La empresa de entrega a domicilio, Glovo, ha anunciado un Expediente de Regulación de Empleo (ERO) que afectará a 750 repartidores en plantilla, según ha avanzado El País. La "difícil decisión" llega menos de un año después de abandonar el modelo de riders autónomos. El anuncio tendrá un impacto en unas sesenta ciudades, entre ellas algunas de las demarcaciones de Barcelona, Tarragona y Girona. La compañía ha dicho que se ha visto "obligada" a reducir el servicio en diversas localidades en diferentes provincias de España para "evitar su cierre". Glovo asegura que trabajarán para "consolidar el modelo operativo".
Aparte de las ciudades catalanas, el ERE también afectará a trabajadores asalariados de las demarcaciones de Valencia, Alicante, Ciudad Real, Guadalajara, Cáceres, Badajoz, Sevilla, Málaga, Cádiz, Las Palmas, Guipúzcoa, Ceuta y Melilla, entre otros.
El anuncio tendrá un impacto en unas sesenta ciudades, entre ellas algunas de las demarcaciones de Barcelona, Tarragona y Girona
En febrero, la filial italiana de Glovo, Foodinho SRL, fue intervenida por orden de la Fiscalía bajo la sospecha de explotación de los repartidores. Entre otros, el ministerio público italiano acusa a la filial de la multinacional nacida en Barcelona en 2014 de pagar sueldos por debajo del umbral de la pobreza, supervisar constantemente a los repartidores a través de la aplicación, marcar turnos de doce horas diarias o conceder descansos mínimos.
En Catalunya, la Agencia Catalana de la Competencia (ACCO) constataba en un informe publicado en diciembre que el mercado de comida preparada en línea en el territorio es un "oligopolio" dominado por Glovo.
Según la ACCO, la plataforma gestionaba en octubre de 2023 entre el 60% y el 80% de los pedidos realizados en los municipios con más población, seguida de Uber Eats (0-20%) y Just Eat (0-20%).