados multiplicados por cinco kilovatios de potencia media da 50.000 megavatios de nueva potencia instalada, distribuida, que compara con los 106.000 que hoy en día hay instalados en todas las tecnologías -nuclear, fuel, carbón, gas y renovables- de manera centralizada en toda la península.
"El sol es el nuevo petróleo, y tenemos que ser capaces de capitalizar este activo y convertirlo en una punta de lanza para mejorar la vida de las personas"
Entonces, ¿es factible este modelo? Fíjese cómo les ha ido a los de MásMóvil, a Yoigo... Claro que lo es. Simplemente, lo que necesitamos es escala. Con las 12.000 comunidades energéticas que tenemos ahora, solo podemos abastecer un 10% de nuestro portfolio de clientes. Nuestra apuesta es hacer crecer esta infraestructura crítica, tanto de generación como de almacenamiento, que sea suficiente para poder generar este ahorro en la factura del cliente final. Y esto no es un invento, esto lo copiamos. Pasa en Australia, en Holanda, en California, en todas partes, bueno, en Holanda pobre gente, hacen lo que pueden con el sol, pero en todas partes que son ricos en sol. El sol es el nuevo petróleo, y tenemos que ser capaces de capitalizar este activo y convertirlo en una punta de lanza para mejorar la vida de las personas, para generar progreso económico y social.
Ha mencionado algunas cifras de Holaluz, pero en cuanto al balance de resultados, ¿qué previsiones tienen este año en comparación con años anteriores?
Somos una compañía cotizada en el BME Growth desde noviembre de 2019 y estamos obligados a presentar resultados auditados al mercado. De hecho, los presentamos dos veces al año. Una vez en octubre, que presentamos la primera mitad del año, y en abril, que presentamos el año entero anterior. Ahora en abril acabamos de presentar los números de 2025, en los que tenemos dos grandes mitades diferenciadas: una primera en la que todavía tenemos pérdidas porque teníamos que desembolsar la segunda aportación de nuestro nuevo accionista, que es Icosium Investment, y luego la segunda mitad en la que ya hemos podido invertir este dinero y hemos obtenido resultados positivos en la categoría de Energy Management. Los resultados de la primera mitad de 2026 los publicaremos auditados en octubre.

Icosium y Axon Partners Group son algunos accionistas principales de Holaluz. ¿Van todos a una una vez conocido este contratiempo?
Sí, porque como le digo, esto que ha pasado es nuestro día a día. Lo más importante es que con Icosium estamos muy alineados. Es un socio industrial, que esto es la primera vez que lo tenemos. Hasta ahora habíamos tenido accionistas financieros y son de otra naturaleza. Tesla... a ver, Elon Musk es un hombre muy controvertido y yo lo había admirado mucho. De hecho, al primer aplicativo que creamos le pusimos Tesla antes de que saliera o de que nosotros conociéramos Tesla. Pues esta también es una compañía que nace con el objetivo de crear aire limpio. Todo el mundo salió a decirle que se estaba pagando el entendimiento, y que necesitaban dieciocho años, hasta que consiguieron transformar toda la industria automovilística mundial. Hasta entonces nadie hacía un coche eléctrico, y ahora cualquier marca lo hace y hay una industria en auge en China. ¿Y a quién le ha salido bien al final? A aquellos que han visto que es una compañía que necesita capitalización y escala.
"El gran elefante en la habitación de que se tiene que hablar es que hay una directiva europea que obliga a los estados miembros de la UE a liberalizar sus mercados energéticos, y esto implica desverticalizar las compañías"
250 millones en impagos al sistema eléctrico y 39 comercializadoras inhabilitadas entre 2022 y 2025 son cifras que la CNMC recoge del sector. ¿Qué lectura hace?
La gente que hace fraude se la tiene que perseguir, y nosotros estamos absolutamente a favor, solo faltaría. Colaboramos en todo lo que sea necesario. Esto, sin embargo, no define el sector, este no es el problema principal. El gran elefante en la habitación de que se tiene que hablar, es que hay una directiva europea del año 96 que obliga a los estados miembros de la UE a liberalizar sus mercados energéticos, y esto implica desverticalizar las compañías que están en toda la cadena de valor: generación, distribución y retail.
Y esto, 30 años después, en España no ha pasado. Y por eso tenemos un índice de liberalización que da risa, respecto a otros países y respecto a otros sectores, como por ejemplo el de las telecomunicaciones. ¿Que después siempre hay gente que hace las cosas mal? Por supuesto, y se les tiene que perseguir. También han intentado ponernos en este saco, ¿sabe?
Este año la revista Forbes la ha destacado entre las 50 mujeres más influyentes de Catalunya. Un buen aval para hacer frente a todo ello.
Lo vi. Le diré que siempre es muy agradable cuando te dan un premio o te ponen en una lista así, especialmente si es una lista de mujeres, porque necesitamos visibilidad y referentes. Pero para mí no hay nada personal. Recojo estos premios o doy las gracias por formar parte de estas listas en nombre de un equipo, que es el que se levanta cada día para hacer la revolución. Son cosas agradables y buenas, pero son parte del camino. Es igual que cuando dicen otras cosas…
¿Larga vida a Holaluz, entonces?
Por supuesto. Estamos aquí para el largo plazo, para seguir desarrollando tecnología y para ayudar a las familias y a las empresas a sumarse a la transición energética. No podemos pedir a la gente que sean los activistas; los activistas tenemos que ser nosotros y lo tenemos que poner fácil para que desde la comodidad del sofá de casa todo el mundo pueda ser un héroe del clima. Seguiremos haciendo esto, moleste a quien moleste.

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