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Llopart, seis siglos dedicados a la viña desde el corazón del Penedès

La primera botella de espumoso con la etiqueta Llopart salió a la venta en 1887

La masía familiar de los Llopart, centro neurálgico de seis siglos dedicados a la viña | Cedida
La masía familiar de los Llopart, centro neurálgico de seis siglos dedicados a la viña | Cedida
Bernat Bella
Periodista
04 de Mayo de 2026 - 04:55
Act. 04 de Mayo de 2026 - 9:42

A la familia Llopart le corre vino por las venas. No es una exageración: son al menos 27 generaciones dedicadas a la viña desde la masía familiar en el corazón del Penedès, en Subirats. En unas obras en la masía en los años setenta, descubrieron un pergamino escondido en una pared y que databa de 1385: un texto oficial escrito en latín donde se hacía referencia a una donación entre hermanos y ya se hablaba de la viña. Más de 600 años después, la familia Llopart continúa dedicada a la viña y se han convertido en unos referentes de los espumosos y grandes defensores del territorio.

 

27 generaciones Llopart en Subirats

Aquel documento histórico ya aparecía el apellido familiar, pero latinizado como Leopardi. Desde entonces son 27 generaciones de Lloparts trabajando la viña y elaborando vino y espumosos. Durante siglos, la producción era para el autoconsumo y se combinaba con los olivos y el trigo. En el siglo XVIII ya se centra exclusivamente en la viña y el 1887 llega la segunda fecha trascendental. Lo explica Ester Cardús Llopart, la última generación en incorporarse al negocio: "El bisabuelo de mi abuelo elabora la primera botella de espumoso Llopart que sale al mercado". 

La elaboración se hizo en la misma masía familiar, que aún hoy es el centro de todo el proyecto Llopart. De hecho, en la etiqueta de aquella primera botella ya aparecía la masía dibujada. Una etiqueta que aún hoy viste los espumosos Llopart. Toda una declaración de intenciones para poner en valor el legado familiar y la dedicación absoluta a este mundo. Los Llopart son la segunda familia dedicada a la viña más antigua del Penedès que aún está en activo.

 

La filoxera y la honestidad del producto

La elaboración de espumoso para vender en Catalunya está estrechamente ligado a la aparición de la filoxera, que aparece en Francia a partir de 1860. Los productores franceses empiezan a comprar uva a agricultores catalanes, tal como detalla Ester: "Desde el Penedès ven que también pueden elaborar su propio espumoso". Y así lo hacen en masías como la Llopart. Pero muy pronto la filoxera también arrasa la viña catalana y durante décadas la actividad cae a mínimos.

No es hasta 1950 cuando el abuelo de Ester retoma la elaboración y venta de espumosos. Durante las décadas anteriores, la producción cae a mínimos, pero los Llopart hacen una apuesta clara: "Mientras en otros lugares se añadía vino o zumos para incrementar la producción, nosotros hacemos solo vino de uva, aunque fueran pocos". De aquí sale el lema de vino legítimo, que aún se lee en algunas etiquetas Llopart. 

Ester Cardús: "La viña tiene un gran peso para nosotros"

Esta es una muestra de los valores que han marcado la trayectoria de los Llopart, con la "honradez" y el "trabajo" como fundamentos. "De la cepa a la vida", resume Ester para reivindicar la relación familiar con el campo. Un ADN que enfatiza: "Es muy importante haber sido primero viticultores y después elaboradores por haber entendido el territorio, la viña y la manera de hacer y elaborar los espumosos".

Por eso tiene claro que la "viña tiene un gran peso" para la familia Llopart. Como la identidad del territorio, que quieren transmitir en cada vino. Una apuesta que quisieron reforzar con la marca Corpinnat, que fundaron en 2018 junto con otras bodegas de la zona: "Nos ayuda mucho a poder transmitir toda la calidad de los espumosos. Ir con más bodegas te da mucha más credibilidad para transmitirlo". Un sello que cada vez crece más y tiene más imagen internacional para los espumosos de calidad. 

Corpinnat: la apuesta por la calidad

Uno de los objetivos es poder competir internacionalmente, especialmente con Francia, que hace muchas décadas que ha vendido mucho mejor su producto. "Nuestra idea es situar el Penedès como una zona de espumosos de calidad en todo el mundo", reclama Ester. Para hacerlo y bajo el sello Corpinnat, Llopart apuesta por el control total del proceso de elaboración y la calidad del producto. Y la reivindicación del territorio, paisaje y variedades autóctonas como centro de todo ello.

Actualmente, Llopart elabora unas 600.000 botellas al año y un 20% es para la exportación. Llegan a más de una cuarentena de países, pero tienen claro que el objetivo no es crecer por crecer. Cada nuevo distribuidor debe pisar y conocer sus viñedos, ya que son sus embajadores. "Esta decisión de crecer poco a poco está presente en todas las fases del proyecto: desde unos viñedos viejos con menos rendimiento para no sobreproducir a un equilibrio en favor de la calidad y no la cantidad".

Ester Cardús: "Los abuelos hicieron un trabajo brutal para buscar la excelencia y la calidad, no crecer en cantidad solamente"

Ester Cardús Llopart es la 27a generación desde aquel primer documento encontrado de 1385, pero la séptima desde la elaboración de la primera botella de espumoso para vender: "Tener una trayectoria tan larga es un valor, cada generación se ha adaptado y reinterpretado cada momento. Todo el mundo está implicado". Una trayectoria que ha situado a Llopart como uno de los referentes del sector: "Llopart es una garantía, la gente confía en ella. Los abuelos hicieron un trabajo brutal para buscar la excelencia y la calidad, no crecer en cantidad solamente".