Con las PAU finalizadas y los primeros resultados ya desvelados, los jóvenes catalanes respiran con alivio —o resignación— ante el verano que los separa del primer paso hacia el mundo universitario. La gran mayoría lo harán en alguna de las doce universidades catalanas, unos centros que, como es habitual, son examinados continuamente y clasificados en rankings internacionales que evalúan su calidad respecto al resto del mundo. Uno de los más recientes es el QS World University Ranking, una clasificación elaborada por la londinense QS que evalúa 1.500 instituciones de educación superior. Y en la edición de 2027 —así la denominan, aunque se haya publicado en 2026—, los resultados muestran una ligera depreciación de las universidades catalanas en comparación con años anteriores.
Sin embargo, antes de entrar en detalle, conviene entender el funcionamiento del ranking. La metodología actual del QS World University Ranking, utilizada en las últimas catorce ediciones, evalúa un total de nueve indicadores, con una puntuación del 0 al 100, que conjuntamente dan la evaluación final de la universidad, dentro del mismo rango numérico. Pero no todos los indicadores tienen el mismo peso: la reputación académica, extraída a través de encuestas a expertos académicos, es la más importante, con un 30% del total; el número de citaciones medias por académico representa el 20%, mientras que la reputación entre los empleadores tiene un peso del 15%. Por su parte, la ratio de estudiantes por profesor representa un 10%, y los otros cinco indicadores (resultados de empleo, ratio de académicos internacionales, ratio de estudiantes internacionales, red de investigación internacional y sostenibilidad) tienen un peso del 5% cada uno.
Así, si lo agrupamos por bloques temáticos, vemos que hasta un 50% del peso de la puntuación lo marcan los dos valores vinculados a la investigación académica; un 20%, la empleabilidad de los estudios; un 15%, la vinculación internacional; un 10%, la experiencia de aprendizaje, y un 5%, la sostenibilidad.
La UB, a la cabeza a pesar del revés
Es dentro de estos criterios que la Universitat de Barcelona (UB) se alza como la universidad catalana y del Estado con una mejor puntuación, de 60,1 puntos. Esto la coloca en la posición número 165 del ranking mundial y como 68ª mejor universidad europea. Desde que QS inició su metodología actual, la UB ha pasado de formar parte del 17% de mejores universidades del mundo al 11%, pero si evaluamos a más corto plazo, observamos un retroceso respecto al año pasado, cuando el centro obtuvo 61 puntos (nueve décimas más) y era la 160ª a escala mundial, cinco posiciones por encima de este año.
La UB es la 165ª mejor universidad internacional y la 68ª de Europa, según el ranking de QS
A pesar de la pequeña caída, la UB destaca por encima del resto de los centros de educación superior de España en ámbitos como la reputación académica, donde obtiene una valoración de 85,7 puntos, y también en su capacidad de tejer una red de investigación internacional, indicador que alcanza los 97 puntos. El siguiente valor más elevado son los resultados de ocupación, que obtiene 69,4 puntos.
En el ámbito negativo, la alta ratio de estudiantes por profesor, una tendencia compartida con el resto de universidades catalanas, le otorga una puntuación de solo 16,7 puntos. El centro también muestra mejoras en la ratio de académicos internacionales (38,1), en las citaciones por académico (46,9) y en la reputación entre empleadores (46,5), aunque en este último indicador es la universidad catalana mejor posicionada.
La internacionalización y la sostenibilidad de la UAB y la UPF

El siguiente centro catalán que encontramos en el ranking de QS es la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), que con 54,7 puntos se sitúa en la 211ª posición mundial, la 86ª en Europa y la tercera en España, por detrás de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). La institución asentada en Bellaterra es la que experimenta una caída más importante en la edición de este año, con 4,5 puntos menos que el ranking de 2026, en el cual se situaba como 172ª a escala mundial, y segunda en el Estado, posición perdida en la nueva edición ante la UCM.
Si entramos más en detalle, los indicadores en los que más destaca la UAB en el ranking de QS son la red de investigación internacional (92,9%) y la sostenibilidad (90,6%), dos de los factores con un peso más bajo dentro de la puntuación global. La reputación académica, el valor más importante, obtiene 76,9 puntos, una cifra ligeramente por encima de la del año pasado, pero las citaciones por académico caen de los 76,2 a los 59 puntos. El resto de evaluaciones se sitúan en la parte baja: los 38,6 puntos de la reputación entre empleadores es la siguiente cifra más elevada, por delante de los resultados de empleo (26,2), la ratio de estudiantes internacionales (25,7), la de académicos internacionales (21,2) y la de estudiantes por profesor (15,7).
La UAB pierde la segunda plaza en el Estado contra la UCM, pero sigue destacando en investigación internacional y sostenibilidad
El bronce catalán es para la Universitat Pompeu Fabra (UPF), que con 49,7 puntos, es el único de los cinco centros del Principat mejor clasificados que mejora respecto al año pasado. En concreto, crece siete décimas, lo que le permite escalar dos posiciones en el ranking mundial, de la 265ª a la 263ª, y una a escala española, de la sexta a la quinta, separada de la UAB por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). A escala europea es 106ª.
Por indicadores, la UPF destaca por su posicionamiento internacional: la ratio de académicos internacionales, que alcanza los 87,3 puntos, es su valor más elevado, mientras que la red de investigación internacional alcanza los 77,5 puntos (bastante por debajo de la UB y la UAB) y la ratio de estudiantes internacionales, los 40 puntos (por encima de la UAB y muy cerca de la UB). La UPF también muestra buenos resultados en citaciones por académico (73,8) y en sostenibilidad (67), pero sufre de una reputación académica de 46,3 puntos, el indicador con más peso en el global. También tiene carencias en empleabilidad, con una reputación entre empleadores de 31,9 puntos y unos resultados de empleo de 28,9 puntos.
Un top 5 barcelonés

A mucha distancia, en la 434ª posición del ranking mundial, encontramos la cuarta universidad catalana con mejor valoración, la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), que suma 35,4 puntos. Este valor la sitúa como 196ª en Europa y como novena en España, separada de la UPF por la Universidad de Navarra (UNAV), la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) y la Universidad Politécnica de Madrid (UPM). Con un descenso de 2,8 puntos respecto a la edición de 2026, la UPC cae considerablemente en la clasificación internacional (el año pasado era 392ª), pero mantiene la novena posición en el Estado.
De manera similar a la UPF y la UAB, la red de investigación internacional (84,4) y la sostenibilidad (77,8) son los mejores indicadores de la UPC, pero registra cifras más bajas en ratio de estudiantes internacionales (28,1) y de académicos internacionales (14). También padece de una reputación académica de 38,1 puntos y de una baja puntuación en citaciones por académico, de 23,9 puntos. En cuanto a la empleabilidad, se sitúa en la parte alta del tercer tercio tanto en reputación entre empleadores (32,2) como en resultados de empleo (32,8).
Finalmente, la quinta universidad catalana mejor clasificada —y de la que tenemos una posición concreta— es la Universitat Ramon Llull (URL), que con 33,5 puntos es 474ª a escala mundial, 196ª en Europa y decimocuarta en el Estado. En este caso, los centros que la separan de la UPC son la Universitat Politècnica de València (UPV), la IE University, la Universidad de Granada (UGR) y la Universitat de València (UV). En su caso, en la edición del año pasado obtuvo 35,2 puntos, 1,7 más que ahora, año en que ocupaba la 436ª plaza internacional y la decimotercera estatal, una más que en la presente edición.
La URL se desmarca de la UAB, la UPF y la UPC por las buenas cifras en empleabilidad, pero valores bajos en investigación
A diferencia del resto de universidades catalanas, la URL se diferencia por registrar unas buenas cifras en empleabilidad, con 83,4 puntos en resultados de empleo (la más alta con diferencia) y 61,2 puntos en reputación entre empleadores. En sostenibilidad, el centro se sitúa sobre la media del resto de universidades catalanas con 68,9 puntos, mientras que en el ámbito internacional combina buenas cifras de ratios de estudiantes internacionales (76,4) y de académicos internacionales (60,5) con una más baja puntuación en red de investigación internacional (38,3). Sin embargo, la gran debilidad de la URL es en el ámbito de la investigación, que representa el 50% de la puntuación: tanto la reputación académica (18,3) como las citaciones por académico (13,8) presentan las dos cifras más bajas hasta ahora en centros catalanes. La experiencia de aprendizaje también sufre, con solo 7,8 puntos sobre 100.
De la URV a la UdL
Más allá de la URL, el resto de universidades catalanas que sí son evaluadas por el ranking QS se encuentran en posiciones más bajas y, en consecuencia, muestran unas cifras más fragmentadas. La siguiente en aparecer en el listado es la Universitat Rovira i Virgili (URV), 23ª a escala española y en una posición indefinida entre la 851ª y la 900ª. Los indicadores más destacados son la red de investigación internacional (85,3) y la sostenibilidad (62,7), seguidos por las citaciones por académico (41,6) y la ratio de estudiantes internacionales (25,2). En la parte baja se encuentran los resultados de empleo (3,1), la reputación entre empleadores (5), la ratio de académicos internacionales (8,4) y la reputación académica (9,6). Sin embargo, como sucede a partir de estos rangos, los autores no dan una puntuación unificada que agregue todos los indicadores.
La séptima universidad catalana según el ranking QS es la Universitat Internacional de Catalunya (UIC), 27ª a escala estatal y entre la 901ª y la 950 mejor del mundo. El centro barcelonés destaca por una elevadísima puntuación en ratio de estudiantes por profesor, de 97,4 puntos, la más alta con diferencia entre las universidades catalanas. La ratio de estudiantes internacionales también presenta buenas cifras (78,3), y la sostenibilidad es el siguiente valor más alto (41,7), aunque se encuentra por debajo del resto de centros del Principat. Sin embargo, en la parte baja de las puntuaciones encontramos los resultados de empleo (4,2), la reputación entre empleadores (4,5), las citaciones por académico (5,3) y la reputación académica (5,5), todos por debajo de los diez 10 sobre 100.
La Universitat de Lleida (UdL) es la última universidad catalana que aparece en el ranking QS, en 37ª posición en el Estado y en el rango de entre la 1001ª y la 1200ª mejor universidad internacional. La sostenibilidad (60,7) y la red de investigación internacional (55,8) son los indicadores con mejores cifras; a una distancia considerable, encontramos la ratio de estudiantes por profesor (25,3), las citaciones por académico (19,4) y la ratio de estudiantes internacionales (13,8), mientras que el resto de indicadores se sitúan por debajo de los diez puntos.
Así, el ranking de QS analiza ocho de las doce universidades que operan actualmente en territorio catalán; quedan fuera la Universitat de Girona (UdG), la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), la Universitat de Vic - Universitat Central de Catalunya (UVic-UCC) y la Universitat Abat Oliva CEU (UAO-CEU), de las cuales no se ha hecho ninguna evaluación.