La empresa británica Oxford Quantum Circuits (OQC) ha escogido Barcelona para ubicar su nuevo centro de computación cuántica, un proyecto que cuenta con una inversión de 92 millones de euros y prevé crear 210 puestos de trabajo en los próximos cinco años. Así lo ha anunciado este jueves la compañía en un acto encabezado por el president de la Generalitat, Salvador Illa, que ha asegurado a la empresa que han hecho una “buena elección”. Las instalaciones serán las primeras de la compañía en la Unión Europea y estarán dedicadas a la investigación y desarrollo (I+D) y a la fabricación de ordenadores cuánticos de nueva generación. La empresa quiere poner en marcha su establecimiento en Barcelona durante el cuarto trimestre de este 2026.
La nueva sede será el primer espacio de desarrollo y fabricación de la compañía a escala global, así como el centro de computación cuántica más grande del sur de Europa. Bajo el nombre de OQC Global Quantum Development & Manufacturing Centre, las instalaciones se dedicarán al diseño, desarrollo y fabricación de ordenadores cuánticos de nueva generación, con aplicaciones en ámbitos como la inteligencia artificial (IA), las finanzas, la salud y la energía. Además, también dispondrán de espacios de laboratorio, oficinas y un área de montaje e integración técnica para llevar a cabo actividades de I+D aplicada, de industrialización, integración de sistemas y realizar pruebas en ingeniería cuántica.
“Esto no es solo una nueva ubicación”, ha defendido el director ejecutivo de Oxford Quantum Circuits, Gerald Mullally, que ha celebrado el nuevo capítulo que abre la compañía en la capital catalana, una ciudad que ha definido como un lugar donde “el futuro no solo se imagina, sino que se crea”.
En esta línea, el president Illa ha reivindicado la capacidad del ecosistema catalán para “pasar de la promesa a la realidad” y ha asegurado que la decisión de OQC es un mensaje de liderazgo y de soberanía tecnológica. Asimismo, el tinent d'alcaldia de Barcelona, Jordi Valls, ha asegurado que Barcelona es la capital científica y tecnológica de España y un referente en Europa. “Habéis elegido bien, no os habéis equivocado, es una buena decisión, tenéis un buen entorno de colaboración público-privada”, ha espetado dirigiéndose a la empresa.
La compañía británica, que nació como empresa derivada de la Universidad de Oxford, cuenta con el apoyo de la Generalitat a través de Acció, y también del gobierno español con instrumentos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), el Ajuntament de Barcelona y Barcelona Global.
Además, recientemente ha cerrado una ronda de inversión de Serie C de cerca de 300 millones de euros, una operación que ha contado con una inversión de 46 millones de euros de la gestora público-privada Cofides a través del Fondo de Coinversión (FOCO). Según la presidenta y consejera delegada de Cofides, Ángela Pérez, el proyecto de OQC movilizará 275 millones de euros en España en los próximos cinco años.
Sedes en Estados Unidos y en Japón
Fundada en 2017, la OQC se dedica a desarrollar ordenadores basados en superconductores y ha sido pionera en el despliegue de sistemas cuánticos en centros de datos. La compañía dispone de un modelo de negocio que permite el acceso remoto a los ordenadores cuánticos, hecho que contribuye a ampliar su uso y accesibilidad.
La empresa británica tiene presencia internacional en Estados Unidos, donde dispone de una filial comercial y un centro de datos de IA cuántica, y en Japón, donde aparte de la filial comercial también tiene un centro de datos de colocación. En conjunto, su plantilla tiene 150 trabajadores en todo el mundo.