De huir de la guerra de Siria a establecerse en Molins de Rei e impulsar una nueva red social íntegramente en catalán. Este es el camino de Xiuxiuejar, una plataforma similar a X (antes Twitter) que ya cuenta con casi 14.000 usuarios y suma cerca de un centenar de registros diarios apenas en su segundo mes de vida. El proyecto tiene como objetivo fomentar el uso del catalán y ofrecer un espacio donde compartir aficiones sin la presión de los grandes algoritmos. Detrás de la iniciativa está Metkhal Khalawi, programador informático: “En Catalunya me acogieron muy bien y quise aprender la lengua. Ahora mi objetivo es impulsar el catalán”, explica Khalawi a VIA Empresa.
Metkhal Khalawi, fundador de Xiuxiuejar, es un inmigrante sirio que, antes de la guerra, estudiaba ingeniería electrónica y trabajaba en una base de extracción de petróleo. El estallido del conflicto le obligó a huir del país en busca de un futuro mejor. Después de un largo periplo con idas y venidas por todo el mundo, llegó a Grecia, donde pasó un año y medio en campos de refugiados. Fue allí donde conoció a una joven periodista de Molins de Rei que investigaba testimonios de personas refugiadas. Hoy han formado una familia y viven en el municipio del Baix Llobregat, donde Khalawi también descubrió y aprendió el catalán, una lengua que lleva por bandera en Xiuxiuejar.
Khalawi: “En Catalunya me acogieron muy bien y quise aprender su lengua. Ahora mi objetivo es impulsar el catalán”
La plataforma, accesible tanto desde la web como desde la aplicación móvil, permite a los usuarios publicar xius, mensajes de hasta 500 caracteres a los que se pueden añadir imágenes y otros elementos multimedia. También se pueden compartir historias y publicar vídeos cortos llamados flashos, en una experiencia similar a TikTok o a los reels de Instagram. Además, incorpora secciones destacadas como la “palabra del día”, que presenta diariamente una palabra en catalán con su explicación y fomenta la participación de los usuarios.
Monetizar con eventos: la apuesta de Xiuxiuejar

Otro de los pilares de la plataforma son los Espacios, comunidades temáticas inspiradas en foros como Reddit. Cualquier usuario puede crear sobre ámbitos diversos —como deporte, política, enigmas o referentes culturales— y participar en conversaciones específicas. “Actualmente, ya hay cerca de 350, y la comunidad sigue creciendo”, apunta el fundador. Como cualquier red social, Xiuxiuejar también integra funcionalidades habituales como seguir a otros usuarios, tener seguidores o denunciar contenido. Además, próximamente incorporará un sistema de chat privado, que se prevé que esté disponible muy pronto.
Khalawi explica que tiene diversas ideas para monetizar la plataforma y que quiere evitar los anuncios convencionales. En este sentido, plantea incorporar un apartado de eventos integrado en el muro general, que permita a los usuarios descubrir actividades culturales como conciertos u obras de teatro y adquirir entradas, convirtiéndolos así en una alternativa a los formatos publicitarios habituales.
De red social a superapp: el gran salto que prepara Xiuxiuejar
Hasta ahora, la empresa emergente catalana ha salido adelante con autofinanciación, aunque la Generalitat de Catalunya se ha interesado en ofrecerle una subvención. De momento, no buscan ninguna ronda de financiación y se marcan como objetivo alcanzar, este año, los 100.000 usuarios en Xiuxiuejar. Además, la plataforma ya ha empezado a atraer figuras públicas como Carles Puigdemont, Gabriel Rufián o el cantante Alfred García.
La plataforma ya ha empezado a atraer figuras públicas como Carles Puigdemont, Gabriel Rufián o el cantante Alfred García
En cuanto al futuro, Khalawi quiere que Xiuxiuejar evolucione hasta convertirse en una especie de superapp, similar a WeChat. Esta aplicación china comenzó como un servicio de mensajería, pero hoy integra múltiples funcionalidades, desde compras en línea hasta la contratación de servicios.
En este sentido, su intención es que la plataforma crezca más allá de la dimensión social e incorpore nuevas utilidades, como la posibilidad de comprar productos o buscar servicios, todo desde un mismo entorno y siempre con el catalán como eje central.