Iberdrola obtuvo un beneficio neto ajustado de 1.865 millones de euros durante el primer trimestre, un 11% más. En un comunicado, el grupo energético ha atribuido este crecimiento a las inversiones en redes en el Reino Unido y en los Estados Unidos. El resultado bruto de explotación (ebitda) ajustado se situó en los 4.100 millones de euros, con el negocio regulado como principal motor.
En los últimos doce meses, el grupo ha invertido 14.500 millones de euros, mayoritariamente destinados al desarrollo de redes eléctricas. De cara al conjunto del ejercicio, Iberdrola prevé un crecimiento del beneficio neto ajustado superior al 8%, excluyendo plusvalías, en un contexto marcado por la electrificación y el aumento de la demanda energética.
“Estos resultados ponen de manifiesto los efectos positivos de nuestra estrategia centrada en los negocios reguladores en países con calificación A, especialmente los Estados Unidos y el Reino Unido”, ha asegurado el presidente ejecutivo de Iberdrola, Ignacio Galán. “El crecimiento de nuestra base de activos reguladores y nuestra capacidad de generación nos permite mejorar hoy nuestra previsión de beneficios para 2026”, ha añadido el directivo.
Con estos resultados, la compañía energética continúa con la tendencia con la que cerró el 2025, cuando registró unos beneficios de 6.285 millones de euros, un 12% más que en 2024. En el conjunto del año, el ebitda alcanzó los 16.592,4 millones de euros, un 1,5% menos que en 2024.