La filial italiana de Glovo, Foodinho SRL, ha sido intervenida por orden de la Fiscalía bajo la sospecha de explotación de los repartidores. En concreto, se ha nombrado un administrador judicial que controlará la sociedad mientras se investigan los hechos. Entre otros, el ministerio público italiano acusa a la filial de la multinacional nacida en Barcelona en 2014 de pagar sueldos por debajo del umbral de la pobreza, supervisar constantemente a los repartidores a través de la aplicación, marcar turnos de doce horas diarias o conceder descansos mínimos
Un portavoz de la compañía ha asegurado que la firma colabora con las autoridades italianas y ha evitado hacer más valoraciones "mientras la fase de investigación sigue en curso".
El ministerio público italiano acusa a la filial de Glovo de pagar sueldos por debajo del umbral de la pobreza
El pasado julio, Glovo aseguraba que su plantilla ya opera con un modelo 100% laboral desde este martes 1 de julio y que dejaba atrás la contratación de autónomos. Según explicaron fuentes de la compañía, a principios de junio la plataforma envió a todos los repartidores la documentación para formalizar su contratación e insistieron en que "colaborar como autónomo ya es una opción".
Concretamente, la empresa ha ofrecido más de 34.000 contratos a repartidores durante el proceso y 14.000 han aceptado la oferta y están ofreciendo sus servicios en las ciudades donde Glovo está presente. Hasta entonces, la multinacional había recibido varias sanciones por no seguir el modelo laboral, incorporado en la Ley rider.