• Empresa
  • Ramon Soler: del hierro y el carbón a la venta en línea

Ramon Soler: del hierro y el carbón a la venta en línea

La ferretería familiar leridana, fundada en 1922, ha sobrevivido anticipándose y adaptándose a los cambios de consumo y de la demanda

La tienda de Ramon Soler, ubicada en Lleida | Cedida
La tienda de Ramon Soler, ubicada en Lleida | Cedida
David Rodriguez
Periodista
Lleida
18 de Agosto de 2026 - 04:55

Adaptarse a los cambios sin perder los orígenes y la identidad. Este es el dilema al que se ven abocadas muchas empresas familiares que acumulan tres o más generaciones al frente de la gestión. Un ejemplo de esta disyuntiva lo ha vivido la ferretería leridana Ramon Soler, fundada en el año 1922, y que ha sobrevivido más de un siglo, consolidándose como un referente del sector.

 

Desde un pequeño negocio familiar que comercializaba hierro, carbón y otras herramientas de uso habitual en el ámbito agrícola, a una tienda que se ha especializado en el comercio en línea, apostando por la proximidad, pero también por la profesionalización. Este camino resulta paradigmático para otros establecimientos tradicionales, que por desgracia no han sabido o no han podido reinventarse a los nuevos tiempos. La evolución de Ramon Soler la ha llevado a integrarse en la marca Optimus, de la que forman parte más de 300 tiendas en todo el estado español. La evolución de la firma y de los productos que pone en el mercado ha ido paralela a la transformación del sector agrario e industrial leridano.

Los orígenes de Ramon Soler se remontan a hace 104 años, momento en que se abrió una tienda en la calle Anselm Clavé de Lleida. Orientada al suministro de materias primas para los agricultores y las industrias metalúrgicas, en poco más de un siglo, los pasos la han hecho avanzar para ser un actor competitivo en un sector marcado por la concentración de la oferta y en un entorno digital y globalizado. 

 

En poco más de un siglo, los pasos la han hecho avanzar para ser un actor competitivo en un sector marcado por la concentración de la oferta y en un entorno digital y globalizado

Dos décadas después de iniciar la actividad, Ramon Soler amplió el local que ya tenía con el propósito de disponer de más stock de productos. Entre los años sesenta y setenta del siglo pasado, periodo en el que se desarrolló de forma generalizada la industria, la compañía se especializó todavía más en este tipo de demanda, reforzándose y consolidándose a través de la construcción de almacenes que funcionaban como puntos de suministro.

El salto comercial

El gran salto se produjo en el año 2002, en que Ramon Soler trasladó su actividad al polígono industrial Camí dels Frares, ubicado en las afueras de la capital del Segrià. Allí, una superficie de casi 4.000 metros cuadrados le permitió disponer en un mismo espacio de las áreas de almacén de las materias primas, las herramientas, el servicio de ferretería, el autoservicio, el asesoramiento, la atención al cliente. Este incremento de la parte comercial fue acompañado de una mejora en la capacidad logística.

El actual director de la compañía, Ramon Soler, que forma parte de la tercera generación, se vio obligado a asumir la gestión de la firma con poco más de veinte años. Recordando aquel contexto, admite que “uno de los momentos más complicados fue trasladar la sede de la empresa hasta el polígono industrial”, donde se encuentra en la actualidad. De hecho, define la decisión como “una operación arriesgada, que requería una inversión elevada, pero era un movimiento necesario para salir adelante y para la supervivencia del negocio”.

Soler admite que “uno de los momentos más complicados fue trasladar la sede de la empresa hasta el polígono industrial”

Más allá de la oferta y de las referencias que se pueden comercializar, Ramon Soler siempre ha tenido claro que uno de los secretos radica en anticiparse a los nuevos hábitos de consumo. Aparte de los 30.000 productos, la apuesta se ha centrado en la diversificación: cliente particular, canal profesional, sector agrícola, construcción o la industria. De ferretería tradicional a suministrador de diferentes ámbitos productivos. 

Márgenes y clientes

Sobre la fórmula para asegurar la continuidad del negocio, Soler señala los márgenes y los clientes. “Conseguir suficientes clientes y que las operaciones que hagas con ellos, dejen un margen adecuado”. En este sentido, el director general de la empresa precisa que “aunque factures mucho, si no obtienes un margen suficiente, el negocio no resulta sostenible”. Aunque parezca evidente, Soler enumera el ciclo vender, cobrar y mantener una estructura empresarial saneada.

Más allá de la oferta y de las referencias que se pueden comercializar, Ramon Soler siempre ha tenido claro que uno de los secretos radica en anticiparse a los nuevos hábitos de consumo

Uno de los frutos más recientes de su evolución es la incorporación de una línea de negocio centrada en el comercio electrónico. Con esta, los clientes pueden comprar a distancia, pero a la vez se mantiene el servicio de asesoramiento, salvaguardando así uno de los principios fundacionales de la compañía: la atención presencial. Este modelo combina la experiencia física de la compra y la agilidad del entorno digital.

En el tránsito hacia la digitalización, ha tenido un peso importante la entrada en la marca Optimus, una red de ferreterías independientes repartidas por todo el Estado que comparten compras, marcas propias y estrategias comerciales. La fórmula permite conservar la identidad local mientras se gana capacidad competitiva ante las grandes superficies especializadas. Según Soler, “mantiene el espíritu de una ferretería de barrio con las ventajas logísticas y comerciales de una gran cadena”.

Ante un escenario en el que los comercios tradicionales tienen verdaderas dificultades para mantenerse en pie, el caso de Ramon Soler muestra cómo la diversificación y la apuesta por la innovación permite evolucionar y seguir avanzando en una trayectoria de más de un siglo. Tal como asegura la misma empresa, se trata de una cadena de ferreterías con profesionales de toda la vida. Así, afirma que “tenemos lo mejor de ser una cadena y lo mejor de una ferretería de barrio: proximidad, atención personalizada y buenos precios”.

Añadir VIA Empresa como fuente preferida de Google de forma gratuita  

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad  

 
Activar ahora