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Fluidra, o la normalización del múltiple

La empresa mantiene unos niveles de deuda financiera neta muy razonables, proporcionados tanto a su valor bursátil como a su ebitda esperado para este año

Eloi Planes, president executiu de Fluidra | Joan Mateu Parra (Col·legi d'Economistes de Catalunya)
Eloi Planes, president executiu de Fluidra | Joan Mateu Parra (Col·legi d'Economistes de Catalunya)
Jaume Puig | VIA Empresa
Director general de GVC Gaesco
Barcelona
21 de Mayo de 2026 - 04:55

Fluidra fue creada por cuatro familias catalanas hace ya más de 50 años. Su actual presidente ejecutivo, Eloi Planes, pertenece a la segunda generación de una de estas familias, y acumula ya una larga experiencia en la empresa, en la cual ha desarrollado diversos roles. Fluidra salió a bolsa a finales de 2007. Las acciones de la compañía llegaron a cotizar, en septiembre de 2021, por encima de los 38 euros la acción, lo que fueron sus máximos históricos. Al momento de hacer este artículo, su acción cotiza a 18,49 euros. Ha perdido, pues, un poco más de la mitad de la capitalización bursátil que había tenido en su mejor momento. ¿Qué está sucediendo? ¿Se recuperará?

 

Vamos primero a hacer una breve descripción de la empresa. Como es bien conocido, es un líder mundial del sector de fabricantes de equipamientos para piscinas, donde tiene una cuota de alrededor de un 13% de todo el mundo. Casi el 44% de sus ventas se realizan en Norteamérica, el 26% en el Sur de Europa, el 13% en el resto de Europa, y el 17% en el resto del mundo. Si lo comparamos con el volumen total del mercado global, su porcentaje de facturación es un poco inferior al que correspondería a Norteamérica, mientras que es superior en Europa.

Fluidra es un líder mundial del sector de fabricantes de equipamientos para piscinas, donde tiene una cuota de alrededor de un 13% de todo el mundo

El 90% de su facturación hace referencia a piscinas residenciales, mientras que solo un 10% corresponde a piscinas comerciales. De su negocio con las piscinas residenciales, un tercio se corresponde con la construcción de piscinas nuevas, mientras que los otros dos tercios se corresponden con el mantenimiento, reparación y renovación de piscinas ya existentes.

 

Las cuatro familias fundadoras tienen aún un 28,4% del capital. El fondo de capital riesgo Rhone Capital, que proviene de la fusión de Fluidra con Zodiac que se realizó el año 2018, mantiene aún un 11,7% del capital, después de haber reducido mucho la posición desde el 42,4% inicial, y dos family offices más, que tienen cada uno más de un 5% de participación, tienen un 14,6% del capital. El restante 45,3% se puede considerar de libre flotación en el mercado.

La previsión es que este año 2026 la empresa obtenga los mejores de ebitda de su historia, tanto en términos de importe como de margen. En cuanto a la cifra de ventas, a los beneficios netos, y a los beneficios por acción, se espera que el año 2027 sea el mejor de todos. Con estas perspectivas, ¿por qué no está su acción cotizando a sus niveles máximos históricos?

Dos son los asuntos básicos que hay que considerar al analizar Fluidra. Por una parte, la fusión con la norteamericana Zodiac Pool Solutions, que implicó un gran cambio. Le duplicó la escala; le proporcionó una exposición muy relevante al mercado de Estados Unidos, el más grande del mundo; le aumentó el peso de la piscina residencial y del mantenimiento, a la vez que se convirtió en un auténtico líder mundial. Estas transformaciones necesitan tiempo, y si bien es verdad que ya han pasado unos ocho años desde entonces, no son pocos los precedentes que necesitan un periodo más largo para completarse. Igualmente, desde entonces, son muchas las empresas que Fluidra ha adquirido. Habrá hecho alrededor de una quincena de adquisiciones en países tan diferentes como Australia, Bélgica, Hungría, Alemania, etcétera, siempre buscando reforzar la cartera de productos, la presencia regional, ciertos segmentos premium, o tecnologías innovadoras. Por otra parte, el otro gran acontecimiento fue la covid. Con el confinamiento, invertir en la casa pasó a ser una prioridad para muchas familias. El ahorro forzado, el teletrabajo, las restricciones para viajar o ir a restaurantes, el boom de las reformas en las casas, y los tipos de interés bajos, llevaron a una demanda de piscinas muy superior a la habitual. Una tasa de crecimiento muy fuerte, más acelerada de lo normal, que se está justo normalizando.

Fruto del primer factor, el balance de Fluidra refleja un porcentaje elevado de activos intangibles, desde los correspondientes fondos de comercio de las adquisiciones hechas a otros intangibles como el valor de tecnologías adquiridas. Fruto del segundo factor, sus inventarios o stocks, que son siempre necesarios por la misma actividad que desarrollan, adquirieron, unos niveles inusualmente altos. En otras palabras, a causa de los fuertes acontecimientos que registró la empresa entre los años 2018 y 2022, ha entrado ahora en una fase de digestión, de la que no debería tardar en salir. Afortunadamente, la empresa mantiene unos niveles de deuda financiera neta muy razonables, proporcionados tanto a su valor bursátil (3.500 millones de euros), como a su ebitda esperado para este año (unos 530 millones de euros).

Es posible que haya inversores que esperen que Fluidra entre en una fase de plena normalización operativa, lo que podría perfectamente pasar del 2028 en adelante. No es nada normal que todo un líder mundial de un sector con crecimiento cotice a menos de catorce veces sus beneficios esperados de este año, y a menos de once veces sus beneficios esperados para 2028. Son múltiplos demasiado bajos que, sin duda, se normalizarán al alza. La cuestión para el inversor es en qué momento toma la decisión de comprar, no si lo tiene que hacer. Por un lado, puede correr el riesgo de anticiparse demasiado en el tiempo, y por el otro, el riesgo de perderse una parte muy importante del movimiento.