Las empresas familiares representan el 92,3% de las compañías en Catalunya y concentran el 76,9% del empleo privado, así como el 70,3% del valor añadido bruto generado por el tejido empresarial catalán, según muestra el informe de 2026 de la Asociación Catalana de la Empresa Familiar (ASCEF), presentado este lunes en su asamblea anual de socios. De las empresas familiares que estaban activas en 2015, un 79,3% continuaban su actividad en 2024, un grado de supervivencia seis puntos superior a las compañías no familiares (73,6%). Un 40% de las empresas familiares están en fases iniciales, en primera generación, mientras que únicamente un 2,1% se encuentra en fases avanzadas, en tercera generación o más. Por demarcaciones, la empresa familiar es más numerosa en Lleida, con un 94% de las compañías, seguida de Tarragona (93,3%), Barcelona (92%) y Girona (91,4%).
Si se excluyen de la definición de empresa familiar las compañías con menos de diez años de antigüedad, el modelo familiar representa el 77,4% del tejido empresarial catalán. Al mismo tiempo, si solo se toman las compañías con más de 25 años de antigüedad, que son aquellas que han hecho algún cambio generacional, su presencia es del 37,9% en la empresa catalana.
En cuanto a la presencia de mujeres en cargos directivos, las empresas familiares muestran una representación de entre un 21,5% y un 27,1%, dependiendo de la antigüedad de la compañía, mientras que el porcentaje es de entre un 12,7% y un 21,5 en las empresas no familiares.
Por demarcaciones, la empresa familiar es más numerosa en Lleida, con un 94% de las compañías
El informe remarca que las empresas familiares, en proporción, son más intensivas en personal, lo cual genera una facturación por trabajador menor que las no familiares. Sin embargo, matiza que la facturación por trabajador es creciente en las empresas familiares a medida que aumenta su tamaño, sobre todo entre las compañías medianas y grandes.
El estudio también afirma que, a pesar de que la empresa familiar factura menos que la no familiar, es capaz de generar rentabilidades superiores en la mayoría de los casos.
La presidenta de la ASCEF, Rosa Tous, ha asegurado que algunos retos de la empresa familiar son “cómo crecer para ganar competitividad, cómo garantizar la sucesión generacional especialmente en las empresas más jóvenes, y la necesidad de un entorno estable” donde desarrollar las compañías familiares a largo plazo.
El estudio ha sido elaborado con la colaboración de las cinco cátedras de empresa familiar catalanas de la Universitat CEU Abat Oliba, Universitat de Girona, Universitat de Barcelona, Universitat de Lleida y Universitat Internacional de Catalunya.